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Lecciones sobre el Marco Institucional En general, la zona de actuación de los proyectos de desarrollo financiados por organismos internacionales suele solaparse -en parte o en su totalidad- con proyectos de Organizaciones no Gubernamentales (ONGs) o de agencias del gobierno cuyo objetivo también es la extensión agropecuaria. La coordinación de actividades entre todos (aunque sea distribuyendo las áreas de actuación) puede repercutir positivamente en el desarrollo de la región. En el caso de que los objetivos de los otros proyectos sean de otra índole (mejoras educativas, sanitarias, etc.), la coordinación también es recomendable. Los proyectos de desarrollo rural integrado requieren una ejecución más larga y escalonada y con mayor cuidado que las actividades de desarrollo de complejidad menor. La secuencia de las acciones es de particular importancia. Por ejemplo, un componente de investigación totalmente desarrollado y operativo es un requisito previo para la introducción de paquetes tecnológicos apropiados por conducto de la extensión. La entrega de bienes y servicios del proyecto de forma gratuita tiene diversas consecuencias negativas: 1) limita la población que puede ser atendida por el proyecto, 2) restringe el grado de exigencia de la población respecto de la calidad de los bienes y servicios aportados por el proyecto, 3) disminuye el valor e importancia que la población da a esos bienes y servicios, por lo que hace difícil asegurar su sostenibilidad futura. Por ello, es más recomendable elegir una solución intermedia entre el subsidio total y el subsidio nulo, ya sea desde el principio de la implementación del proyecto, o después de un período de subsidio pleno. |
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Los proyectos productivos deben estar íntimamente ligados al aspecto de salud y nutrición, especialmente en áreas donde existen problemas de desnutrición y un alto índice de enfermedades. Una persona saludable está en capacidad física para producir y no a la inversa. Se debe coordinar con proyectos paralelos en las áreas de salud y educación. El proyecto en su ejecución debe contar de suficiente autonomía, pero con los controles fiscalizadores correspondientes, para poder resolver problemas inmediatos y generar resultados sin el entorpecimiento que conllevan los aparatos burocráticos institucionales. En proyectos con una gran diversidad agroecológica, con dificultades viarias o con una gran extensión geográfica, la descentralización administrativa y la delegación de responsabilidades en los jefes de las sub-áreas aumenta la eficacia y eficiencia del proyecto. La ejecución descentralizada debe ir acompañada de la descentralización del presupuesto y la toma de decisiones. Debe promoverse un intercambio de experiencias entre proyectos FIDA con algunas características similares, tanto entre proyectos vigentes como entre proyectos concluidos. Los intercambios de experiencias, tanto del personal como de los campesinos, permite aprender de las experiencias -positivas y negativas- ajenas en todos las áreas (extensión, crédito, comercialización, seguimiento y evaluación, etc.). Las visitas de los productores a otras comunidades ha demostrado ser útil para el inicio de transferencia de tecnología, ya que las experiencias de otras zonas se convierten en puntos de referencia. Los campesinos pueden, así, ser motivados e instruidos con el ejemplo de otros campesinos. Las actividades económicas con participación de la mujer (telares, huertos, etc.) deben incluir un análisis económico de los costos y beneficios esperados, así como de alternativas de comercialización y una metodología adecuada para la organización, para evitar falsas expectativas y desarticulación de los grupos de mujeres. Durante la implementación del proyecto es conveniente identificar las obras realizadas por el mismo con placas mencionando el proyecto y las instituciones intervinientes (incluyendo al FIDA), e identificar los vehículos y equipo del proyecto con sellos que señalen que pertenecen al proyecto. Estos y otros medios que se consideren adecuados deben utilizarse con el fin de asegurar la visibilidad institucional del proyecto en general y del FIDA en particular. Una posibilidad a explorar es la inclusión de una cláusula en el contrato de préstamo que exija dicha identificación. Al diseñar un proyecto, es necesario analizar con detenimiento el contexto socio-político del país y de sus instituciones. El cierre o el cambio de objetivos y metodologías de trabajo de las instituciones co-ejecutoras pueden introducir serias restricciones a la ejecución. Es necesario, también, poner mayor atención a los aspectos de capacidad institucional, competencias y trabas burocráticas de dichas instituciones. No se debe incurrir en el error de escoger como institución principal de ejecución y coordinación a una entidad de escasa institucionalidad y legitimidad. Es fundamental que esa institución cuente con la experiencia, los recursos y la autonomía institucional suficientes para el desempeño adecuado de sus funciones, y -en especial- las referidas a la supervisión de las acciones realizadas por las instituciones y actores que intervienen en la aplicación del proyecto. Es conveniente que las tareas o funciones de coordinación y ejecución sean definidas de la forma más clara y precisa posible y que se arbitren -en la práctica- los mecanismos necesarios para que esas tareas sean efectivamente asumidas por las instituciones responsables. Las actividades de los componentes deben ser iniciadas de acuerdo a un orden de prelación que estará definida en el diseño, según los tipos de necesidades y problemas socioeconómicos y culturales a ser atendidos, y las prioridades que se determinen sobre la base de los estudios, diagnósticos y demandas planteadas por la población beneficiaria. Cuando las instituciones encargadas anteponen sus propias prioridades a las del proyecto, la consecuencia es el desfase entre las acciones de los distintos componentes, y la pérdida de oportunidad para que se generen resultados y dinámicas amplios. Deben tomarse serias precauciones a la hora de seleccionar un Organismo Ejecutor. Un ejecutor exitoso en un proyecto no tiene porqué serlo en otro. Por ello, la capacidad institucional requiere ser evaluada ex-ante y con detenimiento. Es necesario considerar, entre otras cosas, la compatibilidad de la naturaleza y las características del proyecto con los propósitos institucionales de ese organismo, su voluntad y capacidad para coordinarse con otras instituciones en el caso que así lo requiera la implantación, su capacidad técnica, actitudes de su personal, las remuneraciones, la organización, su estabilidad institucional y la existencia de mecanismos de participación. Los proyectos con múltiples componentes, y que prevén que ellos sean ejecutados pro varias instituciones, deben incluir en su diseño instancias sólidas de concertación, mecanismos operativos de acercamiento institucional y métodos de trabajo que aseguren un resultado sinérgico. References: 1. México - Desarrollo Rural de Oaxaca, 036-ME R036MECS - Evaluación Ex-post, FIDA 1991 2. Honduras - Evaluación de la Cartera de Proyectos, CPE96 (English CESHO96E (Spanish) CESHO96S, FIDA 1996 3. Venezuela - Apoyo a Pequeños Productores en el Estado Sucre, 222-VE R222VEAS- Evaluación a Mitad de Período, FIDA 1992 4. Panamá - Desarrollo Rural para las Comunidades Guamí, 136-PM R136PMBS- Evaluación Pre-terminal, FIDA 1991
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