Evaluación intermedia
Introducción
La evaluación intermedia del Proyecto de Desarrollo del Corredor Puno-Cusco, se llevó a cabo entre marzo y agosto de 2006.1 Es el sexto proyecto implementado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) en la República del Perú. Fue aprobado por la Junta Ejecutiva en diciembre de 1997, iniciando su ejecución en octubre de 2000, con una fecha de cierre prevista para el 31 de diciembre de 2006 (con la posibilidad de una extensión por un año). El costo previsto fue de USD 30,8 millones, de los cuales el 61,4% corresponderían a un préstamo del FIDA, el 15,9% serían recursos del Gobierno de Perú y el 22,7% serían aportados por los usuarios. La institución responsable de la ejecución fue el Fondo Nacional de Cooperación para el Desarrollo Social (FONCODES), siendo la supervisión responsabilidad directa del FIDA.
Principales características del diseño
El proyecto tuvo como objetivo general incrementar los ingresos de la población rural pobre para contribuir a erradicar la extrema pobreza. Los objetivos específicos fueron: a) fortalecer el mercado de bienes y servicios no financieros orientando en función de la demanda; y b) contribuir al fortalecimiento del mercado de servicios financieros rurales. El área de actuación prevista incluyó un “corredor” a lo largo de la principal red vial entre las ciudades de Puno y Cusco y de sus ramales laterales, conformado por 128 distritos en 14 provincias (cinco del departamento de Puno y nueve del departamento de Cusco). El grupo objetivo incluyó a 30 000 familias, de las cuales la mitad se beneficiaría directamente del proyecto, lo que representaba alrededor del 15% del total de familias rurales.
El proyecto incluyó tres componentes:
El diseño del proyecto fue muy pertinente en función de los problemas y potencialidades de la población rural pobre en la zona de actuación definida y de las prioridades de las políticas públicas en el Perú establecidas al momento de la formulación (segunda mitad de los 1990). La experiencia de proyectos anteriores del FIDA fue tomada en consideración, el análisis de los factores explicativos de la pobreza rural resultó adecuado, los objetivos del proyecto fueron planteados con claridad, y las acciones y resultados propuestos por los componentes fueron adecuados en relación con los problemas identificados y su lógica interna. Adicionalmente, se plantearon estrategias innovadoras en el Perú, especialmente: a) el enfoque de corredor económico para definir el área del proyecto (en lugar del tradicional de divisiones político-administrativas); b) la importancia otorgada a las relaciones económicas urbano-rurales y a fortalecer las relaciones entre campesinos y microempresas en ciudades intermedias, en lugar de la tradicional acción sobre actividades agrícolas y el medio rural); y c) la estrategia basada en el desarrollo del mercado de servicios de asistencia técnica y la transferencia de recursos a grupos de usuarios para que contrataran asistencia técnica. Finalmente, el diseño realizó una adecuada identificación de los grupos más pobres de la población rural y sus problemas y destacó la importancia de las mujeres en la producción y comercialización.
Como aspecto débil, no se propusieron estrategias específicas para cada uno de los grupos identificados, asumiéndose que enfrentaban los mismos problemas de limitado acceso a servicios de asistencia técnica y a servicios financieros. Esto se resolvió durante la ejecución por medio de estrategias y acciones específicas para que las familias más pobres y las mujeres accedieran en mayor medida a servicios y beneficios del proyecto.
Principales resultados de la ejecución
Al realizarse la Misión de Evaluación, el proyecto se encontraba en su sexto año de ejecución. Hasta el 31 de diciembre de 2005, había gastado USD 17,3 millones, de los cuales USD 10,9 millones correspondían al préstamo del FIDA, USD 2 millones a recursos de contrapartida del Gobierno del Perú y USD 4,4 millones a contrapartidas en efectivo de los usuarios. El desembolso del préstamo había alcanzado al 55,1% del total aprobado, mientras que el de los recursos de contrapartida del Gobierno del Perú representaba el 44,1% de lo previsto, resultado principalmente de políticas de control del gasto público.
Durante la ejecución, el proyecto experimentó cambios importantes en relación al diseño, destacándose: a) la incorporación al área del proyecto de la provincia de La Convención (departamento de Cusco); b) la reformulación del componente de servicios financieros motivada por cambios en el contexto, convirtiéndolo en un programa de promoción del ahorro por mujeres rurales pobres y de concursos entre intermediarios financieros para promover innovaciones financieras; y c) incorporación de los gobiernos locales en la ejecución, motivada por el proceso de descentralización impulsado por el Gobierno del Perú.
Las principales acciones y productos del proyecto fueron los siguientes:
Desempeño del proyecto
El proyecto se consideró muy pertinente porque:
Del punto de vista del cumplimiento de sus objetivos, el proyecto mostró un buen desempeño. El número de usuarios fue mucho mayor que lo previsto (más de 48 000 que formaron parte de 44 000 familias, casi el triple de las 15 000 familias previstas en el diseño). La focalización de acciones e impactos en la población pobre fue buena y el número de mujeres usuarias superó las metas previstas, así como también su participación en cargos directivos de los grupos de usuarios. El objetivo de contribuir al desarrollo del mercado de servicios de asistencia técnica fue logrado, mejorándose la capacidad y voluntad de pago de los usuarios (lo que se tradujo en niveles significativos de contrapartidas en efectivo) y desarrollándose nuevas capacidades para seleccionar, contratar, supervisar y evaluar a los oferentes técnicos entre los más de 45 000 usuarios (más de 41 000 familias) que participaron en los planes y perfiles de negocios. La oferta de asistencia técnica también se vio fortalecida por la incorporación de unos 1 000 nuevos oferentes no profesionales (campesinos capacitados), la experiencia de trabajo directo con las organizaciones de 3 400 oferentes y la participación del 50% de ellos en capacitaciones proporcionadas por el proyecto.
Adicionalmente, el proyecto logró el objetivo de mejorar la comercialización de productos de los usuarios, muchos de quienes lograron acceder a nuevos mercados y canales de comercialización, mejoraron su manejo de información de mercado y, como consecuencia de todo ello, obtuvieron mejores precios. Mientras tanto, los objetivos del componente de servicios financieros se lograron parcialmente, siendo cumplidos con creces en relación al programa de ahorros, pero no respecto al desarrollo de productos y servicios innovadores.
El proyecto fue considerado eficiente en el uso de sus recursos, lo que se manifestó en costos operativos relativamente bajos, alta proporción de recursos gastados en los usuarios en relación al gasto total, costos unitarios de asistencia técnica y capacitación mucho menores que los previstos en el diseño y costos por cuenta de ahorro razonables.
Impactos sobre la pobreza rural
Del punto de vista de los impactos logrados, el desempeño del proyecto puede considerarse como exitoso, lográndose los impactos propuestos -algunos de ellos en mayor medida que lo previsto en el diseño- y algunos inesperados. El proyecto logró impactos significativos en varias dimensiones de la pobreza rural, contribuyendo al logro de objetivos estratégicos del FIDA para el período 2002-2006 y a objetivos del Milenio, destacándose los siguientes:
El proyecto logró una buena focalización de sus acciones y de los impactos en la población pobre. Adicionalmente, el número de mujeres beneficiarias superó las metas previstas.
Las perspectivas de sostenibilidad se evaluaron en general como muy buenas. Los cambios promovidos en la producción tienen una alta probabilidad de sostenibilidad porque se trabajó en rubros con demanda creciente, buenos precios y rentabilidad y los usuarios adquirieron capacidades que les permitirán afrontar mejor nuevos problemas. La sostenibilidad de las soluciones técnicas promovidas por el proyecto también es altamente probable porque fueron adecuadas a la realidad económica y social, lo que favorece la continuidad de su aplicación luego de terminado la ejecución. Además, el proyecto logró cambios sustantivos y permanentes en el mercado de servicios técnicos que permitirán un mayor acceso de los pobres rurales a asistencia técnica. Del punto de vista de la apropiación, la perspectiva de sostenibilidad de los logros del proyecto es alta porque gobiernos locales y usuarios adoptaron varios mecanismos empleados durante la ejecución y los usuarios cambiaron sus actitudes en cuestiones como la gestión de asistencia técnica y el ahorro.
Desempeño de los asociados
Los ámbitos de coordinación y acción conjunta más importantes entre las instituciones que participaron del proyecto fueron el Comité Directivo y los Consejos Locales de Asignación de Recursos, a lo que se sumaron interacciones informales. La “sociedad” creada alrededor del proyecto funcionó en forma adecuada, asegurando una buena participación, coordinación e intercambio de información sobre la marcha del proyecto entre las instituciones involucradas. Ello contribuyó positivamente en la gestión, resolución de problemas y discusión sobre aspectos innovadores y sus posibilidades de replicación.
El FIDA cumplió un papel activo durante el diseño y la ejecución, evaluándose como muy exitoso. Se destacan la preocupación por incorporar en la fase de diseño innovaciones de proyectos anteriores en el Perú y el desempeño satisfactorio de la supervisión directa. El desempeño del FIDA estuvo fuertemente influido por la presencia en Lima desde 1995 de una oficina y de su Gerente de Operaciones para el país, lo que permitió una presencia mucho más cercana al proyecto y una relación más directa con el Gobierno, las entidades ejecutoras y otras instituciones de la cooperación internacional que trabajan en el Perú. También se participó activamente en la ejecución a través de la supervisión directa y la integración en el Comité Directivo del proyecto.
El desempeño del Gobierno del Perú y sus instituciones se evaluó como parcialmente exitoso. La institución para la cual fue pensado el proyecto, la Corporación de Financiamiento al Desarrollo (COFIDE) desistió de participar en el mismo. El proyecto fue propuesto a varios Ministerios hasta encontrarse un espacio institucional que podía recibirlo en el Ministerio de la Presidencia, y dentro de éste el Fondo Nacional de Cooperación para el Desarrollo Social (FONCODES). Al momento de recibir el proyecto, el FONCODES se dedicaba sólo a infraestructura, por lo que fue necesario adaptar el proyecto a su estructura y al nuevo ámbito institucional, lo que requirió un tiempo considerable.
FONCODES fue la institución ejecutora del proyecto, siendo sus responsabilidades bien definidas en el Contrato de Préstamo. Su desempeño se evaluó como exitoso, destacándose la flexibilidad para constituir un Núcleo Ejecutor Central para ejecutar el proyecto figura que permitió su autonomía para el uso de los recursos y la ausencia de interferencias en la designación de personal y en otros aspectos importantes de la ejecución.
El Ministerio de Economía y Finanzas tuvo como rol principal proveer en tiempo y forma los recursos de contrapartida y participar en la gestión a través de un representante en el Comité Directivo. Los recursos de contrapartida cada año estuvieron por debajo de lo previsto en el diseño, lo que tuvo relación con políticas de control del gasto público. Esto se tradujo en un desembolso del préstamo y de los recursos de contrapartida menores de lo previsto (55% y 44% respectivamente). Sin embargo, esto no perjudicó al proyecto. Los recursos presupuestados cada año tuvieron un nivel adecuado a la capacidad de ejecución y fueron transferidos de acuerdo a lo previsto en los presupuestos anuales comprometidos por el proyecto (con la excepción de 2004). La participación en el Comité Directivo del proyecto fue activa.
La unidad coordinadora del proyecto (UCP) tuvo un desempeño muy bueno, lo que se relacionó con la continuidad y experiencia del coordinador, la buena selección (por concurso) del personal técnico (originaria de la zona del proyecto, con buena formación y experiencia y con dominio de las lenguas quechua y aymara) y la localización de la UCP y de las oficinas locales en ciudades intermedias del área del proyecto (en lugar de Lima). Los gastos operativos fueron bastante bajos en relación al costo total, lo que se relacionó con una UCP pequeña de un total de sólo 21 personas y una preocupación por trabajar con costos unitarios bajos.
Gobiernos locales. Los gobiernos locales contribuyeron con recursos adicionales a las acciones del proyecto y participaron en la toma de decisiones. El aporte de recursos se dio en las IFN (aportaron el 25,3% del costo de las obras ejecutadas) y en la ejecución de los planes y perfiles de negocios (aporte de materiales para inversiones). La participación en la toma de decisiones se dio a través de su representación en los Comités Locales de Asignación de Recursos (CLAR), los que decidieron sobre los concursos de planes de negocios, comunidades y grupos de ahorristas. El desempeño de los gobiernos locales como socios de la ejecución puede considerarse como exitoso, si bien fue variable su interés en la participación y en la adopción de innovaciones.
Evaluación general del proyecto y conclusiones
La evaluación general del proyecto es satisfactoria. Su diseño y ejecución fueron muy pertinentes en relación a la estrategia del FIDA en el país, enmarcándose en la aplicación de innovaciones y lecciones aprendidas de proyectos anteriores del FIDA. Los objetivos, estrategias y acciones fueron también muy pertinentes en relación a las políticas públicas en el Perú y a los problemas y potencialidades de la población rural pobre.
El proyecto fue parcialmente eficaz en el logro de sus objetivos, ya que alcanzó la gran mayoría de sus objetivos declarados pero no todos, no se logró fortalecer la oferta de servicios financieros a través de nuevos productos adecuados a la población objetivo. Es de destacar que los demás objetivos y metas fueron cumplidos y muchos de ellos sobrepasados con creces. El proyecto fue eficiente en el uso de sus recursos, caracterizándose por costos operativos relativamente bajos, alta proporción de recursos gastados en los usuarios, costos unitarios de asistencia técnica y capacitación mucho menores que lo previsto en el diseño y costos razonables por cuenta de ahorro para mujeres abierta. Del punto de vista de sus impactos, el proyecto tuvo un desempeño exitoso, logrando los impactos esperados y algunos no previstos. La sostenibilidad se considera probable, mientras que el desempeño fue también exitoso del punto de vista de la innovación, repetición y ampliación del alcance.
El número de usuarios fue mucho mayor que lo previsto (más de 48 000 que formaron parte de 44 000 familias, casi el triple de las 15 000 familias previstas en el diseño). La gran mayoría de los usuarios del proyecto fueron familias muy pobres, tanto en base a sus propias definiciones como en base a la línea de pobreza oficial. Por otra parte, la participación de las mujeres en planes y perfiles de negocios (36,6%) superó las metas previstas (20%), así como su participación en cargos directivos de los grupos de usuarios. Además, la nueva línea de promoción del ahorro creada por el proyecto favoreció en forma sustantiva a las mujeres.
El proyecto logró impactos significativos en los tres objetivos estratégicos del FIDA (fortalecer la capacidad de los pobres rurales y sus organizaciones, mejorar el acceso equitativo a recursos naturales productivos y tecnología, e incrementar el acceso a servicios financieros y mercados) y contribuyó principalmente al objetivo del Milenio (ODM) de “erradicar la pobreza extrema y el hambre” de una manera directa, a través del incremento del ingreso de los usuarios (superior al 20% en promedio) y la mejora de la seguridad alimentaria. De similar manera, contribuyó a mejorar la educación (ODM 2) indirectamente a través del incremento del ahorro. La ausencia de efectos negativos sobre el medio ambiente contribuye además con el ODM de asegurar la sostenibilidad ambiental.
Las perspectivas de sostenibilidad se evaluaron en general como muy buenas y, en relación a la media de proyectos del FIDA (reflejada en el informe anual sobre los resultados y el impacto de las actividades del FIDA, 2005), el proyecto fue en términos generales superior, particularmente en lo relativo a la eficiencia, sostenibilidad, innovación y desempeño del FIDA.
Calificaciones de la evaluación del proyecto
| Criterios de desempeño | Calificación del proyecto a |
Pertinencia |
6 |
Eficacia |
4 |
Eficiencia |
5 |
Impacto b |
5 |
Sostenibilidad |
5 |
Innovación, repetición y ampliación del alcance |
5 |
Desempeño del FIDA |
6 |
Desempeño del Gobierno del Perú |
4 |
| a/ La metodología del FIDA emplea una escala de seis valores, donde 1 es el puntaje más bajo y 6 el más alto. | |
| b/ Desglose de las calificaciones del impacto: productividad, 5; ingresos y activos físicos, 6; seguridad alimentaria, 5; capital humano, 6; capital social y empoderamiento, 5; acceso a mercados, 4; activos financieros, 4; instituciones y servicios, 4; medio ambiente, 5. | |
Temas principales para el futuro y recomendaciones
En base a la experiencia del proyecto, se identificaron una serie de temas y lecciones relativos a su estrategia y a los mecanismos de ejecución. En cuanto a aspectos estratégicos, se destacan:
En cuanto a mecanismos de ejecución, se destacan:
En base a las conclusiones de la evaluación, la Misión considera que el FIDA y el Gobierno del Perú deberían aprovechar la valiosa experiencia del proyecto y sus promisorios resultados. Entre otras iniciativas, podrían realizarse las siguientes:
1/ La Misión permaneció en Perú del 13 al 30 de marzo de 2006; la coordinación general de la evaluación estuvo a cargo de Miguel Torralba, Oficial de Evaluación del FIDA, quien participó en el inicio y el final del trabajo de campo.