Enabling poor rural people
to overcome poverty



Señor Presidente del Consejo de Gobernadores,

Hace un cuarto de siglo establecimos el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola con el mandato de enfrentar el persistente problema alimentario y de la pobreza, a partir de la responsabilidad solidaria e inclusiva de la comunidad internacional.

Sin embargo, persisten raíces estructurales obstruyendo el derecho al desarrollo como realidad universal. Debemos asumir el imperativo ético de combatir la miseria y la desnutrición cotidianamente y no sólo proclamar nuestra responsabilidad común. Es oportuno recordar aquí los enormes subsidios por parte de países desarrollados, que junto a barreras no arancelarias y otros obstáculos al comercio limitan la competitividad de nuestras exportaciones.

El FIDA viene realizando una labor encomiable en favor de los pobres rurales, mereciendo el justo reconocimiento de los Estados Miembros. El GRULAC renueva una vez más su compromiso de seguir trabajando con el Fondo y con todos sus integrantes de forma asociativa e igualitaria.

Entendemos necesario continuar reforzando los instrumentos y acciones del FIDA orientados a mejorar las condiciones de acceso a los mercados, a fortalecer la infraestructura rural (incluyendo vivienda, salud y educación), apoyar a las poblaciones indígenas (especialmente el reconocimiento a su identidad como pueblos y el acceso a la tierra), así como a impulsar el papel de la mujer como agente de cambio, reconociendo su contribución decisiva al crecimiento económico y a la cohesión social.

La ampliación y potenciación de los vínculos de cofinanciación es una prioridad esencial. Saludamos las iniciativas que incluyen a la banca regional, en particular el Banco Interamericano de Desarrollo, y otros potenciales asociados tales como la sociedad civil y gobiernos sensibles.

En otro orden, damos la bienvenida a la República Democrática de Timor-Leste, persuadidos de que su contribución reforzará la Lista C. Este hecho subraya y reitera la aspiración, propuesta en la última Junta Ejecutiva, de ampliar el nivel de participación efectiva de la Lista en los trabajos de dicho órgano. Entendemos que este año deben avanzarse las conversaciones para entre todas las Listas alcanzar un acuerdo equilibrado y equitativo sobre una adecuada representatividad en la Junta Ejecutiva.

Celebramos la conclusión de las negociaciones de la Sexta Reposición de Fondos en el tiempo fijado. Su monto superior dará solidez a las finanzas del FIDA en el cumplimiento de su mandato y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. En el marco de la negociación de dicha Reposición entendemos – como seguramente también compartirán el resto de las Listas y Sublistas – que no se introdujeron modificaciones a la asignación de recursos del programa de préstamos del FIDA por región geográfica. En consecuencia, hasta tanto la Junta Ejecutiva no decida otra cosa, tienen plena vigencia las actuales asignaciones regionales.

La agenda temática es un importante desafío. Por un lado, está en marcha un proceso para reforzar la política general de evaluación del FIDA. Por su naturaleza, las políticas y acciones evaluatorias deben contar con el más amplio consenso.

Por otra parte, tenemos el Grupo de Trabajo para establecer un vínculo entre las asignaciones de recursos y los resultados, en el marco de un sistema transparente convenido por los Estados de acuerdo a los cronogramas fijados en el documento principal y partiendo de una adecuada ponderación que refleje el mandato específico del FIDA. El GRULAC entiende que hasta tanto no sea aprobado el Programa de Labores en 2004 relativo a las actividades de 2005, se mantendrán las actuales asignaciones regionales de préstamos.

El componente de la Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados debe proseguir su búsqueda de financiamiento adicional, además de los aportes de países en desarrollo y las generosas contribuciones de algunos Estados Miembros.

En cuanto a los Estados financieros comprobados al 31 de diciembre de 2001, no tenemos observaciones más allá de la verificación de importantes pérdidas en el sector de inversiones. Vemos con satisfacción que en 2002 se ha reducido sensiblemente la exposición de riesgo de la cartera accionaria con motivo de la implementación de la nueva política. Esa iniciativa debería continuar siempre y cuando su aplicación no arroje ingentes pérdidas por la liquidación de su eventual remanente.

Sobre el Programa de Labores y Presupuesto administrativo para 2003, apoyamos un aumento que consolidaría un cambio de tendencia con respecto al aprobado en 2001. Reiteramos que la planificación futura debería proveer un piso mínimo para que el Fondo pueda cumplir su mandato con eficiencia creciente. Es decir, es indispensable continuar utilizando la Facultad Anticipada para Compromisos a niveles compatibles con la sana implementación del cuadro financiero general.

En otro orden, el GRULAC reitera su apoyo a un incremento de la interrelación entre el FIDA y el Mecanismo Mundial de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación.

Por último, Señor Presidente, vemos con gran satisfacción la designación de una funcionaria latinoamericana como Presidenta Adjunta en el Departamento de Finanzas y Administración. Merecida promoción consistente con el compromiso asumido por el Presidente Båge en el sentido de mejorar el balance de representatividad de las Listas en los altos niveles de conducción de la institución. Abogamos por que esa tendencia se haga extensiva al resto del personal del FIDA, tal como lo indica el Convenio Constitutivo y como ha sido solicitado en la última reunión de la Junta Ejecutiva.

Muchas gracias.