Señor Presidente del Consejo de Gobernadores,
Señor Presidente del FIDA,
Distinguidos Gobernadores del Fondo,
Distinguidas Señoras, Distinguidos Señores,
En mi calidad de Presidente pro–tempore del Grupo de Países Latinoamericanos y Caribeños, hago esta intervención en nombre de los países de esta región. Permítame iniciar por felicitar al FIDA en su trigésimo aniversario. Son tres décadas de resonantes éxitos en el desarrollo agrícola.
Desde su creación, en 1978, el FIDA ha garantizado la financiación de proyectos y aportado su conocimiento de renombrada calidad en estrategias para el desarrollo rural en diversos países, bajo distintas realidades económicas, sociales y culturales.
Quisiera extender este homenaje a los países que tuvieron la visión de establecer el Fondo.
En nuestra región, muchos países tienen como fuente de ingreso fundamental la producción y explotación de productos primarios, en particular mercancías agrícolas. A pesar de los avances en las economías locales siguen existiendo grandes sectores de la población viviendo en condiciones de pobreza, en las zonas rurales y no rurales, mismas que dependen en gran medida de la agricultura para sobrevivir. Por ello, para los Estados de nuestra región resulta fundamental que se mantenga y se fortalezca el rol que el FIDA juega en la lucha contra la pobreza y el hambre, en base al desarrollo agrícola.
En el “Informe sobre el Desarrollo Mundial 2008”, se destaca la importancia de las inversiones en el sector agrícola como la clave para mejorar la calidad de vida en el mundo en desarrollo, especialmente en las zonas rurales. Ya desde antes, y conscientes de esa situación, los gobiernos de nuestra región han implementado diversas estrategias eficientes para librar una batalla decisiva en favor de la erradicación de la pobreza. En estos esfuerzos el concurso y apoyo de otros países y de los organismos internacionales, incluyendo las instituciones financieras, es primordial.
Un hallazgo importante de ese informe fue el de identificar distintos modelos de economía agrícola en el mundo en desarrollo, cada uno de los cuales debería llevar a un tratamiento diferente. A ese respecto, es importante que el FIDA sea capaz de desarrollar estrategias diferenciadas para cada uno de esos tipos de economía agricola que permita, por ejemplo, identificar que en nuestra región muchos de los potenciales beneficiarios del Fondo se encuentran en regiones urbanas y periurbanas.
En este ámbito el FIDA presenta ventajas comparativas que deben ser aprovechadas de manera creciente en los próximos años, tales como el conocimiento, su capacidad de estimular el intercambio de experiencias, su fuerte disposición en innovarse y su estructura habilitada a reaccionar a los nuevos retos que impone una realidad rural cambiante y cada vez más heterogénea, en especial en nuestra región donde se puede fortalecer su presencia mediante la implantación de proyectos que respondan a los rasgos particulares de la diversidad geográfica de la pobreza rural y su estrecha conexión con los grandes centros urbanos latinoamericanos.
El FIDA tiene un papel principal que desempeñar en nuestra región. Tiene que fortalecer su presencia en nuestros países mediante la implementación de proyectos, el incremento del diálogo de políticas y el intercambio de conocimientos.
Para alcanzar esas metas, los mecanismos de financiamiento del Fondo deben ser ajustados, con miras a asegurar que el FIDA se afiance como un socio relevante para los gobiernos, y para que todos los proyectos diseñados tengan acceso a los créditos necesarios para su implementación. Con ese objetivo, los países de la región hemos apoyado el desarrollo del Sistema de Asignación Basado en Resultados (PBAS). Al tratarse de una herramienta necesaria pero perfectible, nuestra región ha propugnado su continua revisión, con miras a optimizar su utilización.
Hay mucho trabajo por hacer a este respecto. Reiteramos la disposición de los países de la región para cooperar, plena y activamente con la Secretaría y los otros miembros del FIDA, para alcanzar pronto un modelo de sistema funcional, que tome en cuenta las diversas perspectivas. El GRULAC formulará una intervención más detallada cuando se analice este tema en la agenda.
Por su parte, la región de América Latina y el Caribe puede contribuir en mayor medida con los trabajos del FIDA. En nuestros países existe un gran número de especialistas que con sus conocimientos y experiencia pueden enriquecer la labor del Fondo.
Por ello, nuestro Grupo considera que debe estar mejor representado en el Secretariado del Fondo, inclusive en rangos elevados, teniendo presentes los criterios del mérito y las calificaciones, al igual que los principios de representación regional equitativa.
Considerando la importancia para el desarrollo agrícola de los programas para adaptación y mitigación del cambio climático, el GRULAC alienta al FIDA a desarrollar proyectos encaminados a responder al mayor reto que actualmente enfrenta la humanidad, poniendo en riesgo su existencia misma.
Señor Presidente,
En los países de nuestra región existe una considerable presencia de poblaciones indígenas, las cuales en muchos casos son agentes importantes en la producción agrícola.
Por esta razón, valoramos profundamente los proyectos financiados con recursos del Fondo orientados al desarrollo de las poblaciones indígenas, en particular el “Fondo de Donaciones para Pueblos Indígenas”. Las acciones del FIDA en este ámbito, ameritan un esfuerzo más grande de coordinación con las instituciones públicas nacionales responsables por las comunidades indígenas.
Por último, en nombre de los Gobernadores latinoamericanos y caribeños del FIDA, aprovecho para expresar la más cálida bienvenida a las Bahamas como nuevo miembro del Fondo, demostración inequívoca del interés de los países de la región en el trabajo de este organismo.
Una vez más, agradecemos al FIDA los esfuerzos emprendidos en las últimas tres décadas, y aprovechamos esta oportunidad para reiterar la determinación de todos los países de la región para que las relaciones entre nosotros y el Fondo crezcan y se profundicen.
Muchas gracias