Enabling poor rural people
to overcome poverty



Excelentísimo Dr. Sayyadi Abba Ruma, Presidente del Consejo de Gobernadores del FIDA
Distinguido señor Lennart Bage, Presidente del FIDA
Señoras y señores Gobernadores,
Señoras y señores,

 

Deseo señor Presidente, en primer lugar, felicitarlo por su designación, la que le solicito haga extensiva a los demás miembros de la Mesa. La delegación del Perú está convencida que su alta capacidad profesional y su calidad humana garantizan el éxito de este trigésimo primer período de sesiones del Consejo de Gobernadores del FIDA.

Deseo, asimismo, señalar que hacemos nuestra la declaración leída por la distinguida delegación de México, en nombre de los países del GRULAC.

Señor Presidente,

El Perú le otorga una especial importancia a la labor del FIDA en su principal campo de acción, la lucha contra la pobreza rural. Nuestro país tiene un firme compromiso con esta lucha. El Gobierno del Presidente del Perú, Dr. Alan García Pérez, viene implementando políticas efectivas para aliviar y disminuir sustancialmente la extrema pobreza en regiones deprimidas de nuestro país.

Nos complace ver que el nuevo marco estratégico del FIDA tiene como objetivo principal la erradicación de la pobreza extrema y el hambre. Con el desarrollo de la agricultura en las zonas rurales estamos iniciando el camino a la inclusión social y económica de poblaciones que antes estuvieron marginadas, lo que deberá conllevar en el futuro, a la reducción de los actuales índices de pobreza.
Estamos convencidos que en un mundo que evoluciona con rapidez, debemos asumir nuevos retos y desafíos en la nueva arquitectura internacional del desarrollo, por lo que mi país coincide con el FIDA en cuanto a que es necesario incrementar tanto el volumen como la eficacia de las inversiones dirigidas a reducir la pobreza y el hambre.

Señor Presidente, la delegación del Perú desea expresar una serie de comentarios sobre algunos de los temas que abordaremos durante los debates del Consejo de acuerdo con la agenda aprobada esta mañana.

En primer lugar, mi delegación desea felicitar el buen nivel alcanzado con las promesas de contribución a la sétima reposición de recursos del organismo. El monto comprometido representa un incremento importante en relación al nivel de la sexta reposición. El Perú ha hecho llegar, como en años anteriores, su contribución a esta sétima reposición mostrando con ello su firme compromiso con los objetivos del Fondo. En este sentido, cuente usted con la participación del Perú en los debates que sostendremos sobre la octava reposición de recursos.

Por otro lado, desde que en diciembre de 2003 la Junta Ejecutiva del FIDA aprobó el “Sistema de Asignación de Recursos Basado en los Resultados”, el que empezó a funcionar en el período 2005-2007, la asignación de recursos a los países se basa en criterios útiles como el de la política de desarrollo rural, el resultados de los proyectos, indicadores de población, renta per capita, entre otros, permitiendo que nuestros países reciban recursos que atiendan en parte sus necesidades.

No obstante, creemos que este sistema puede y debe perfeccionarse en el tiempo, ajustándolo a las nuevas realidades. Por ello, apoyamos la labor desarrollada por el Grupo de Trabajo que se conformó con el fin de revisar los indicadores antes señalados. No obstante, creemos que el análisis sobre nuevos indicadores debe ser permanente, a efectos de corregir cualquier distorsión que pueda sobrevenir en su aplicación.

La inclusión de nuevos indicadores basados en la población rural, si bien responde en mayor medida al mandato del Fondo, creemos que no debe entenderse en perjuicio de otros indicadores generales que incluyen a las poblaciones inmigrantes del campo a la ciudad y que se desenvuelven en lo que podríamos denominar zonas periféricas y cuyo sustento es el de la agricultura urbana.

Creo necesario recordar, en este caso, que nuestros países experimentan muchas veces fenómenos de migración interna, los que han originado desplazamientos desde zonas rurales a áreas urbanas, lo que merma el índice de población rural y nos puede inducir a errores, por lo que creemos no debe entenderse como que estas poblaciones constituyen un porcentaje menor de la población, sino, por el contrario, al ubicarse en zonas periféricas de grandes ciudades únicamente han trasladado el carácter rural de sus territorios a zonas más cercanas a las urbes.

Por último, deseamos saludar la convocatoria a las mesas redondas que abordarán temáticas tan actuales como el cambio climático y su relación con el futuro de la agricultura; los biocombustibles y sus riesgos y posibilidades para la población rural; y el relacionado al incremento mundial de los precios de los alimentos.

Es importante el análisis de estos temas en momentos en que en el mundo experimentamos cambios y nuevos desafíos a raíz de fenómenos como el cambio climático y la carestía de combustibles, lo que tiene un efecto directo en el aumento de los precios de los alimentos y en la desviación de producción hacía los biocarburantes. El Perú considera que debemos aprovechar todos los foros posibles para intercambiar opiniones sobre esta problemática y encontrar puntos de consenso en posibles políticas conjuntas que permitan, entre otras cosas, garantizar la seguridad alimentaria de las poblaciones no obstante la utilización de productos agrícolas en otras áreas.

Esperamos que estas mesas redondas nos brinden nuevos puntos de vista sobre el tema y perspectivas sobre su posterior desarrollo.

Señor Presidente,

El FIDA opera en el Perú desde 1980, fundamentalmente en la Sierra Sur del país y ha concedido préstamos para la ejecución de proyectos por un monto de US$ 101 millones de dólares. Actualmente se encuentran en ejecución dos proyectos: “Proyecto de Fortalecimiento de los Mercados, Diversificación de los Ingresos y Mejoramiento de las Condiciones de Vida en la Sierra Sur (PROMERCADOS)”, destinado a apoyar a 120,000 familias en pobreza extrema de los Andes Sur del Perú; y el “Proyecto de Desarrollo del Corredor Puno-Cusco”, el que busca incrementar los ingresos rurales y urbanos en las regiones de Cusco y Puno.

En ambos casos, como en otros anteriores, el Perú ha sido puesto como ejemplo de país receptor por este organismo, por el impacto de sus resultados en las poblaciones beneficiarias, la eficiencia en su gestión, la idoneidad de los mismos y el aprovechamiento de los recursos disponibles, lo que nos enorgullece.

Es por esto que mi país espera la concreción de nuevos proyectos como el que recientemente ha aprobado la Junta Ejecutiva del FIDA y sobre el que espero se pueda iniciar prontamente los trámites respectivos para su firma e implementación. Dicho proyecto busca promover el desarrollo de la agricultura rural de los departamentos de la Sierra Norte del Perú, beneficiando a cerca de 20,000 familias en estado de pobreza y extrema pobreza. El objetivo prioritario del proyecto es incrementar los activos humanos, sociales, naturales y financieros de los pequeños productores y empresarios rurales pobres, en particular, mujeres y jóvenes.

Muchas gracias