Señor Presidente,
Teniendo presente que el distinguido Gobernador de Guatemala ha formulado una declaración a nombre de los países de América Latina y el Caribe, limitare mi intervención a algunos asuntos muy puntuales.
Quisiera en primer término rendir homenaje al actual Presidente del Fondo, Sr. Lennart Båge, por la labor que ha desempeñado durante estos últimos 8 años al frente de la Institución.
Los resultados del 8o Ejercicio de reposición de recursos financieros, recientemente concluido, constituyen el reconocimiento al papel que el FIDA, bajo la conducción del Presidente Båge, está en condiciones de desempeñar como promotor del desarrollo rural y en la lucha contra la pobreza.
Señor Presidente,
En el contexto de la grave crisis financiera que se vive actualmente y que representa un desafío adicional, la crisis alimentaria representa un enorme reto para el logro del primer Objetivo de Desarrollo del Milenio: erradicar la pobreza extrema y el hambre.
En ese sentido, el FIDA tiene una importante función que desempeñar como catalizador de recursos para el desarrollo del sector agrícola rural y para dar coherencia, a través de los proyectos en los que participa, a los esfuerzos nacionales y de la comunidad internacional, en beneficio de las comunidades locales.
Para cumplir a plenitud esta primera función y ser un acto competitivo, el FIDA debe llevar a cabo una revisión profunda de las políticas, los instrumentos y las condiciones de sus préstamos.
Para México la crisis de los alimentos es un asunto de Estado y debe abordarse desde la perspectiva de la seguridad alimentaria, con una visión completa e integral que incluya cuestiones: humanitarias, de derechos humanos, económicas, comerciales, sociales, de medio ambiental y de salud.
El FIDA debe mejorar su coordinación con otras entidades del sistema de las Naciones Unidas y con la comunidad internacional, para que contribuya a garantizar la seguridad alimentaria desde su mandato. A fin de cuentas: la cadena inicia con la producción de alimentos.
Señor Presidente,
México considera que las diversas iniciativas para establecer nuevos entes, incluyendo fondos financieros, pueden dispensar los limitados recursos existentes.
Asimismo, estima que las necesidades específicas de los países de renta media, categoría a la que pertenece la mayor parte de los países latinoamericanos, deben ser debidamente abordadas. La transferencia de conocimientos entre los países en desarrollo debe ser una prioridad en la cooperación internacional y, en consecuencia, en la labor del FIDA, ya que ello permitirá incrementar la productividad agrícola y la producción de alimentos, como vía para lograr la seguridad alimentaria en el mundo.
En ese sentido, México está promoviendo, a nivel regional, un Plan de acción de demanda y oferta de cooperación, con el propósito de emprender medidas de manera inmediata y a mediano y largo plazos, para abordar la situación alimentaria actual en los países de América Central y el Caribe.
Creemos que el FIDA puede ayudar a potenciar este tipo de iniciativas, a partir de la integración de los portafolios de proyectos nacionales con una visión estratégica de la región.
Muchas gracias.