Gracias, señor Presidente.
El Gobierno de República Dominicana desea felicitar al Presidente Kanayo Nwanze por el excelente trabajo que viene realizando para hacer del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola una institución más ágil, eficiente y efectiva.
Por la excelencia en el cumplimiento de los objetivos estratégicos del Fondo sobre el terreno, mi gobierno desea hacer extensivo su reconocimiento a la señora Josefina Stubbs, Directora para América Latina y el Caribe, y al señor Marco Camagni, encargado de proyectos en República Dominicana.
Sobre nuestra hermana República de Haití, mi Gobierno desea hacer las siguientes puntualizaciones.
Ya conocemos el pasado, es decir, sabemos que durante los siglos 17 y 18 la población del tercio occidental de nuestra isla fue campeona mundial de la productividad agroalimentaria mientras padecía las formas más crueles del colonialismo.
A partir del 1 de enero de 1804 Haití fue brutalmente castigada por todas las potencias al convertirse en la primera República negra y primer Estado independiente de América Latina y el Caribe. Se le excluyó del comercio internacional y se le obligó a pagar ruinosas restituciones a cambio del reconocimiento de su soberanía.
Conocemos aun mejor el presente de Haití, pues desde el doce de enero vemos en los periódicos y en la televisión el sufrimiento de todos sus hijos.
Ahora debemos enfrentarnos al futuro y al papel que jugará el FIDA en la reconstrucción de Haití.
Comencemos por la deuda multilateral del país con esta institución, tema que hemos comenzado a examinar al mediodía de hoy a iniciativa del Presidente Nwanze. Circunstancias extraordinarias exigen medidas y soluciones extraordinarias, y ésta es una oportunidad para enviar un claro mensaje a la comunidad internacional, es decir, éste no es el momento de obligar a Haití a restituir débitos.
Por enfocar su mandato en el desarrollo rural sostenible, el FIDA tiene una responsabilidad única en el caso de Haití, y su experiencia allí ha de convertirse en modelo para su labor en todo el mundo.
Haití requiere de asistencia para crear capacidades nacionales basadas en capital humano e institucional.
Haití requiere del fortalecimiento y consolidación de sus sistemas de protección social.
Haití requiere un plan nacional de alimentación escolar y suplementaria.
Haití requiere políticas de reforestación sólidas y coherentes.
Haití requiere la creación de fuentes sostenibles de empleo rural.
Haití requiere auxilio para enfrentar y revertir las consecuencias del cambio climático.
Haití requiere el compromiso vigoroso, la generosidad financiera y la capacidad técnica de la comunidad de las naciones para incrementar su producción, su productividad y su competitividad agroalimentaria.
En éstas y en otras áreas el FIDA puede y debe prestar ayuda puntual a Haití, en coordinación con las demás agencias del sistema internacional, especialmente la FAO y el PMA, en cumplimiento de las prioridades indicadas por el Gobierno haitiano.
Señor Presidente, mi país es el hogar de un millón de haitianos. El 13 de enero, horas después del desastre, el Presidente Leonel Fernández abrazaba al Presidente René Préval en Puerto Príncipe y le manifestaba la solidaridad moral y material del Gobierno y del pueblo de República Dominicana. Similares sentimientos y acciones concretas han llegado de la región y de todo el mundo.
La semana pasada, el Ministro de Agricultura de Haití, nuestro primer orador esta mañana, llegó a Roma junto al Ministro de Agricultura de República Dominicana para entrevistarse con los líderes de las tres agencias. Ambos trabajan mano a mano, colaborando directamente y con sus respectivos equipos en sesión permanente para profundizar la coordinación y trazar planes estratégicos.
El FIDA viene haciendo una magnífica labor en Haití, y mi Gobierno está en la seguridad de que la institución continuará apoyando la reconstrucción de Haití y será un catalizador de su tránsito al desarrollo sostenible.
Gracias.
17 de febrero 2010