Señora Presidenta:
Permítame felicitarla por su elección para presidir los trabajos de este 33º Consejo de Gobernadores. Su experiencia y capacidad ayudarán al Consejo fijar las líneas estratégicas que permitan al FIDA responder con mayor flexibilidad y mejores herramientas a su papel en la promoción del desarrollo rural.
Asimismo, por su conducto permítame felicitar al Sr. Kanayo Nwanze, en su primer aniversario como Presidente del Fondo, y agradecerle las iniciativas tomadas para hacer del FIDA una institución más eficiente y sensible a los requerimientos diferenciados de sus miembros.
El diálogo que hemos sostenido con el FIDA ha permitido dinamizar el portafolio de proyectos en nuestra región, lo que ha servido para revalorar al Fondo como aliado fundamental para el desarrollo rural. Entre otros aspectos, apreciamos la supervisión directa, el intercambio de conocimientos y experiencias, la movilización de otras fuentes de financiación y la presencia en el terreno.
Pero apreciamos, sobre todo, el contar con un socio que está dispuesto a escuchar y entender las diversas realidades sobre el terreno, de aquellos que mejor las conocen. Un ejemplo de este espíritu lo constituye el avance que se ha registrado en las negociaciones para regularizar la situación de Cuba y reactivar su portafolio a la brevedad, situación que sin duda llegará pronto a buen término.
Señora Presidenta,
Ese mismo espíritu ha estado presente en la respuesta del FIDA a la situación extrema provocada por el terremoto ocurrido el 12 de enero pasado en Haití.
El grupo de países de América Latina y el Caribe apoya las propuestas del Fondo para hacer frente a esta situación. Confiamos en que este Consejo en su conjunto también las apoyará.
Coincidimos con el FIDA en que la pronta recuperación del sector agrícola constituye la única vía sostenible para relanzar al país, no depender de la asistencia alimentaria internacional y prepararse para enfrentar nuevos desafíos provocados por situaciones climáticas adversas.
Damos la bienvenida al compromiso del FIDA de invertir durante este año, para acelerar la implementación de los proyectos ya existentes, los cuales deben funcionar como catalizadores para el desarrollo del sector rural, a mediano y largo plazo. Invitamos a los donantes a que cofinancien estos proyectos y ayuden a su potenciación.
El sector agrícola haitiano no puede desarrollarse si la población de ese país no puede acceder, por lo menos a niveles mínimos aceptables, a fuentes de alimentos y de generación de ingresos.
Tal y como lo hemos reiterado en diversas ocasiones, la colaboración y coordinación con las otras agencias de las Naciones Unidas y otros actores internacionales es fundamental. Acogemos con beneplácito la extensión del programa conjunto FIDA–FAO para la distribución de semillas y herramientas agrícolas, toda vez que el Gobierno haitiano así lo ha requerido.
Y ese es el punto central, Señora Presidente. Los planes de reconstrucción y de desarrollo de Haití tienen que ser determinados por el pueblo y el Gobierno de ese país. Nuestro deber, como comunidad internacional, es el de contribuir a que los esfuerzos del pueblo haitiano tengan éxito.
Este Consejo de Gobernadores puede hacer su parte, aceptando la solicitud formulada por el Presidente del FIDA, para paliar el adeudo que tiene Haití con el Fondo.
Señora Presidenta,
Los países de América Latina y el Caribe contribuimos con recursos humanos, materiales y financieros a favor de Haití, en la medida de nuestras posibilidades. Lo hacemos también con experiencia y conocimientos.
Mención especial merece la República Dominicana. Además de la ayuda directa a Haití y a la comunidad internacional para que pudiera operar, resalta su reconocimiento de que el desarrollo de ambos países está estrechamente vinculado. Por ello, apoyamos que se contemple el impacto que pueden tener los proyectos de desarrollo rural en ambos lados de la frontera.
Como decía anteriormente, Señora Presidente, al ser la nuestra una región habituada a enfrentar catástrofes naturales de diversa índole, entendemos y sentimos como propia la tragedia haitiana.
Por ello hemos insistido en que se conceda al Fondo la flexibilidad necesaria para emprender nuevos proyectos o potenciar los ya existentes, para iniciar lo más pronto posible el camino de la recuperación, con bases sólidas.
Para los países de la región, es indispensable abordar las cuestiones relativas al medio ambiente, incluyendo a los ecosistemas periféricos de apoyo a la agricultura, cuando se planeen proyectos de desarrollo agrícola.
Preocupan también las consecuencias de la sequía que está afectando a una parte de nuestra región. El FIDA debe beneficiarse tanto de su experiencia como de las competencias desarrolladas por otras institucionales internacionales, en el manejo de los recursos hídricos.
A fin de cuentas, la producción local de alimentos constituye la primera línea para garantizar la seguridad alimentaria.
Señora Presidenta,
Los países de América Latina y el Caribe hemos insistido en la revisión de la fórmula aplicada por el FIDA para su sistema de asignación de recursos basado en resultados (PBAS), porque coincidimos en que todos los Estados deben beneficiarse de los créditos del Fondo, siendo el criterio fundamental para la asignación de recursos, la necesidad y capacidad para ejercerlos.
La fórmula actual del PBAS está teniendo algunos efectos inesperados e indeseables. La Junta Ejecutiva ha reconocido esta realidad. Mi región reitera su compromiso de participar constructivamente en el Grupo de Trabajo sobre el PBAS, para que el Fondo pueda responder a las demandas que surgen de necesidades diferentes.
Existen potenciales beneficios mutuos para el FIDA y los países de ingresos medios que debemos definir e instrumentar. Resalto, entre otros, la entrada neta de recursos al FIDA por el pago del capital y los intereses de los préstamos a los países de ingresos medios, beneficiando directamente a los países de menores niveles de ingresos, al permitir al Fondo contar con mayores recursos para la ejecución de su programa y permitirle continuar ofreciéndoles tasas preferenciales.
Señora Presidenta,
Como señalé al principio de mi intervención, los intercambios de nuestros expertos nacionales con el FIDA han resultado mutuamente provechosos. Ha llegado el momento en que la capacidad técnica que existe en nuestra región, también se vea reflejada en la composición de los cuadros de la Secretaría del Fondo, principalmente en sus mandos medios y superiores.
Muchas gracias
18 de febrero 2010