Excmo. Señor Presidente del FIDA,
Distinguidos Gobernadores del FIDA,
Distinguidas Delegaciones de los países miembros,
Señoras y Señores,
El Trigésimo Cuarto Período de Sesiones del Consejo de Gobernadores del FIDA que estamos celebrando, coincide con el momento en que la situación alimentaria mundial está atravesando enormes dificultades debido a varios factores, entre éstos, el aumento de precios de los insumos agrícolas, la poca productividad alimentaria de los Países del 3º Mundo, la vertiginosa crisis económica y financiera internacional y el cambio climático, factores que inciden negativamente en la actividad de nuestros agricultores en su afán de producir alimentos y luchar contra el hambre, la pobreza, la miseria y la malnutrición en el mundo.
El Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial, que encabeza S.E. OBIANG NGUEMA MBASOGO y Presidente en ejercicio de la Unión Africana para el presente 2.011, valora los esfuerzos que despliega el FIDA y otras Agencias del sistema de Naciones Unidas basadas en Roma, en la búsqueda de mecanismos para el desarrollo agrícola y lucha contra la pobreza en el mundo. Expresamos nuestra firme voluntad de mantener y reforzar la cooperación que desde antaño viene manteniendo con el FIDA, que desde la década de los años 80, se benefició del apoyo de tres Grandes Proyectos agrícolas que dieron resultados muy positivos en el país; proyectos que siguen positivamente patentes en la memoria de los agricultores de Guinea Ecuatorial.
Como signo de esta voluntad política de cooperación, el Gobierno ha saldado todas las deudas contraídas con el FIDA.
Señor Presidente,
Señores Delegados de los Países amigos,
Permítanme indicar que, durante la época colonial hasta su independencia, la agricultura de Guinea Ecuatorial fue de un sistema de monocultivo basado en los cultivos de café, cacao, coco y aceite de palma para la exportación a las Metrópolis, lo que hizo a los agricultores ecuatoguineanos no tener experiencia en otros cultivos que favorecen la alimentación inmediata de la población.
Esta tendencia de monocultivo, subsistió durante los 11 primeros años del Primer Gobierno del País Independiente y la producción de alimentos se limitaba únicamente para la subsistencia familia. En efecto, el Gobierno ha tomado conciencia de que con los sistemas de producción existentes, es imposible desarrollar la agricultura en nuestro país, mejorar la calidad de vida del hombre del campo, aumentar la producción y conseguir la autosuficiencia alimentaria, habida cuenta de que el 90% de los productos alimenticios son actualmente importados del exterior. El Gobierno diseñó un plan de diversificación de cultivos alimenticios con un programa a corto, mediano y largo plazo.
En el marco de dicho programa, se tomó como acción prioritaria, la organización de los agricultores en pequeñas agrupaciones de producción, para que éstas pudieran beneficiarse del apoyo Gubernamental en material, apoyo económico y asistencia técnica, para eliminar la práctica del trabajo individual que estaban acostumbrados.
Dentro de este contexto, el Gobierno adquirió maquinaria agrícola y concedió créditos en efectivo para apoyar a las pequeñas agrupaciones agropecuarias creadas en todo el Territorio Nacional para introducir los hábitos modernos de cultivos. Pero debo manifestar aquí sobre la necesidad de un apoyo efectivo en el marco de la cooperación internacional para alcanzar la meta proyectada.
Entendemos que el camino por recorrer es largo y las dificultades y obstáculos son numerosos, sin embargo, se requiere el esfuerzo coordinado e integrado de todos países y de todos los Organismos como la FAO y el FIDA para afrontar este gran reto que el mundo globalizado tiene por delante de conseguir alimentos para todos.
Los países conocidos normalmente como los más desarrollados del Mundo, deberían tomar la delantera para adoptar mecanismos para frenar los efectos negativos que influyen en el cambio climático del globo terrestre y prestar apoyo a los Organismos Internacionales que trabajan a favor del desarrollo de la agricultura, la conservación de la naturaleza, la erradicación de la pobreza en el medio rural y una mayor apertura del Mercado Internacional a favor de los Países Subdesarrollados. Caso contrario, los países desarrollados también notarán los efectos negativos de estos países subdesarrollados dentro de sus fronteras.
Y para terminar, Mi Gobierno reconoce la importancia de la mujer y los jóvenes en la producción alimentaria, por lo que manifiesta el deseo de que en este Consejo se adopte medidas concretas que permitan la integración efectiva de dicha capa social en los programas de desarrollo agrícola de todo el mundo.
¡Muchas Gracias por vuestra atención!
19 de febrero 2011