Enabling poor rural people
to overcome poverty



Muchas gracias Señora Presidenta,

Tengo el honor de intervenir en este 34° Consejo de Gobernadores del FIDA, que tiene lugar después del acontecimiento de significativas contingencias en materia de seguridad alimentaria, emergencias y catástrofes internacionales, mismas que, aunque en su momento constituyeron una prueba difícil para la cooperación internacional, ahora, satisfactoriamente podemos afirmar como una oportunidad que nos permitió reiterar para reiterar la solidaridad y unión de la comunidad internacional con nuestros pueblos hermanos más necesitados.

La catástrofe sucedida en Haití, por ejemplo, ha puesto de relieve el rol fundamental que juegan la cooperación y la solidaridad internacional para superar situaciones extremas en las que inclusive se pueden ver involucradas la estabilidad política, social e institucional de los Estados. Estos acontecimientos han propiciado una profunda reflexión internacional sobre los principales elementos que deben tomarse en cuenta dentro de las políticas nacionales, a fin de garantizar el progreso social de los pueblos sobre las bases de la participación inclusiva, la democracia, la perspectiva de género y el desarrollo integral de las comunidades.

Por estos motivos, el Gobierno de México se complace en participar en estas reuniones, dentro del contexto que ha sido designado por la Organización de las Naciones Unidas como el Año Internacional de la Juventud, dentro del cual se espera entablar, en el ámbito de la agricultura, iniciativas adecuadas para responder a los retos que plantean el mejoramiento de la productividad agrícola, el crecimiento económico rural y el desarrollo de las capacidades y aptitudes necesarias para que los jóvenes aprovechen satisfactoriamente las oportunidades económicas remuneradoras en el sector agrícola.

La población mundial de jóvenes asciende a 1,050 millones de personas aproximadamente un 15% de la población mundial. En los países en desarrollo, los jóvenes representan en promedio un 20% de la población. Por lo anterior, las iniciativas que mejoran las oportunidades de los jóvenes ofreciéndoles capacitación, apoyo, asesoramiento y acceso a opciones dignas de trabajo, invariablemente se traducirán en beneficios para la armonía social, la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza.

México es consciente del enorme recurso potencial que constituyen los jóvenes en nuestras sociedades, particularmente en el sector agrícola. Por ello, la Política nacional de Desarrollo Social, el Plan Nacional de Desarrollo, el Programa Sectorial de Desarrollo Agrario y las políticas públicas en materia social, han identificado como componentes fundamentales y transversales a la igualdad de oportunidades, la facilitación de mecanismos para la capacitación y creación de agroempresas, el mejoramiento de núcleos agrarios y localidades rurales y la inclusión de la perspectiva de género.

En este sentido, la Secretaría de la Reforma Agraria ha puesto en marcha tres importantes programas nacionales que buscan fomentar y apoyar la capacidad emprendedora de los jóvenes rurales.

El Programa Joven Emprendedor Rural y Fondo de Tierras (JERFT),  establece la incorporación de jóvenes a las actividades productivas vinculadas a la tierra, a fin de que el sector agrario mexicano incremente su productividad a través del fortalecimiento del capital humano y la adopción de nuevas tecnologías.

El programa busca que el joven emprendedor rural cree su propia agroempresa rentable y sustentable en el núcleo agrario al que pertenece, para lo cual se le otorga “capacitación técnica”, “capacitación empresarial” y “tutoría de negocios" para la adquisición o renta de derechos parcelarios, insumos y servicios de acompañamiento empresarial, con el fin de propiciar el arraigo, relevo generacional en la tenencia de la tierra social y la mejora de sus ingresos.

Con el Programa de la Mujer en el Sector Agrario (PROMUSAG), el Gobierno de México ha constituido un elemento central que coadyuva a ofrecer condiciones favorables para el incremento del ingreso y la generación de empleos de las mujeres del sector rural.

A través del PROMUSAG se implementa un conjunto de estrategias y acciones para fomentar la utilización de instituciones financieras no bancarias, promoviendo de esta manera una cultura de ahorro y capitalización orientada a la reinversión productiva de utilidades. Con ello, se busca contribuir a la generación de empleo, ingreso y mejoramiento de las condiciones de vida de las mujeres de 18 años que habitan en Núcleos Agrarios, mediante el otorgamiento de apoyos para la implementación y puesta en marcha de proyectos productivos en sus localidades o para garantías líquidas.

Asimismo, el Fondo para el Apoyo a Proyectos Productivos en Núcleos Agrarios (FAPPA), busca impulsar la integración productiva de hombres y mujeres sin derechos agrarios que habitan en núcleos agrarios del país, para desarrollar actividades generadoras de empleo e ingresos, mediante el financiamiento directo a Proyectos Productivos que sean técnica, económica, financiera y ambientalmente sustentables.

A través de este Programa se busca la equidad y la eficiencia en la utilización de recursos y la eliminación de la pobreza, por lo cual el Programa se centra en grupos y territorios vulnerables, tales como las mujeres, la población indígena, las personas con discapacidad y adultos mayores.

De esta forma se promueve una cultura de ahorro orientada a la reinversión productiva, para que los beneficiarios accedan a recursos de financiamiento que les permitan ampliar actividades productivas y generar oportunidades de empleo e ingreso.

El Gobierno de México está convencido de que la inversión realizada en bienes públicos tiene mayor impacto en la productividad y eficiencia de los productores del sector agropecuario, por lo que es necesario otorgar los incentivos necesarios y fomentar la inversión privada en las actividades productivas, pues ello elevará el bienestar de la población y su participación el la vida nacional.

Como bien lo mencionó el distinguido Señor Ban Ki-Moon, Secretario General de las Naciones Unidas, "En el comienzo de este Año Internacional, reconozcamos y celebremos todo lo que los jóvenes pueden hacer para construir un mundo más seguro y más justo, y redoblemos nuestros esfuerzos por incluir a los jóvenes en las políticas, programas y procesos decisorios que benefician su futuro y el nuestro".

Con este espíritu, el Gobierno de México desea respaldar las iniciativas propuestas en el Año Internacional de la Juventud, a fin de apoyar y fomentar el desarrollo de las capacidades de los jóvenes agricultores, y con ello acercarnos progresivamente a la seguridad alimentaria, la equidad de género, el aumento de la productividad de los agricultores y su acceso a los  mercados, el uso adecuado de tecnologías y la justa vinculación de los mercados nacionales e internacionales.

Reconocemos la importante labor que el FIDA realiza en la consecución de dichos objetivos, y por ello le reiteramos nuestro profundo compromiso de colaboración con este Organismo y con nuestra comunidad internacional para lograr el desarrollo integral de los pueblos y las naciones.

Muchas Gracias Señora Presidenta.

 19 de febrero 2011