Enabling poor rural people
to overcome poverty



En primer lugar, quisiera expresar mi gratitud a las autoridades del FIDA y a todo su personal por la generosidad y la hospitalidad con que nos han recibido y por la organización de las 36° Sesiones del Consejo de Gobernadores. Por otra parte, me gustaría extender un saludo a todas las delegaciones e invitados aquí presentes.

También quiero felicitar al Presidente Nwanze por su re-elección , que sin duda certifica los logros alcanzados en la expansión de las operaciones de FIDA y el fortalecimiento de su misión como aliado fundamental para el desarrollo agrícola y, en especial, para erradicar la pobreza rural.

Destacamos especialmente estos logros, en el marco de la crisis económica internacional, originada en los países desarrollados, y que afecta al mundo en desarrollo. En este contexto, el FIDA ha implementado reformas para el fortalecimiento de sus capacidades de financiamiento como así también la revisión de las políticas orientadas a la provisión de servicios financieros. 

Tanto el compromiso asumido por nuestro país de triplicar las contribuciones en el marco de la Novena Reposición de Recursos, así como el trabajo conjunto que se viene realizando con el Proyecto de Desarrollo Rural de la Patagonia (PRODERPA), el Programa de Desarrollo de Áreas Rurales (PRODEAR) y el Programa de Desarrollo Rural Inclusivo (PRODERI), refuerzan nuestra visión de un organismo que actúa como un aliado fundamental para el crecimiento rural equitativo. 

Celebramos que se priorice en la agenda de esta Sesión del Consejo el poder de las asociaciones, que consideramos esenciales para favorecer la agricultura sostenible a pequeña escala, su acceso al financiamiento, la mejora de la infraestructura y los conocimientos necesarios propios de un proceso de expansión. Asimismo, consideramos que es una herramienta poderosa de inclusión social. Por ello, ha sido incluido como un objetivo central del PRODERI, principal proyecto que financia el organismo en nuestro país. Adicionalmente, queremos subrayar que en la diversidad de nuevas herramientas y estrategias de asociación, la cooperación Sur-Sur tiene un rol fundamental que cumplir, y en este sentido, la República Argentina está realmente intensada en promoverla.

Para concluir, pensamos que el FIDA debe seguir concentrándose en sus objetivos específicos, teniendo presente el entorno cambiante y los diversos desafíos que los países en desarrollo enfrentan para superar la pobreza rural.