Enabling poor rural people
to overcome poverty



Distinguido Sr. Kanayo Nwanze, Presidente del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola, FIDA,Distinguidos miembros de la Junta Ejecutiva,
Distinguidos miembros del Consejo de Gobernadores,
Distinguidos miembros de la Presidencia,
Distinguidos delegados.

Permítanme trasladarles un caluroso saludo de nuestro Ministro Rodrigo Malmierca Díaz, Gobernador de Cuba ante el FIDA, que debido a impostergables obligaciones de trabajo no ha podido estar presente entre ustedes en este 36 período de sesiones del Consejo de Gobernadores.

Es un honor para mí, en nombre de nuestro gobierno, dirigirme a los miembros de este Consejo de Gobernadores del FIDA para agradecer el apoyo brindado por la organización a fin de que Cuba pudiera reintegrarse a las actividades del FIDA. En especial, nuestro reconocimiento los funcionarios de la División de América Latina y el Caribe, que con altísima profesionalidad nos han acompañado en el proceso de negociaciones para hacer posible nuestra reincorporación en plenitud de derechos.

Sr. Presidente:

Cuba lleva a cabo un grupo de transformaciones destinadas a la actualización de su modelo económico bajo la orientación estratégica de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados por el VI Congreso del Partido en abril del 2011.

La aplicación de los Lineamientos busca, entre otros objetivos, garantizar el desarrollo económico del país, la elevación del nivel de vida de la población, una mayor liberalización de las fuerzas productivas y el incremento de los niveles de producción, para lo cual se trabaja en dar mayor autonomía a las empresas y en el desarrollo de otras formas de gestión.

El modelo económico reconocerá y promoverá, además de la empresa estatal socialista, forma principal de la economía nacional, a las modalidades de la inversión extranjera, las cooperativas, los agricultores pequeños, los usufructuarios, los arrendatarios, los trabajadores por cuenta propia y otras formas que pudieran surgir para contribuir a elevar la eficiencia.

Sr. Presidente:

La seguridad alimentaria constituye un objetivo estratégico para el Gobierno de Cuba. En este sentido, se desarrollan un conjunto de acciones dirigidas a incrementar la suficiencia de alimentos y disminuir los altos niveles de importación de éstos.

Entre las acciones más relevantes puestas en práctica podrían mencionarse: la transformación de la mayor parte de las granjas estatales en unidades productivas de tipo cooperativo, la apertura de nuevos espacios de mercados, la entrega de tierras ociosas para su puesta en explotación, el incremento de los precios de acopio al productor de varios renglones agroalimentarios, la desregulación estatal de los precios de acopio de un grupo de productos agropecuarios y la descentralización gradual de las funciones estatales centrales a favor de las instancias territoriales.

Para cumplir su objetivo estratégico de llegar a producir una parte considerable de los alimentos que el país consume, se han concentrado los esfuerzos principales en dos programas priorizados:

El Programa integral de cultivos varios que comprende la producción de viandas, hortalizas, condimentos frescos, granos, incluido el arroz, frutales cítricos y no cítricos, así como la organización de la producción y certificación de semillas.

Por otra parte, el Programa de desarrollo integral de la ganadería comprende la producción de leche vacuna, caprina y de búfala, la producción de huevos, desarrollo de équidos, producción de medicamentos de uso veterinario y control malario y el mejoramiento genético.

Sr. Presidente:

A pesar de las profundos esfuerzos que realiza Cuba para garantizar los aumentos productivos necesarios para asegurar la seguridad alimentaria de su pueblo, los resultados se ven aún limitados por la influencia de factores exógenos derivados de la crisis global; el incremento de los precios del petróleo y de los alimentos en los mercados internacionales, entre otras causas.

Unido a estos factores, la permanencia del bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba por más de 50 años y su aplicación extraterritorial en franca violación de las leyes internacionales, constituye el más importante obstáculo para el logro de las aspiraciones de nuestro pueblo y el logro de los más importantes objetivos de desarrollo económico. Dicha política extraterritorial ha sido ampliamente condenada por la inmensa mayoría de la comunidad internacional en reiteradas ocasiones.

Por otro lado, nos enfrentamos a limitaciones de carácter interno que impiden avanzar a la velocidad que quisiéramos en el objetivo de alcanzar los aumentos productivos propuestos.

El 77 % de los suelos en el país se clasifican como de baja y muy baja productividad, siendo más aguda la situación en las provincias ubicadas en la región oriental de la isla. Prácticamente el 60 % de la superficie se encuentra afectada por algún factor que deteriora la productividad de los suelos agrícolas y que pueden conducir a procesos de desertificación.

En otras esferas del desarrollo económico llevamos a cabo también profundas transformaciones.

La política industrial está asimismo orientada a una mayor integración con el sector primario, fomentando cadenas productivas y un enfoque más local con mayor participación de las pequeñas y medianas empresas. Un eje importante lo debe constituir el potencial científico asociado al sector primario, que deberá lograr una mayor integración con la base productiva, sobre la base de cambiar los esquemas del extensionismo agrario atendiendo a la multiplicidad de los actores.

La reanimación de la actividad cañero-azucarero, ya con un esquema más descentralizado de gestión, con funciones propias empresariales, deberá rebasar los propósitos de producir simplemente más azúcar como bien exportable fundamental, sino lograr una flexibilización productiva y una mayor diversificación de la producción. Si bien el rescate productivo de este rubro no alcanzará las dimensiones de décadas anteriores, sí debe constituir un pilar importante en la exportaciones del país.

El país deberá elevar el peso de la producción industrial de forma tal que contribuya a elevar la productividad del trabajo y propicie nuevas posibilidades en los restantes sectores, para ello se basará en actividades con intensidad de conocimiento y mayor valor tecnológico agregado, siendo promovidas aquellas dirigidas a mejorar la eficiencia energética, al empleo de fuentes renovables de energía, al uso más eficiente y sustentable de los recursos naturales como suelo y agua, al aprovechamiento y respeto de la biodiversidad.

En particular se requerirá de la promoción de procesos de descentralización de la dirección, con base en la conformación de conglomerados y sistemas productivos integrados con autonomía de dirección y gestión.

El funcionamiento con mayor autonomía de los sistemas productivos integrados aportará espacios de participación decisoria y para el diseño de estrategias colectivas, así como nuevas dimensiones de políticas de competitividad.

A más largo plazo, el fortalecimiento del mercado interno y de la sustitución de importaciones crearán las bases para una competitividad sostenible y para la ulterior diversificación de exportaciones de mayor valor agregado en base a esquemas de especialización intra-industrial y una economía más abierta al exterior, con mayor participación en corrientes dinámicas del comercio mundial.

Sr. Presidente:

En este contexto, la reincorporación de Cuba al FIDA constituye un elemento importante que apoya la implementación de la estrategia de desarrollo del sector agropecuario cubano. El nuevo proyecto en el cual nos encontramos trabajando de conjunto con los funcionarios de la División de América Latina y el Caribe está enfocado a apoyar el Programa Nacional de producción de granos en Cuba, específicamente maíz y frijo, cultivos que dan un gran aporte dentro del balance alimentario del país y en consecuencia a garantizar la seguridad alimentaria. El proyecto, de ser finalmente aprobado por la Junta Ejecutiva del FIDA, beneficiará un elevado número de cooperativas y agricultores individuales en las provincias orientales del país.

Sr. Presidente:

Con relación a los documentos que se han preparado para este 36 periodo de sesiones del Consejo de Gobernadores quisiéramos hacer unas breves reflexiones sobre algunos de los temas.

Hemos analizado con sumo interés el documento que contiene el Programa de Trabajo y Presupuesto Ordinario, así como el Plan Indicativo para el período 2014-2015. Apreciamos que nuestro país ha sido considerado en este plan de trabajo. Estamos conscientes del compromiso que eso representa para el gobierno cubano y podemos asegurarles que las actividades del FIDA dan un aporte importante a la realización de nuestros planes de desarrollo.

En este mismo sentido, permítanme comentarles que Cuba cuenta con un importante potencial de recursos humanos e institucionales, los cuales estamos en la disposición de ponerlos al servicio de los países miembros del FIDA en función de fortalecer la Cooperación Sur-Sur y la gestión del conocimiento, aspectos que son fundamentales para encontrar soluciones innovadoras de acuerdo al contexto de nuestros países.

El documento elaborado sobre la actuación del FIDA en relación con los países de ingresos medios de fecha 12 de mayo del 2011, en nuestra opinión constituye una valiosa contribución a un tema de tanta importancia para muchos países en desarrollo y que debe continuar siendo debatido en este tipo de foros con el objetivo de alcanzar un consenso referido a la necesidad de que los países de renta media no se vean limitados a obtener recursos de la cooperación internacional para apoyar el logro de sus prioridades nacionales.

En este sentido, nos parece particularmente relevante lo relacionado con la búsqueda de nuevos instrumentos para financiar el desarrollo rural en la región de América Latina y el Caribe. En el caso de la nueva operación financiera que se está diseñando para Cuba, se están considerando muchas de las acciones previstas en la mencionada estrategia, entre otras el diálogo de políticas, la cooperación sur-sur y una matriz de financiamiento que incorpora diversas fuentes de financiamiento.

La región de América Latina y el Caribe ha demostrado en las ultimas década tener una estabilidad macroeconómica y una capacidad de absorción tal, que le permite evaluar posibles operaciones de mayor envergadura. En este sentido, apoyamos los esfuerzos que haga el Fondo para encontrar nuevos mecanismos y fuentes alternativas que le permitan canalizar mayores recursos hacia nuestra región.

Sr. Presidente:

Finalmente, Sr. Presidente, como conocen, nuestro país ha asumido la presidencia pro-tempore de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe, CELAC, desde el 28 de enero del 2013, responsabilidad que desempeñaremos con toda la rigurosidad que la misma entraña. Eso nos compromete a fortalecer aún más los lazos de cooperación que nos unen a nuestra región, esfuerzo en el cual esperamos poder contar con la participación del FIDA en el apoyo de iniciativas de cooperación Sur-Sur.

Para terminar, deseamos felicitar al Sr. Kanayo Nwanze por su reelección como Presidente del FIDA.

 

Muchas gracias.