Señor Presidente,
Señor Presidente electo,
Distinguidos señores Gobernadores
y Delegados,
Señoras y señores:
Hemos llegado al final del 24o período de sesiones del Consejo de Gobernadores, pero estamos al comienzo de otro capítulo de la historia de nuestro Fondo. Las declaraciones y los informes que hemos escuchado en estos dos últimos días son prueba patente del apoyo sin reservas de los Estados Miembros al FIDA y de la confianza que les merece su buena administración.
El Consejo se sintió sumamente honrado por el inspirador discurso del Presidente de la República Árabe de Egipto, Excmo. Sr. Mohamed Hosni Mubarak. Este apoyo y este aliento constantes a la labor del FIDA de uno de los grandes estadistas del mundo es un homenaje a los logros del Fondo y de su personal.
El Excmo. Sr. Natale DAmico, Subsecretario del Ministerio de Hacienda de Italia, subrayó la estima de su Gobierno por el valiosísimo papel que el FIDA ha desempeñado a lo largo de los años en el alivio del hambre y de la pobreza que siguen aquejando a tantas personas.
Esta función singular fue reconocida asimismo, en particular dentro del sistema de las Naciones Unidas, por el Secretario General de las Naciones Unidas. En su mensaje al Consejo, el Sr. Kofi Annan puso el acento en la función decisiva del Fondo como asociado esencial en los esfuerzos por alcanzar nuestra meta del Milenio.
La declaración de la Sra. Catherine Bertini, Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos, y el mensaje del Sr. Jacques Diouf, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, pronunciado en su nombre por el Sr. David Harcharik, tuvieron por tema la realización de un frente unificado, un esfuerzo conjugado para alcanzar una meta común. Cuanto más estrechos sean los lazos existentes entre estas tres organizaciones con sede en Roma, más posibilidades habrá de llegar a las personas, sobre todo mujeres y niños, que están abocadas a una vida de hambre.
Distinguidos Gobernadores:
En este último período de sesiones del Consejo de Gobernadores al que ha asistido el Sr. Fawzi Al-Sultan en calidad de Presidente del FIDA, han sido muchos los homenajes tributados a su capacidad de dirección y a su entrega. Homenajes que le han rendido el Presidente Mubarak, sus colegas del Programa Mundial de Alimentos y de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y, lo que es todavía más importante, los Gobernadores de los Estados Miembros a los que ha servido de modo tan capaz en los ocho años últimos. Durante estos años Fawzi Al-Sultan ha conseguido crear un entorno propicio al cambio dentro del Fondo. Su visión ha permitido que la organización evolucionase tanto interiormente como en lo que hace a sus actividades externas, convirtiendo al FIDA según sus propias palabras en un instrumento de lucha contra la pobreza cuya validez ya ha sido verificada. El Sr. Al-Sultan no sólo ha merecido los elogios de la comunidad internacional de desarrollo, sino que además se ha ganado la estima de su personal, lo que indica que es un verdadero dirigente.
Sr. Al-Sultan, le deseamos una vez más buena suerte y no dudamos del éxito que habrá de obtener en sus empresas futuras.
El Consejo ha nombrado por aclamación al Sr. Lennart Båge cuarto Presidente del FIDA, por un período de cuatro años. Sabemos que la reputación del Sr. Båge en el campo del desarrollo lo califica sobradamente para asumir esta impresionante responsabilidad.
En este período de sesiones hemos aprobado la solicitud de adhesión, como Miembro no fundador, de la República de Islandia. El Consejo se complace en dar la bienvenida a su seno a un Estado Miembro que ya ha expresado su firme voluntad de apoyar al Fondo financieramente y colaborando con sus programas.
Distinguidos Gobernadores:
En este período de sesiones el Fondo ha podido anunciar la ultimación de la Quinta Reposición de los Recursos del FIDA, el umbral de su futuro. Corresponde ahora a cada uno de nosotros velar por que la Reposición entre prontamente en vigor, de modo que el duro trabajo realizado por nuestros colegas en la Consulta pueda traducirse en resultados productivos para nuestros clientes, las poblaciones rurales pobres. Espero que no nos vayamos hoy sin haber asumido ese compromiso.
El Consejo de Gobernadores aprobó el presupuesto administrativo del FIDA para el año 2001, de un monto de USD 53,59 millones, incluida una partida para imprevistos de USD 250 000. También aprobó la creación de un Servicio de Financiación de la Elaboración de Programas y un marco para la cofinanciación basada en el mercado de nuestros proyectos y programas. Este marco permitirá al FIDA prestar apoyo a los gobiernos receptores para que logren acceso a capitales del sector privado con objeto de cofinanciar actividades relacionadas con los proyectos del Fondo.
El Consejo recibió dos informes sobre los esfuerzos de la administración y del personal en relación con los cambios que el Fondo está experimentando. El primero de ellos se refería a los progresos hechos en la aplicación del Plan de Acción del FIDA para los años 2000-2002, que incorpora las recomendaciones y conclusiones de la Consulta. Creo que un Fondo que escucha a sus Estados Miembros y atiende sus peticiones merece seguir recibiendo su apoyo.
El segundo informe estaba relacionado con el Programa de Reorganización de los Procesos, que el Fondo está ejecutando con objeto de racionalizar aún más sus procesos operacionales. Todos somos plenamente conscientes de que el cambio constructivo empieza desde dentro y aguardamos con interés conocer los resultados del programa.
También escuchamos una exposición acerca del Informe sobre la pobreza rural en el año 2001 del FIDA y su presentación en Nueva York por el Secretario General de las Naciones Unidas. En el informe se subraya la importancia de la pobreza rural en el contexto de la pobreza en general y el papel de la agricultura y las actividades conexas en los medios de subsistencia de los pobres. Creo que el informe hará una contribución importante al diálogo sobre el desarrollo y que nos ayudará a alcanzar las metas relativas a la pobreza establecidas en la Cumbre del Milenio el pasado mes de septiembre.
Por último, como el Consejo sabe bien, el FIDA desempeña un papel especialmente activo en dos importantes asociaciones mundiales: la Coalición Popular para Erradicar el Hambre y la Pobreza y el Mecanismo Mundial de la Convención de Lucha contra la Desertificación. Los informes que han presentado sobre sus actividades durante el último año demuestran una vez más las sinergias obtenidas mediante la puesta en común de recursos y conocimientos especializados.
Colegas Gobernadores:
Este período de sesiones es el cuarto en el que he participado como miembro de la Mesa del Consejo de Gobernadores y el segundo en el que he ocupado el cargo de Presidenta. Cada ocasión ha constituido una experiencia estimulante, pero debo darles las gracias a todos por haber hecho un placer presidir este período de sesiones particularmente complicado.
Deseo expresar mi reconocimiento a mis colegas de la Mesa, los Gobernadores por Honduras y por la Jamahiriya Árabe Libia. No podría haber tenido colegas con más espíritu de colaboración ni más gentileza. Gracias, caballeros.
Debemos también dar las gracias al personal del FIDA, que ha organizado y conducido esta conferencia con una competencia igualada tan sólo por su dedicación. Permítanme añadir a este respecto que los Miembros del Comité de Votación deberían sentirse especialmente orgullosos de la extrema eficiencia con que han cumplido un deber tan arduo y delicado. Un agradecimiento especial merecen siempre los intérpretes, el personal técnico, la imprenta y, por supuesto, los auxiliares de sala, sin los cuales ninguna conferencia podría desarrollarse.
En un plano más personal, desearía dar las gracias a Fawzi Al-Sultan. Ha sido realmente un placer colaborar con usted. No sólo ha sido usted un buen líder, colega y amigo, sino que además ha sido siempre, por encima de todo, un caballero.
Señoras y señores:
Durante los dos últimos días hemos pronunciado declaraciones, oído informes, adoptado decisiones, aprobado resoluciones y celebrado elecciones. Todo ello mientras disfrutábamos de las comodidades de un moderno centro de conferencias en una de las ciudades más hermosas del mundo. No demos estos privilegios por descontados. Demasiados seres humanos sufren privaciones, demasiados padecen hambre, demasiados niños carecen de futuro. Hasta que volvamos a reunirnos el año que viene, asegurémonos de hacer nuestra parte y, lo que es más importante, de convencer a otras personas para que hagan su parte a fin de ayudar a las personas necesitadas del mundo. Sr. Båge, hemos depositado en usted nuestra confianza de que velará por que el FIDA cumpla debidamente su parte de esta tarea tan difícil.
Declaro clausurado el 24o período de sesiones del Consejo de Gobernadores.
Gracias.