Señora Presidente,
Señoras y Señores Gobernadores,
México participa hoy, com siempre, de manera decidida y activa en este importante organismo internacional, cuya vocación es la lucha contra el hambre y la pobreza en el mundo rural.
Lo hace convencido de que las acciones multilaterales son un mecanismo indispensable que contribuye al avance socioeconómico de los países en desarrollo y que éstos deben mantener el compromiso de trabajar para superar sus propias condiciones de pobreza.
El FIDA es, en ese sentido, una institución privilegiada para apoyar a los gobiernos en la creación de oportunidades para el desarrollo rural. Su máximo órgano tiene, por eso, una enorme trascendencia y las decisiones que hemos tomado en estos días son de suma importancia para que el Fondo continúe con su labor, acreciente su eficiencia y fortalezca sus actividades.
Señora Subsecretaria Kirsti Lintonen, México se congratula de que usted presida una vez más los importantes trabajos del Consejo de Gobernadores; bajo su eficiente conducción, estoy seguro, este órgano sabrá honrar las atribuciones que los Estados integrantes del Fondo le han conferido, pero sobre todo decidirá lo que mejor convenga al mandato que le da razón de ser y que en estos días está en la mente de todos los gobernadores: fomentar la agricultura en las naciones en desarrollo como medio para combatir el hambre y erradicar la pobreza.
Al Señor Fawzi Al-Sultan el agradecimiento de México por el apoyo que siempre y sin reservas brindó al desarrollo de mi país.
De igual forma, México se congratula por el ingreso de la República de Islandia, como miembro no fundador del FIDA; su presencia y participación contribuirán al fortalecimiento de esta institucion.
Mi delegación expresa el respaldo a la declaración del distinguido Gobernador por Venezuela, hecha a nombre del GRULAC, y de manera particular manifiesta su apoyo a las consideraciones vertidas en torno a la reciente tragedia que lamentablemente afectó a El Salvador.
Este período de sesiones del Consejo es una ocasión propicia para compartir con todos ustedes algunas reflexiones sobre el papel del FIDA y sobre la labor que debe emprender durante los próximos años.
Un primer empeño debe ser concluir con éxito el Programa de Reorganización de los Procesos, paso indispensable si queremos colocar al organismo en la vanguardia organizativa e incrementar su eficiencia operativa.
Un aspecto que debemos considerar en el futuro es la reducción de los costos en la supervisión de los proyectos; abordar este tema con inteligencia y responsabilidad contribuirá a liberar recursos a favor del financiamiento de un mayor número de proyectos productivos.
El Fondo deberá continuar explorando las repercusiones del financiamiento mediante recursos no aportados por los donantes y, con prudencia, proceder sobre las primeras autorizaciones.
Quisiera abundar en un tema importante para México y para la región a la que pertenece. América Latina y el Caribe no ha contado históricamente con la suficiente prioridad en los programas y fondos internacionales del sistema de Naciones Unidas, a pesar de las acuciantes necesiades que tiene, ni ha ocupado los puestos relevantes que su importancia amerita. El FIDA no ha sido la excepción.
Hoy el Fondo está en una coyuntura propicia para revalorar su relación con la región. El reciente informe sobre el Estado de la Insegturidad Alimentaria en el Mundo refleja sin cortapisas que América Latina, lamentablemente, no está mejor que otras regiones e incluso que países grandes del área presentan indicadores alarmantes por el déficit de energía dietética de su población rural. Más aún, en la reciente publicación "Hacia una región sin pobres rurales", el FIDA reconoce, cito, que en "la década de los noventa, los niveles de pobreza y pobreza extrema rural se mantuvieron constantes , con una tendencia a incrementar al finalizar la década".
Es preocupante, pro tanto, que en la pasada reunión de la Junta Ejecutiva se haya intentado disminuir el número de proyectos financiados por el Fondo. No sólo es inaceptable, es un paso atrás a la extraordinaria labor de la institución y pone en entredicho la capacidad para continuar avanzando. México espera que esta situación se revierta y que los proyectos dirigidos a la región a la que pertenece se amplíen y sean un elemento catalítico para las acciones nacionales a favor del desarrollo rural.
Señora Presidente,
El Gobierno de México ha iniciado, a partir de este mes, un esfuerzo importante para combatir la pobreza extrema, crear fuentes de empleo e impulsar la productividad en el campo, mediante el Programa de Apoyo a 250 microrregiones, destinado a atender 5.5 millones de mexicanos en muy alta marginación, de los cuales el 62% son mexicanos indígenas.
En este esfuerzo, el FIDA podría contribuir con su experiencia en la materia y con recursos que complementen el empeño nacional por reducir los márgenes de pobreza en el campo mexicano, mediante el impulso a la productividad.
El Gobierno de México espera y alienta al Fondo a continuar y redoblar sus esfuerzos para que el país sea beneficiario de los programas del FIDA; con este apoyo el Fondo habrá cumplido también los propósitos para los que fue creado y en los que México tiene un compromiso firme: erradicar el hambre en el mundo y luchar contra la pobreza, con un enfoque que deja atrás el asistencialismo y antepone el desarrollo.
Muchas gracias.