La Oficina de Auditoría y Supervisión (OA) salvaguarda escrupulosamente la confidencialidad de toda la información que recibe, incluida la identidad de todo el que presenta una denuncia o informa de alguna irregularidad.
El FIDA se ha comprometido además a proteger de cualquier posible represalia a todo el que de buena fe informe de un presunto caso de fraude, corrupción y conducta indebida o que coopere de alguna otra forma en una investigación.
No obstante, si la OA determina que la información que ha recibido es engañosa o deliberadamente falsa, tomará las medidas oportunas.