Enabling poor rural people
to overcome poverty



E l objetivo fundamental del FIDA consiste en dotar de más oportunidades a la población rural pobre, principalmente mediante mejoras en la producción agrícola, la financiación rural y la capacitación a escala local. Los avances que se registren en relación con uno o con todos esos aspectos deberían provocar un descenso de la malnutrición.

Algunas de las tareas más prometedoras en la esfera de la seguridad alimentaria y la nutrición se basan en el empleo de encuestas nutricionales rápidas para medir el grado de malnutrición de los niños pequeños.

En última instancia, el único criterio que puede seguirse para juzgar debidamente el valor del Fondo es el impacto que tiene en las circunstancias de la población rural pobre, sobre todo por lo que respecta a la seguridad alimentaria y la nutrición.

Informe Anual del FIDA, 1998


Las encuestas nutricionales rápidas pueden reforzar los sistemas de seguimiento y evaluación de los proyectos al establecer puntos de referencia que servirán para estimar el impacto del proyecto cuando se efectúen el examen a mitad de período y la evaluación terminal. Estas encuestas sirven además para facilitar la demostración del aporte del FIDA al cumplimiento de los objetivos mundiales en materia de reducción de la pobreza y eliminación del hambre.

La postura del FIDA con respecto a la evaluación nutricional se remonta a 1984, año en que publicó las ‘Pautas básicas para el diseño y uso de sistemas de seguimiento y evaluación en proyectos y programas de desarrollo rural ’, donde se indica que “como mínimo, deberán formar parte de los sistemas de seguimiento y evaluación de los programas de desarrollo rural uno o más indicadores de la situación nutricional general aceptados comúnmente”. Las estrategias institucionales del FIDA para 2000 y 2001 han reiterado últimamente la necesidad de contar en las zonas de los proyectos del FIDA con puntos de referencia en materia de malnutrición infantil.

Existen tres indicadores de la situación nutricional de orden antropométrico (medidas físicas):

  • La malnutrición crónica (también denominada “atrofia infantil”) se determina midiendo la altura en relación con la edad. Quizá sea el indicador más pertinente por lo que respecta a los proyectos a los que presta asistencia el FIDA y al bienestar general de la comunidad. El alto grado de malnutrición crónica es señal de privaciones sufridas durante meses o años. Puede que el desarrollo mental y físico de los niños que padecen malnutrición crónica se vea afectado de forma irreversible, lo cual es motivo de un bajo ren-dimiento escolar y de un descenso de la productividad física que durará mientras vivan.

  • La malnutrición aguda (también denominada “emaciación”) se determina midiendo el peso en relación con la altura. Guarda relación con conmociones pasajeras como hambrunas o episodios patológicos.

  • El peso inferior al normal se determina midiendo el peso en relación con la edad. Habitualmente se utiliza para vigilar la situación nutricional de determinados niños.

Los tres indicadores antropométricos tienen presentes las diferencias entre niños y niñas y son aptos a situaciones de multiplicidad cultural. Los indicadores se determinan por separado en el caso de las niñas y los niños, mientras que existe un consenso generalizado en el sentido de que, por lo que se refiere a las pautas de crecimiento, las diferencias étnicas o raciales no se observan antes de los cinco años de edad, si bien puede que dichas diferencias étnicas o raciales empiecen a manifestarse en las postrimerías de la niñez o al iniciarse la adolescencia. Por esos motivos, los indicadores son especialmente valiosos a fin de comparar el impacto de los distintos proyectos de un país a otro y de una región a otra.

Estudios monográficos

Se seleccionaron dos proyectos para ensayar sobre el terreno la viabilidad y la pertinencia de las encuestas nutricionales rápidas: el Proyecto de Desarrollo Rural en las Zonas Montañosas de la Provincia de El-Haouz, en Marruecos (marzo de 2000), y el Proyecto de Reducción de la Pobreza en la Zona Montañosa de Qinling, en China (octubre de 2000). Se calculó el tamaño de las muestras a fin de que ofrecieran suficiente potencia estadística empleando metodologías de muestreo en múltiples fases (los tamaños de las muestras oscilan normalmente entre los 600 y los 900 niños); se seleccionaron al azar las series de aldeas correspondientes.

Morocco-Livestock and Pasture Development Project in the Eastern
Region Nomadic sheep herders prepare tea in their tent..  IFAD photo by Alberto ContiLa encuesta nutricional de Marruecos se llevó a cabo durante la misión de formulación del proyecto. El equipo de encuestadores, formado por ocho personas, entre médicos y enfermeras, pesó y midió a 750 niños durante cinco días de trabajo sobre el terreno. La formación inicial necesaria fue mínima, en vista de que el personal del Ministerio de Salud ya tenía conocimientos sobre medidas antropométricas.

El registro, el análisis y la comunicación de los datos duraron otras cinco jornadas laborales. Los resultados obtenidos en Marruecos indicaban que el grado de malnutrición crónica en la zona del proyecto era notablemente superior al promedio nacional correspondiente a las zonas rurales. Estos resultados sustentaban asimismo la conclusión de que la selección de la ubicación del proyecto había sido adecuada a efectos de beneficiar a una población amenazada constantemente por la inseguridad alimentaria.

China-Yunnan-Simao Minorities Area Agricultural Development Project
Project staff member trains Hani and Yi minority farmers in agricultural practises in Jiangcheng County. The project supports training in
permanent crop development. IFAD Photo by Lou DematteisLa encuesta nutricional de China se ensayó sobre el terreno en el marco de una encuesta de referencia de carácter más amplio. El equipo de encuestadores, formado por 22 personas, entre personal del proyecto y enfermeras especializadas en salud de la madre y el niño, completó una muestra de 600 niños durante seis días de intensas tareas de capacitación y trabajo sobre el terreno. El frío, anormal para la época del año, complicó en gran medida el trabajo sobre el terreno, si bien la buena planificación del apoyo logístico palió en parte estas dificultades. Se dedicaron cuatro días al registro, el análisis y la comu-nicación de los datos. Los resultados confirmaron que la malnutrición crónica es un grave problema en la zona del proyecto. Fueron características notables de las labores llevadas a cabo en China el excelente grado de colaboración entre el FIDA y el Programa Mundial de Alimentos y la capacidad del personal del proyecto de asimilar la capacitación y realizar con éxito una encuesta semejante en una provincia lindante sin contar con asistencia externa. Ninguna de las dos encuestas costó más de USD 1 000 por lo que respecta al trabajo sobre el terreno. Teniendo en cuenta los gastos en con-cepto de un consultor internacional (cuando sea necesario) y de la compra de equipo de medición, el costo medio de la totalidad de una encuesta ascendería a aproximadamente USD 10 000.

Los datos de referencia procedentes de los dos países se complementarán mediante nuevas encuestas que se realizarán durante el examen a mitad de período y la evaluación terminal. La evolución del grado de malnutrición puede medirse en intervalos de tres años en el caso de los proyectos de seis años de duración y en intervalos de cinco años en el caso de los proyectos de diez años de duración.

En líneas generales, las encuestas efectuadas en Marruecos y China han demostrado que las evaluaciones nutricionales son factibles, rápidas y poco costosas y que pueden generar indicadores de referencia pertinentes.

Aunque ningún conjunto de datos cuantitativos puede aportar por separado toda la información necesaria, la experiencia acumulada por el FIDA ha demostrado la sencillez relativa y el posible valor que encierra la utilización de mediciones de la malnutrición en cuanto indicadores de referencia con miras a estimar el impacto del proyecto. En este sentido, los responsables políticos deberán centrarse asimismo en la situación nutricional de los niños entendida como uno de los principales indicadores del desarrollo y como condición indispensable para el adelanto socioeconómico de las sociedades a largo plazo.