Comunicado de prensa nº IFAD/19/01
Roma, 4 de julio El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) concederá un préstamo de 14 millones de dólares de los EE.UU. a la República Oriental del Uruguay para el Programa Nacional de Apoyo al Pequeño Productor Agropecuario Fase II (PRONAPPA II), cuyo monto total asciende a 24,5 millones de dólares. El Embajador Julio César Lupinacci y el Sr. Lennart Båge, Presidente del Fondo, han firmado hoy el convenio de préstamo en la Sede del Fondo.
La pobreza ha sido una característica constante del sector agropecuario del Uruguay, particularmente entre los trabajadores sin tierra, por diversas causas. Sin embargo, últimamente los pequeños agricultores uruguayos se han visto afectados por las acusadas fluctuaciones que se han registrado en los mercados internacionales de insumos y productos agrícolas, como resultado de lo cual están perdiendo competitividad en el Mercado Común del Cono Sur (MERCOSUR). Una de las causas principales de la pobreza rural del país es esta vulnerabilidad, unida a la falta de vinculación de los productos de los agricultores minifundistas con cadenas de comercialización con valor añadido. Otras razones que explican la pobreza rural son la disminución de las oportunidades de empleo y la reducción de la estabilidad laboral, que provocan la migración de los jóvenes a las ciudades.
El primer proyecto financiado por el FIDA en el Uruguay (el Proyecto Nacional de Apoyo al Pequeño Productor Agropecuario o PRONAPPA) se concentró en la creación de un servicio eficaz de asistencia técnica y en el establecimiento de un sistema financiero de crédito y garantías. El PRONAPPA II se ha creado con miras a complementar la labor realizada durante una fase ulterior, con objeto de reforzar las organizaciones locales de productores, promover la participación de intermediarios financieros en el programa de crédito e iniciar un proceso gradual de transferencia y privatización de servicios.
El grupo al que va destinado el programa propuesto está formado por alrededor de 43 000 familias, que representan aproximadamente el 45% de la población rural de todo el país. Cerca de 10 000 familias de campesinos pobres se beneficiarán directamente del programa a lo largo de un período de ejecución propuesto de seis años. Las familias comprendidas en el grupo de beneficiarios son principalmente de tres tipos: familias de productores rurales marginados, en las que la agricultura es tan sólo una parte de sus ingresos; familias de campesinos sin tierra, que constituyen el grupo más afectado por la migración urbana; y familias de campesinos con posibilidades comerciales, que dependen principalmente de los ingresos agrícolas y el trabajo familiar.
El objetivo principal del PRONAPPA II es contribuir a mitigar la pobreza rural aumentando los niveles de ingresos y mejorando las condiciones de vida de los pobres de las zonas rurales. Su finalidad es incrementar el valor añadido de la producción agrícola mediante la diversificación decultivos, el aumento de la productividad y la creación de oportunidades de empleo para los trabajadores de ambos sexos sin tierra. El programa apoyará la creación de un marco institucional sostenible y de mecanismos operativos permanentes con objeto de luchar contra la pobreza rural y prevenirla. Mediante un análisis del mercado regional de productos agrícolas, se ha determinado que en el ámbito del MERCOSUR existen posibilidades de encontrar sectores económicos específicos para los pequeños agricultores pobres, siempre que sus actividades agrícolas se modernicen. Las hortalizas, las frutas y los productos lácteos son los productos fundamentales respecto de los cuales los pequeños agricultores del Uruguay gozan de una ventaja comparativa, en relación con los productores de tamaño medio y grande; el objetivo del FIDA, por lo tanto, es seguir centrándose en la diversificación en favor de productos más competitivos.
Se espera que las organizaciones de beneficiarios participen directamente en todos los aspectos de la ejecución y evaluación del programa. Asimismo se les invitará a participar en las ferias de servicios municipales y en las Mesas de Desarrollo Rural, en las que se analizan propuestas y se aprueban recursos en relación con subproyectos de asistencia técnica.
Con este programa, el FIDA habrá financiado dos proyectos en la República del Uruguay, para los que ha concedido sendos préstamos por un valor total de 25,72 millones de dólares.
El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas con el mandato específico de luchar contra el hambre y la pobreza en las regiones de menos recursos del mundo. Desde 1978, el FIDA ha financiado 584 proyectos en 114 países beneficiarios y en laRibera Occidental y Gaza, en relación con los cuales ha contraídocompromisos por un monto aproximado de 7.200 millones de dólares en total,en forma de préstamos y donaciones. Mediante esos proyectos, alrededor de 250 millones de campesinos han tenido la oportunidad de salir de la pobreza. El FIDA facilita la mayor parte de sus recursos a países de bajos ingresos en condiciones muy favorables, con plazos de reembolso de hasta 40 años, incluido un período de gracia de hasta 10 años, y un cargo por servicios del 0,75% anual.