Enabling poor rural people
to overcome poverty



Comunicado de prensa IFAD 06/02

En torno al tema general ''Financiación del desarrollo: la dimensión rural'' se celebra en Roma del 25º Período de Sesiones del Consejo de Gobernadores del FIDA los Días 19 y 20 Febrero de 2002

Roma, jueves 7 de febrero de 2002 – Los países industrializados han de poner más empeño y destinar más energía y más recursos a la lucha contra la pobreza en las zonas rurales si la comunidad mundial quiere de verdad paz y seguridad: éste será uno de los mensajes centrales de una importante conferencia que el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) de las Naciones Unidas organizará en Roma los días 19 y 20 de febrero. El Excmo. Sr. Olusegun Obasanjo, Presidente de la República Federal de Nigeria será invitado de honor al 25º período de sesiones anual del Consejo de Gobernadores del FIDA.

Tras los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre, la pobreza ocupa actualmente el centro de la atención mundial a medida que se hacen cada vez más evidentes las repercusiones de este flagelo a escala mundial. Hace ya tiempo que se considera la pobreza caldo de cultivo de agitación política y otros males sociales graves, como las enfermedades, la desintegración de la vida en familia y la degradación del medio ambiente. Con todo, en muchos casos los países más ricos recortan la ayuda destinada a la población pobre, en lugar de aumentarla, y no la dirigen a las zonas donde más falta hace.

En torno al tema “Financiación del desarrollo: la dimensión rural”, la conferencia del FIDA examinará iniciativas efectivas para hacer frente a la pobreza y propondrá estrategias de financiación que contribuyan a romper el círculo vicioso de la pobreza en que están atrapados millones de personas sujetas a una vida de desesperación, con frecuencia en zonas rurales apartadas.

Asistirán a la reunión anual ministros de hacienda y agricultura y otros altos funcionarios de 162 Estados Miembros, que componen el Consejo de Gobernadores, la máxima autoridad decisoria del FIDA. La reunión tendrá lugar casi exactamente un mes antes de la Conferencia Internacional sobre la Financiación del Desarrollo, que se celebrará en Monterrey (México) del 18 al 22 de marzo y marcará un hito, por tratarse de un foro encaminado a aglutinar a la comunidad internacional en torno al objetivo de aportar más y mejores recursos para ayudar a la población pobre y hambrienta.

El FIDA advierte que pasar por alto esta oportunidad podría salir caro. “Hoy en día viven en condiciones de extrema pobreza más de 1.200 millones de personas, que luchan por sobrevivir con menos de un dólar al día,” ha dicho el Presidente del FIDA, Lennart Båge, que tomó posesión de su cargo en abril del año pasado, convirtiéndose así en el cuarto presidente del Fondo. “A estos niveles, la pobreza es fuente de conflictos civiles e inestabilidad, de enfermedades y de desesperación. Las consecuencias no se detendrán en las fronteras nacionales, sino que plantearán riesgos cada vez mayores a la sociedad humana en su conjunto”.

El FIDA, organismo especializado de las Naciones Unidas cuyo mandato consiste en luchar contra la pobreza y el hambre en las zonas rurales de los países en desarrollo, sostiene que sólo atendiendo las necesidades de la población rural pobre puede hacerse frente al problema del hambre en el mundo. A pesar de la emigración en masa a las ciudades que se ha registrado en los últimos años, tres cuartas partes de la población pobre de todo el mundo siguen viviendo en el campo. Aun así, en la mayoría de los países las actividades en pro del desarrollo descuidan cada vez más el sector rural y la ayuda extranjera destinada a la agricultura descendió casi un 50% entre 1986 y 1999.

El FIDA, que se estableció en 1977, ha ayudado hasta la fecha a más de 250 millones de personas a librarse de la pobreza extrema, con lo cual se ha labrado una reputación como promotor de métodos innovadores, aunque duraderos, para ayudar a la gente a salir de una vez por todas del círculo vicioso de la pobreza.

Aportando financiación directa por medio de préstamos de costos reducidos y donaciones y movilizando recursos suplementarios destinados a los proyectos y programas, el FIDA ayuda a los sectores más pobres de la población a escapar del hambre, la pobreza y las privaciones. Los proyectos tienen por objeto incrementar la producción de alimentos, elevar los ingresos y mejorar la salud, la nutrición y la educación con carácter sostenible.

Durante los últimos cinco años, el FIDA ha financiado un promedio anual de 28 proyectos mediante préstamos en condiciones muy favorables y donaciones, por un valor aproximado de USD 410 millones. Sólo en 2001, la organización contribuyó a financiar 25 proyectos cuyo valor total ascendía a USD 996,8 millones, lo cual supuso mejoras directas en la vida de aproximadamente 16,2 millones de personas. La contribución del FIDA a estos programas fue de USD 403,5 millones. Desde su fundación, este organismo de las Naciones Unidas con sede en Roma ha financiado 603 proyectos en 115 países y ha facilitado más de 1.500 donaciones con fines de investigación y asistencia técnica. Por cada dólar que ha destinado a la población pobre, el FIDA ha movilizado 2,9 dólares procedentes de otros donantes, por un monto total de USD 21.400 millones.

Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos todavía queda mucho por hacer, según advierten funcionarios encargados del desarrollo. En la Cumbre del Milenio, celebrada en Nueva York en septiembre de 2000, los dirigentes de todo el mundo prometieron esforzarse por reducir el número de personas pobres a la mitad para el año 2015. Lamentablemente, se va acercando el plazo y todo parece indicar que el desafío no va por el buen camino.

Lejos de disminuir, el número de personas sumamente pobres aumenta, pues la reducción de la pobreza registrada en el decenio de 1990 no llegó a la tercera parte del índice necesario para reducir a la mitad la pobreza extrema para el año 2015. De esta población, el 44% vive en Asia meridional, el 24% en el África subsahariana, el 24% en Asia oriental y el 6,5% en América Latina y el Caribe. Todos los días unas 40.000 personas mueren por causas relacionadas con el hambre.

Pero la población pobre no se concentra exclusivamente en el hemisferio sur. En algunos de los países en transición de Europa oriental y Asia central la pobreza crece a pasos agigantados. En algunas partes de la Unión Soviética el número de pobres se ha multiplicado por más de tres en los últimos años. La mayoría de ellos tienen en común que habitan en zonas rurales. Seis de cada diez pobres que viven en el mundo se ganan la vida a duras penas trabajando de agricultores o peones agrícolas.

Un importante estudio llevado a cabo por el FIDA, titulado Informe sobre la pobreza rural, que fue presentado en febrero de 2001, indicaba que el índice de reducción de la pobreza había disminuido en todo el mundo en el decenio de 1990. A escala mundial, representaba la tercera parte del índice necesario. En el África subsahariana el ritmo de disminución era seis veces inferior al necesario.

Ahora bien, con ayuda externa adecuada, y con políticas internas adecuadas, la experiencia ha mostrado que puede llegarse lejos. Los programas financiados mediante préstamos del FIDA a partir de conocimientos especializados acumulados a lo largo de más de 20 años de actividades sobre el terreno demuestran que existen enormes posibilidades de ayudar a estas personas, frecuentemente trabajadoras y muy motivadas, a librarse, y librar a sus familias, de la pobreza.

Las mejoras en el acceso al agua potable, los servicios financieros, las tierras, los recursos y los mercados han sido identificadas en conjunto como mecanismos fundamentales para ayudar a la población que habita en las zonas rurales en condiciones de suma pobreza a incorporar cambios efectivos y duraderos en sus vidas. Ha quedado demostrado que la oferta de microcrédito –planes que permiten a los campesinos y campesinas obtener préstamos poco cuantiosos con buenas condiciones– constituye un modo particularmente eficaz de dar a la población pobre la oportunidad de poner en marcha pequeñas empresas y hacerse con las riendas de su futuro.

La educación y la tecnología son componentes fundamentales de la reducción de la pobreza. Un proyecto financiado y ejecutado por el FIDA que ha obtenido gran éxito ha servido para poner en contacto comunidades pobres ubicadas en algunos de los rincones más apartados del planeta mediante redes informáticas a través de Internet. Las redes, a las que actualmente tienen acceso más de 1,2 millones de hogares, con frecuencia remotos, de Asia, África y América Latina y el Caribe, permiten a los campesinos pobres intercambiar experiencias mediante foros de debate y conferencias en conexión simultánea y, más en concreto, vender sus productos a los mejores precios posibles en mercados agrícolas virtuales. En Pucany, pequeña aldea ubicada en el corazón de la selva pluvial del Amazonas, los campesinos lograron concertar un lucrativo contrato de suministro de aceites esenciales a la cadena mundial de productos de belleza The Body Shop. El contacto, así como las negociaciones ulteriores, tuvo lugar a través de Internet.

En el programa de la conferencia del FIDA de este mes también figura una amplia gama de cuestiones diversas, comprendida la cuestión de los recursos del FIDA, que constan de contribuciones de los Estados Miembros, entradas procedentes de préstamos anteriores y ganancias en concepto de inversiones. Las contribuciones de los Miembros se reciben por medio de un proceso de reposición, y la Sexta Reposición será objeto de examen. También lo será el marco estratégico para 2002-2006, cuya finalidad es guiar al FIDA en los albores del tercer milenio de la mano de su nuevo presidente.

Otros temas objeto de examen serán los estados financieros comprobados del FIDA correspondientes a 2000 y el programa de labores y presupuesto administrativo del Fondo propuesto para 2002. También se presentarán sendos informes sobre las actividades de la Coalición Popular para Erradicar el Hambre y la Pobreza, iniciativa encaminada a incrementar el acceso de la población pobre a la tierra y otros recursos, y del Mecanismo Mundial de la Convención de Lucha contra la Desertificación de las Naciones Unidas, en el que el FIDA desempeña un papel esencial.


Nota para los corresponsales

El Presidente del FIDA, Lennart Båge, y el Presidente de la República Federal de Nigeria, Olusegun Obasanjo, celebrarán una conferencia de prensa conjunta a las 11.30 de la mañana (comprobar la hora) del martes 19 de febrero.

El Presidente del FIDA, Lennart Båge, celebrará una conferencia de prensa final a la una de la tarde (comprobar la hora) del miércoles 20 de febrero.

El miércoles 20 de febrero, de 9.00 a 11.00 de la mañana, se celebrarán seis mesas redondas para examinar las necesidades y estrategias de las siguientes regiones:

Los debates de la reunión de dos días podrán verse en directo por Internet, en una página especial del sitio web de la RAI en el que se dan noticias 24 horas al día y en la propia página principal del FIDA, y se transmitirán en directo vía satélite en Eutelsat W2 @16E, de 9.00 a 19.00 horas, hora de Europa central (CET), el 19 de febrero y de 9.00 a 18.00horas, CET, el 20 de febrero.

La Conferencia se celebrará en el siguiente lugar:
Auditorium della Technica (Confindustria)
63-65 Via Umberto Tupini
EUR, Roma

IFAD - International Fund for Agricultural Development
25th Session Governing Council
19- 20 February 2002
Auditorium della Tecnica
Viale Umberto Tupini, 73

00144 Rome (EUR)


To be accredited journalists must fill in this form and fax it or e-mail to:
Fax: 06 54 59 2143, E-mail: communications@ifad.org accompanied by a photocopy of the press card. Accreditation should be received by 15th February 2002.

For security reasons no one will be allowed inside the Auditorium without a badge.


El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas con un mandato específico para combatir el hambre y la pobreza en las regiones más desfavorecidas del mundo. Desde 1978 el FIDA ha financiado 603 proyectos en 115 países y en el Lado Oeste y Gaza por un total de aproximadamente 7.3 mil millones de dólares en préstamos y donaciones. Mediante estos proyectos, alrededor de 250 millones de personas de las zonas rurales han tenido la oportunidad de salir de la pobreza. El FIDA pone la mayor parte de sus recursos a disposición de los países de bajos ingresos en condiciones muy favorables, con 40 años de plazo para su pago, incluyendo un período de gracia de hasta 10 años con un cargo por servicio de 0.75% al año