Comunicado de prensa IFAD 12/02
Roma, 19 febrero 2002 El Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Lennart Båge, formuló un llamamiento el martes para mejorar y aumentar los recursos destinados a combatir la pobreza, de acuerdo al objetivo planteado por la Cumbre del Milenio celebrada en el 2000 en Nueva York.
La Comunidad Internacional se propuso reducir a la mitad en el 2015 el número de personas que vive en la extrema pobreza en el mundo, con menos de un dólar diario, que alcanza a 1.200 millones.
Sin embargo, la cooperación al desarrollo de los países industrializados alcanza a solo el 0,22 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), a pesar que se propusieron en 1970 llegar al 0,7 por ciento.
Un reciente estudio del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional señala que se requiere que esa ayuda aumente en 54.000 millones de dólares anuales, duplicando el nivel actual.
La cooperación internacional deberá incrementarse y destinarse especialmente a las áreas rurales, donde se encuentra el 70 por ciento de los pobres del mundo, expresó al inaugurar el Vigésimo Quinto Consejo de Gobernadores del FIDA, al cual asisten los representantes de los 162 países miembros y que se clausura el miércoles.
Manifestó que los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre y sus secuelas nos han recordado los estrechos vínculos que existen entre todos los elementos de nuestra sociedad planetaria, que han dado lugar a un nuevo reconocimiento de la importancia de los procesos políticos y económicos integradores y del imperativo de hacer que la mundialización resulte beneficiosa para todos.
El año pasado, agregó, se caracterizó además por una profunda recesión económica que, agravada por los acontecimientos de septiembre, amenaza con aumentar la vulnerabilidad de los países y las personas pobres y con intensificar la pobreza en muchas partes del mundo.
Estas
tendencias nos recuerdan que la mundialización no tiene los mismos
efectos para todos y hay quienes obtienen beneficios gracias a la libre
circulación de capitales, información y bienes y servicios,
mientras que, en cambio, para centenares de millones de personas la vida
sigue siendo una lucha por la mera supervivencia, dijo.
La reunión de esta agencia de las Naciones Unidas que tiene su
sede en Roma se realiza un mes antes de la Conferencia Internacional sobre
la Financiación del Desarrollo que se realizará del 18 al
22 de marzo en Monterrey, México.
El Consejo de Gobernadores del FIDA se propone enviar un fuerte mensaje a la conferencia de México sobre la importancia de la agricultura y el desarrollo rural en la erradicación de la pobreza.
Manifestó que se ha formulado un nuevo marco estratégico del FIDA para el período 2002-2006, basado en el Informe sobre la pobreza rural en el año 2001 y en las evaluaciones regionales de la pobreza, así como en la experiencia del Plan de Acción 2000-2002, y elaborado con la amplia participación de los funcionarios del Fondo.
El marco estratégico, explicó, parte de los objetivos de
la Cumbre del Milenio y tiene tres objetivos
estratégicos: reforzar la capacidad de los campesinos pobres y
sus organizaciones, mejorar el acceso a los recursos naturales productivos
y a la tecnología, aumentar el acceso a servicios financieros y
a los mercados.
Las actividades del FIDA, por una cuantía de aproximadamente 450 millones de dólares al año, impulsan la aportación de otros recursos importantes, gracias a lo cual el Fondo apoya programas contra la pobreza con una inversión anual total de cerca de mil millones de dólares.
Estos programas llegan por término medio, afirmó, a unos 10 millones de pobres al año, prestándole un apoyo sustancial para aumentar su productividad y su producción.
El Presidente del FIDA le dio la bienvenida al Presidente de Nigeria, Olusegun Obasanjo, invitado de honor del Consejo de Gobernadores, destacando el papel que jugó en el restablecimiento de la democracia en su país, tras décadas de regímenes militares.
Båge anunció cambios en la política de inversiones del FIDA, para hacer frente de mejor manera a las fluctuaciones del mercado.
El FIDA participa con más de 400 millones de dólares en la iniciativa para reducir la deuda externa de los países más pobres, para lo cual hasta el año pasado había recibido ayuda para esta iniciativa solo de los Países Bajos, pero en los meses recientes anunciaron una contribución Bélgica, Alemania, Italia y Suiza.
En la reunión, el Subsecretario de Relaciones Exteriores, Mario Baccini, transmitió un mensaje enviado por el Presidente de la República de Italia, Carlo Azeglio Ciampi, quien subrayó el compromiso de su país en la lucha contra la pobreza.