Comunicado de prensa IFAD 37/04
Roma, 11 de octubre de 2004 Más de 15 000 hogares pobres de quechuas y aymaras que viven en las tierras altas del sur del Perú recibirán ayuda gracias a un programa de desarrollo innovador, de 21,7 millones de dólares estadounidenses, que tiene por objeto mejorar la calidad de los productos de esos hogares y facilitar su acceso a los mercados.
Con el programa se ayudará también a las comunidades indígenas de la región de la sierra a ordenar los recursos naturales y aprovechar sus conocimientos tradicionales.
El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) aportará 15,9 millones de dólares y el Gobierno del Perú, 1,2 millones, mientras que los beneficiarios sufragarán aproximadamente el 13% de los costos totales del programa.
El convenio de préstamo ha sido firmado hoy en la Sede del FIDA en Roma por Lennart Båge, Presidente del FIDA, y Manuel Rodríguez, Ministro de Relaciones Exteriores del Perú.
Una de las características más innovadoras del programa es que se transferirán directamente fondos a los pequeños agricultores y los microempresarios. Los participantes podrán utilizar ese dinero para mejorar la calidad de sus productos y dar impulso a sus negocios.
Al proporcionar incentivos para contratar servicios de asistencia técnica, se ayudará a las comunidades a analizar sus propias prioridades y adoptar decisiones. También se contribuirá a crear un mercado de conocimientos teóricos y prácticos a nivel local, ha explicado Roberto Haudry, Gerente del Programa en el Perú.
En concreto, se proporcionarán recursos a las agricultoras, a fin de que puedan decidir qué servicios técnicos son los que más necesitan. Según Roberto Haudry, para una mujer aymara, quizás lo más importante sea obtener derechos de propiedad sobre sus tierras, conseguir que se reconozca legalmente su pequeña empresa de productos artesanales o poder abrir y gestionar su propia cuenta de ahorro.
Para la ejecución del programa se aprovecharán las iniciativas de ordenación de los recursos naturales que han tenido éxito en otros proyectos del FIDA llevados a cabo en la región de la sierra, como la concesión de premios a las prácticas más idóneas o innovadoras.
Los premios han resultado ser un mecanismo muy eficaz para reconocer, preservar y difundir los conocimientos tradicionales. Las actividades comunitarias como los concursos de ese tipo ayudan a mantener la cohesión de las comunidades y, por ende, a aumentar su autoestima, ha dicho también Roberto Haudry.
Con este préstamo, el FIDA habrá financiado siete programas y proyectos en el Perú por un valor total de unos 100,0 millones de dólares. Actualmente, el Fondo está respaldando otros dos proyectos en el país, en la zona de Puno Cusco y las tierras altas del sur.
El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas dedicado a combatir la pobreza rural en las regiones más desfavorecidas del mundo. Desde 1978, ha invertido 8 200 millones de dólares estadounidenses en 660 proyectos y programas de desarrollo rural y ayudado a unos 250 millones de personas de zonas rurales a llevar a cabo actividades destinadas a superar la pobreza.