Enabling poor rural people
to overcome poverty



Comunicado de prensa IFAD 18/05

Roma, miércoles 17 de febrero de 2005 - El Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Lennart Båge, fue reelegido por un segundo mandato de cuatro años por el 28° Consejo de Gobernadores de la institución, que se realiza en Roma el miércoles y jueves.

Båge fue antes Director del Departamento Sueco para la Cooperación Internacional del Desarrollo y ha cumplido también funciones de embajador y asistente del subsecretario de Asuntos Exteriores de Suecia.

El otro candidato a la presidencia del FIDA era el indonesio Jannes Hutagalung, ex viceministro para la Cooperación Económica Internacional de Indonesia y actualmente es experto de la dirección del ministerio de Hacienda de su país.

En su intervención en la ceremonia inaugural del Consejo de Gobernadores, ante la presencia de los representantes de los 163 estados miembros del FIDA, Båge destacó los esfuerzos que están haciendo los países en desarrollo para poner fin a la pobreza y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Un estudio subrayó que la pobreza rural es el mayor obstáculo para alcanzar los objetivos del Milenio dentro del 2015, que es la reducción a la mitad de los más de 800 millones de personas que padecen de hambre en el mundo, y que se encuentran en gran parte en las zonas rurales de los países pobres.

Båge dijo que el FIDA, única organización internacional dedicada a combatir la pobreza rural, tiene “la capacidad de dar voz a aquellos que no tienen voz”. Lamentablemente, agregó, los recursos son escasos, ya que el FIDA recibe apenas el 1 por ciento de la Ayuda Oficial al Desarrollo.

A pesar de lo cual, puntualizó, el FIDA aumentó en un 28% su actividad en favor del desarrollo rural, alcanzando un récord equivalente a 500 millones de dólares. “Estoy feliz de poder decir que el FIDA está llegando como nunca antes a muchos más pobres rurales”.

Destacó las excelentes relaciones con las otras organizaciones de Naciones Unidas que, al igual del FIDA, tienen su sede en Roma: la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de la Alimentación (PMA) además de otras agencias del sistema ONU, el Banco Mundial y otras instituciones financieras, la sociedad civil y el sector privado.


El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas consagrado a erradicar la pobreza rural en los países en desarrollo. El 75 por ciento de las personas más pobres del mundo —900 millones de mujeres, niños y hombres— viven en zonas rurales y su sustento depende de la agricultura y otras actividades conexas. Mediante préstamos a bajo interés y donaciones, el FIDA colabora con los gobiernos para concebir y financiar programas y proyectos gracias a los cuales los pobres puedan salir por sí mismos de la pobreza.

Hay en curso más de 200 programas y proyectos de erradicación de la pobreza rural financiados por el FIDA, por un total de USD 6 500 millones. El FIDA ha invertido unos USD 3 000 millones en estas iniciativas. La cofinanciación ha corrido a cargo de gobiernos, beneficiarios, donantes multilaterales y bilaterales y otros asociados. A pleno rendimiento, esos programas ayudarán a más de 100 millones de mujeres y hombres pobres de zonas rurales a mejorar sus vidas y las de sus familias. Desde que empezó sus operaciones en 1978, el FIDA ha invertido USD 8 500 millones en 676 proyectos y programas que han ayudado a más de 250 millones de hombres y mujeres pobres de zonas rurales a mejorar sus vidas y las de sus familias.