Comunicado de prensa IFAD 19/05
Guilherme Cassel, Viceministro de desarrollo agrario de Brasil participa en reunión del FIDA en Roma
Roma, 17 de febrero - El Viceministro de Estado del Ministerio de Desarrollo Agrario del Brasil, Guilherme Cassel, destacó la labor de su gobierno para erradicar la pobreza, en una mesa redonda que se realizó en el marco del 28 período de sesiones que celebró en Roma el miércoles y jueves el Consejo de Gobernadores del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).
En la mesa redonda se analizaron las experiencias de Brasil, Túnez y Ruanda como ejemplos destacados de planes nacionales de combate a la pobreza rural.
El viceministro Cassel señaló que el apoyo a la agricultura familiar y el desarrollo de una reforma agraria pacífica y consensuada con la sociedad está contribuyendo decisivamente a reducir la pobreza. Recordó que en 2004 fueron asentadas 81 254 familias, que sumándolas con las asentadas desde que se inició la fase del Plan Nacional de Reforma Agraria (INRA II), en noviembre de 2003, suman un total de 117 555 nuevas familias asentadas.
Cassel destacó que la reforma agraria y el apoyo a la agricultura familiar son dos caras de la misma moneda. De poco sirve dijo- una reforma agraria que no cree al mismo tiempo condiciones de permanencia mediante un mayor acceso al conocimiento, a la asistencia técnica, al crédito y a recursos como la energía y el agua. Durante 2004, recordó el Viceministro, el 70% de los asentados participó en cursos de capacitación y formación.
Presentó algunos programas y leyes que el Gobierno brasileño ha puesto en marcha para promover la agricultura familiar. Por ejemplo el programa de adquisición de alimentos que prevé la compra directa a los pequeños campesinos de los productos básicos que integran la cesta básica alimentaria compuesta de arroz, frijoles, mandioca, leche y aceite- que reciben las personas de renta insuficiente y en instituciones públicas como escuelas y cárceles.Con mecanismos como este se abren nuevos caminos de acceso a los mercados para muchos pequeños productores, dijo el Viceministro. En este sentido, agradeció el apoyo del FIDA en procesos como el de integración regional en el MERCOSUR. Los cuatro países miembros -Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay- y Bolivia y Chile como países asociados están elaborando estrategias conjuntas de apoyo a la agricultura rural para fortalecer su capacidad de negociación en las rondas internacionales de temas agrícolas.
La participación de los distintos sectores sociales involucrados es fundamental para el éxito de cualquier proceso de reforma agraria, aseguró Cassel, recordando la necesidad de tener en cuenta las necesidades de los grupos menos favorecidos como las mujeres y ciertos grupos étnicos. Recordó que durante 2004 el gobierno brasileño inició una campaña de documentación destinada a mujeres trabajadoras rurales. La falta de documentos es uno de los principales impedimentos para su participación en las políticas oficiales, como contratación de crédito.
Se mostró optimista ante el potencial de la agricultura familiar y la contribución de este sector agrícola a la creación de riqueza nacional. Según reciente estadísticas, el Producto Interior Bruto (PIB) generado por el sector de la agricultura familiar creció en 2004 por encima del general del país y superó incluso el crecimiento de la agricultura comercial.
El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas consagrado a erradicar la pobreza rural en los países en desarrollo. El 75 por ciento de las personas más pobres del mundo 900 millones de mujeres, niños y hombres viven en zonas rurales y su sustento depende de la agricultura y otras actividades conexas. Mediante préstamos a bajo interés y donaciones, el FIDA colabora con los gobiernos para concebir y financiar programas y proyectos gracias a los cuales los pobres puedan salir por sí mismos de la pobreza.
Hay en curso más de 200 programas y proyectos de erradicación de la pobreza rural financiados por el FIDA, por un total de USD 6 500 millones. El FIDA ha invertido unos USD 3 000 millones en estas iniciativas. La cofinanciación ha corrido a cargo de gobiernos, beneficiarios, donantes multilaterales y bilaterales y otros asociados. A pleno rendimiento, esos programas ayudarán a más de 100 millones de mujeres y hombres pobres de zonas rurales a mejorar sus vidas y las de sus familias. Desde que empezó sus operaciones en 1978, el FIDA ha invertido USD 8 500 millones en 676 proyectos y programas que han ayudado a más de 250 millones de hombres y mujeres pobres de zonas rurales a mejorar sus vidas y las de sus familias.