Comunicado de prensa FIDA 21/05
Delegados de 163 países abordaron los vínculos entre desarrollo rural y los objetivos de desarrollo del Milenio Lennart Båge reelegido Presidente para los próximos cuatro años
Roma, viernes 18 de febrero - El Consejo de Gobernadores del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA) puso fin hoy a su 28° Periodo de Sesiones.
El Consejo aprobó todas las propuestas, entre ellas la inclusión como nuevo miembro del Fondo de la República de Kiribati, una cadena insular en el Océano Pacífico.
Durante la celebración de este periodo de sesiones se llevaron a cabo un gran número de mesas redondas y paneles de discusión sobre la importancia del desarrollo rural para alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio (ODM) marcados por la comunidad internacional.
El Consejo de Gobernadores es la máxima autoridad con poderes decisorios del FIDA, y su reunión anual constituye el foro en que se adoptan decisiones en materia administrativa, presupuestaria y normativa. El Consejo está integrado por representantes de los 163 Estados Miembros del Fondo.
Durante la reunión celebrada esta semana, el Consejo aprobó un presupuesto de 53,3 millones de dólares para financiar la gestión y programas de la institución así como 4,7 millones de dólares para financiar la oficina independiente de evaluación de las actividades del Fondo.
Relegar la pobreza a la historia fue el lema de esta reunión. En un mensaje enviado por Kofi Annan a los delegados, el Secretario General de las Naciones Unidas recordó que el 75 por ciento de los habitantes más pobres del planeta viven en zonas rurales y dependen de actividades relacionadas con la agricultura para su supervivencia.
Annan también enfatizó la importancia de erradicar la pobreza rural para alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio.
En su discurso inaugural, el Presidente del FIDA, Lennart Båge, reforzó esta idea diciendo que si no se incrementan las inversiones para desarrollar las zonas rurales de los países más pobres es muy improbable que se consigan alcanzar las metas de los ODM de reducir a la mitad para el año 2015 el número de personas que pasan hambre en el mundo y que viven en la miseria.
En el decenio anterior, la comunidad internacional no ha prestado mucha atención al desarrollo de las zonas rurales más pobres pero ha llegado el momento de revertir esta tendencia.
Por su parte, el Primer Ministro belga, Guy Verhofstadt, instó a los delegados de los países ricos a cumplir sus compromisos en materia de ayuda oficial al desarrollo. Hace treinta y cinco años, dijo, los líderes del mundo industrializado se comprometieron a dedicar un 0,7 por ciento de su Producto Interior Bruto a la cooperación internacional para el desarrollo pero hasta el día de hoy sólo cinco países han cumplido sus promesas, recordó.
Tengo la firme intención de poner los objetivos de desarrollo del Milenio entre las prioridades de la nueva agenda estratégica de Europa y Estados Unidos, afirmó.
El Presidente de Uganda, encargado de inaugurar este periodo de sesiones, reiteró la importancia de un enfoque integrado para el desarrollo agrícola.
Es necesario que se entienda que la eliminación de la pobreza, del hambre y de las hambrunas no depende sólo de una mayor producción agrícola sino de otros factores relacionados como la comercialización, el almacenamiento y el procesado de alimentos, dijo Museveni.
En muchos países en desarrollo, las organizaciones de campesinos han conseguido poner en contacto a los pequeños productores locales con socios en otros países lo que les ha permitido mejorar y dar un valor añadido a su producción, y tener acceso a mercados más convenientes. En un evento celebrado en la víspera del periodo oficial de sesiones, representantes de organizaciones campesinas y productores rurales de todo el mundo se reunieron en Roma, con el patrocinio del FIDA, para intercambiar experiencias y sentar las bases para un Foro anual de campesinos que tendría lugar en el marco de las futuras reuniones del Consejo de Gobernadores.
Otro de los eventos paralelos destacó la importancia de incluir las demandas y necesidades específicas de los pueblos indígenas en las políticas y prácticas de desarrollo a nivel local y global. Un tercio de los habitantes más pobres del planeta son pueblos indígenas repartidos por más de 70 países.
El Consejo de Gobernadores reeligió a Lennart Båge como Presidente de la institución para los próximos cuatro años. Båge, ciudadano sueco, comenzó su primer mandato en abril del 2001 y su comenzará su segundo mandato oficialmente en abril de 2005.
En su discurso inaugural, Båge destacó los progresos llevados a cabo por el FIDA durante los últimos cuatro años y expuso sus planes de trabajo para reforzar la institución y optimizar la gestión de sus programas durante los próximos cuatro años.
Este 28° Periodo de Sesiones sirvió también para lanzar el proceso de consultas con los delegados para la 7ª Reposición de fondos de la institución. Cada tres años, los representantes de los Estados Miembros se reúnen con los responsables del Fondo para rellenar las arcas del Fondo. La mitad de los fondos de la organización provienen de las contribuciones voluntarias que los Estados Miembros comprometen durante el proceso conocido como de reposición de fondos.
En su mensaje a los delegados, el Vicepresidente del Gobierno italiano y Ministro de Asuntos Exteriores, Gianfranco Fini, anunció la voluntar del gobierno italiano de comprometer cinco millones de euros adicionales para financiar el programa de microfinanzas del FIDA.
La microfinanza es una poderosa herramienta para luchar contra la pobreza en las zonas rurales. Un pequeño préstamo puede significar grandes oportunidades de desarrollo para familias sin recursos, con el que poder comprar algunas cabezas de ganado y poner en marcha pequeñas empresas generadoras de recursos. Tres de cada cuatro proyectos del FIDA contiene componentes dedicados a promover las finanzas rurales.
El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas consagrado a erradicar la pobreza rural en los países en desarrollo. El 75 por ciento de las personas más pobres del mundo 900 millones de mujeres, niños y hombres viven en zonas rurales y su sustento depende de la agricultura y otras actividades conexas. Mediante préstamos a bajo interés y donaciones, el FIDA colabora con los gobiernos para concebir y financiar programas y proyectos gracias a los cuales los pobres puedan salir por sí mismos de la pobreza.
Hay en curso más de 200 programas y proyectos de erradicación de la pobreza rural financiados por el FIDA, por un total de USD 6 500 millones. El FIDA ha invertido unos USD 3 000 millones en estas iniciativas. La cofinanciación ha corrido a cargo de gobiernos, beneficiarios, donantes multilaterales y bilaterales y otros asociados. A pleno rendimiento, esos programas ayudarán a más de 100 millones de mujeres y hombres pobres de zonas rurales a mejorar sus vidas y las de sus familias. Desde que empezó sus operaciones en 1978, el FIDA ha invertido USD 8 500 millones en 676 proyectos y programas que han ayudado a más de 250 millones de hombres y mujeres pobres de zonas rurales a mejorar sus vidas y las de sus familias.