Enabling poor rural people
to overcome poverty



Comunicado N.º: IFAD/47/05

Roma, 29 de diciembre de 2005 – Los agricultores pobres y las familias de los trabajadores asalariados que viven en 28 microcuencas de los estados Falcón y Lara se beneficiarán de un nuevo proyecto de desarrollo en la República Bolivariana de Venezuela.

El Proyecto de Desarrollo Rural Sostenible para las Zonas Semiáridas de los Estados Falcón y Lara (PROSALAFA II), por una cuantía de USD 23 millones de dólares estadounidenses, será cofinanciado mediante un préstamo de 15 millones de dólares del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y 4 millones de dólares de la Corporación Andina de Fomento (CAF). El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela aportará 3 millones de dólares y los beneficiarios del proyecto 1 millón de dólares. El convenio de préstamo fue firmado hoy por el Director de la Oficina Nacional de Crédito Público del Ministerio de Finanzas, Dr. Rudolf Römer Pieretti, y por Isabel Lavandez-Paccieri, Directora de la División de América Latina y el Caribe, en la Sede del FIDA en Roma.

Aproximadamente 50 000 hogares rurales de los estados Falcón y Lara, donde viven muchas de las comunidades rurales más pobres del país, se beneficiarán del nuevo proyecto, que se basará en la labor iniciada durante el PROSALAFA I. En su mayoría, los habitantes de la región viven en aldeas aisladas y remotas, con acceso limitado a atención de salud, servicios financieros, escuelas y mercados. El proyecto reforzará el capital humano y social de esas zonas y prestará apoyo al desarrollo social y económico de la población.

Por lo menos el 27 por ciento de los recursos del proyecto se destinará a la rehabilitación y la conservación de microcuencas, lo cual contribuirá al aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. El proyecto pondrá en marcha programas de capacitación y educación medioambiental orientados a impartir una comprensión más correcta de la importancia de los recursos naturales existentes. Además, respaldará medidas de conservación de los suelos y el agua, un mayor abastecimiento de agua potable y para la producción agrícola y un empleo más eficiente de los pastos semiáridos para la cría de ganado caprino.

Además, se prestará asistencia a pequeños empresarios, jóvenes del medio rural y grupos de pequeños agricultores mediante servicios de capacitación, creación de capacidades, ordenación de los recursos naturales y asistencia técnica. Una vez hecho esto, eso grupos podrán expresar sus opiniones y negociar sus demandas en el marco de los programas de desarrollo de ámbito estatal, municipal y microrregional. Pasarán a ser asociados activos en su propio proceso de desarrollo.

“El proyecto apoyará los esfuerzos del FIDA por alcanzar el objetivo de desarrollo del Milenio consistente en reducir a la mitad, para 2015, el porcentaje de personas que viven en pobreza y en pobreza extrema. Respaldando el desarrollo económico y una mejor ordenación de los recursos naturales podemos ayudar a los pobres del medio rural a generar más ingresos y mejorar sus medios de subsistencia”, afirmó Jean-Jacques Gariglio, Gerente del Programa del FIDA en la República Bolivariana de Venezuela.

Con este préstamo, el FIDA habrá financiado cinco proyectos en la República Bolivariana de Venezuela, por una cuantía total de USD 67 millones.


El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas consagrado a erradicar la pobreza y el hambre en las zonas rurales de los países en desarrollo. Por medio de préstamos con tipos de interés bajos y donaciones, elabora y financia proyectos que dan a los pobres de las zonas rurales la oportunidad de salir de la pobreza por sí mismos. En la actualidad están en marcha cerca de 200 programas y proyectos de erradicación de la pobreza rural financiados por el FIDA, cuyo costo total ronda los 6 500 millones de dólares. El FIDA ha invertido unos 3 000 millones de dólares en estas iniciativas, que han recibido además cofinanciación de los gobiernos, los beneficiarios, los donantes bilaterales y multilaterales y otros asociados. Cuando alcancen su pleno rendimiento, esos programas habrán ayudado a más de 100 millones de mujeres y hombres pobres de las zonas rurales a forjarse una vida mejor para ellos mismos y sus familias. Desde que inició sus actividades en 1978, el FIDA ha invertido casi 8 700 millones de dólares en 690 proyectos y programas que han contribuido a que más de 250 millones de personas pobres del medio rural lleven ahora una vida mejor. Los gobiernos y otras fuentes de financiación en los países receptores, incluidos los beneficiarios de los proyectos, han aportado alrededor de 8 500 millones de dólares, y los organismos bilaterales, multilaterales, y otros donantes han proporcionado aproximadamente 6 900 millones de dólares a título de cofinanciación.