Enabling poor rural people
to overcome poverty



Comunicado de prensa FIDA 17/06

Roma, 20 de abril de 2006. Los indígenas mayas de Guatemala, a menudo marginados, ahora podrán desempeñar un papel importante en la planificación, la gestión y la supervisión de sus propias actividades de desarrollo. La primera fase del Programa Nacional de Desarrollo Rural, cuyo valor asciende a 38 millones de dólares estadounidenses, está financiada parcialmente por un préstamo de 30 millones de dólares otorgado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).

Se prevé que esta primera fase del programa reportará beneficios a más de 300 000 guatemaltecos, de los cuales cerca de la mitad forma parte de grupos indígenas.

El martes 11 de abril, en la sede del FIDA en Roma, firmaron el correspondiente convenio de préstamo Cyril Enweze, Vicepresidente del FIDA, y Francisco Bonifaz Rodríguez, Embajador de la República de Guatemala en Roma.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) también ha otorgado un préstamo para esta iniciativa, por un monto de 10 millones de dólares.

Las actividades del programa se llevarán a cabo fundamentalmente en cinco zonas de la región occidental de Guatemala, donde vive el 60% de los indígenas del país. Por muchos años, la discriminación y exclusión padecidas por el pueblo maya han agravado sus condiciones de pobreza y desigualdad. La situación de pobreza se debe también al escaso acceso de los mayas a los recursos naturales, incluidas la tierra y el agua, así como a la tecnología y los servicios financieros.

Además, la guerra civil que terminó en 1996 dejó a más de 100 000 viudas y 250 000 huérfanos, con el resultado de que numerosos hogares están encabezados por mujeres. Una de las finalidades del programa es lograr que esas personas se sumen a la corriente del progreso económico y social de Guatemala.

Se han planificado mejoras en la infraestructura básica que contribuirán a resolver los problemas afrontados por toda la población. Se conseguirán adelantos en la salud, la educación, las comunicaciones y los servicios y se impartirá formación profesional, en particular a mujeres, jóvenes rurales, agricultores y campesinos sin tierra. En la actualidad, cerca del 40% de la población económicamente activa de las zonas rurales carece de tierras.

Se impartirá formación profesional a 6 000 jóvenes rurales y se capacitará a otras 9 000 personas de grupos diferentes en gestión de pequeños negocios, en particular a quienes se dedican a la fabricación de artesanía tradicional.

Una de las ideas clave es que la población misma intervenga en la planificación, gestión y supervisión de las actividades, de manera que tome parte plenamente en el programa y exprese sus propias necesidades y preocupaciones. Esas personas recibirán capacitación para poder participar en los consejos comunitarios de planificación, y se implantarán mecanismos que les brinden la oportunidad de expresar sus puntos de vista.

Con este programa, el FIDA habrá invertido un monto total de 96,2 millones de dólares en siete programas y proyectos en Guatemala. Desde 1984, el FIDA ha prestado su apoyo a proyectos en este país dirigidos a reducir la pobreza en las zonas afectadas gravemente por la guerra y, más recientemente, a hacer frente a la pobreza extrema y a las condiciones sociales desfavorables de los grupos vulnerables de Guatemala.


El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas consagrado a erradicar la pobreza y el hambre de las zonas rurales de los países en desarrollo. Mediante préstamos a bajo interés y donaciones, desarrolla y financia proyectos que dan a los pobres de las zonas rurales la oportunidad de salir de la pobreza por sí mismos. Hay en curso 187 programas y proyectos de erradicación de la pobreza rural financiados por el FIDA, por un total de 6 200 millones de dólares. El FIDA ha invertido más de 2 900 millones de dólares en estas iniciativas. La cofinanciación ha corrido a cargo de gobiernos, beneficiarios, donantes bilaterales y multilaterales y otros asociados. A pleno rendimiento, esos programas ayudarán a cerca de 80 millones de mujeres y hombres pobres de zonas rurales a mejorar su vida y la de sus familias. Desde que empezó sus operaciones en 1978, el FIDA ha invertido 9 000 millones de dólares en 705 proyectos y programas que han ayudado a cerca de 300 millones de hombres y mujeres pobres de las zonas rurales a mejorar su vida y la de sus familias. Los gobiernos y otras fuentes de financiación en los países receptores, incluidos los participantes en los proyectos, han aportado casi 8 800 millones de dólares, y los organismos bilaterales, multilaterales, y otros donantes han proporcionado otros 7 000 millones de dólares a título de cofinanciación.