Comunicado N.º: IFAD/36/06
Roma, 12 de septiembre de 2006. Los Estados Miembros del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) han fijado en 720 millones de dólares estadounidenses el nivel previsto de la Séptima Reposición de Recursos. Se trata de un aumento de las contribuciones de casi el 30 por ciento en comparación con la reposición anterior y representa el nivel más elevado de una reposición del FIDA desde que en 1981 se celebrara la primera de ellas.
“Este incremento indica que nuestros Miembros reconocen la importancia fundamental del desarrollo rural para la consecución de los objetivos de desarrollo del Milenio”, señaló Lennart Båge, Presidente del FIDA. El 75 por ciento de las personas más pobres del mundo, es decir, 800 millones de hombres, mujeres y niños, viven en zonas rurales y su supervivencia depende de la agricultura y las actividades conexas.
“Si queremos cumplir el compromiso de reducir a la mitad el porcentaje de personas que vive en la pobreza extrema de aquí a 2015, debemos centrarnos en las zonas rurales de los países en desarrollo, donde vive la mayoría de los pobres”, afirmó el Sr. Båge.
Los fondos de la Séptima Reposición, que abarca el período trienal de 2007 a 2009, permitirán al FIDA aumentar apreciablemente la cuantía de su programa de trabajo en los países en desarrollo. Gracias a las contribuciones de los Estados Miembros, tendrá la posibilidad de adoptar enfoques de desarrollo rural más innovadores.
En su calidad de organismo especializado de las Naciones Unidas, el FIDA está dedicado a erradicar la pobreza rural en los países en desarrollo, especialmente los que presentan ingresos bajos y déficit de alimentos. Esta organización colabora con los gobiernos con objeto de elaborar y financiar programas y proyectos que den a las personas pobres de las zonas rurales la oportunidad de mejorar sus medios de vida de manera sostenible y vencer la pobreza por sí solos.
El FIDA se financia mediante reposiciones periódicas. Cada tres años, los Estados Miembros toman parte en negociaciones dirigidas a determinar la orientación normativa de la organización, celebrar consultas con el personal directivo y reponer los recursos.
Tanto los países desarrollados como los países en desarrollo han prometido aumentar considerablemente las contribuciones a la Séptima Reposición. El Reino Unido ha prometido un aumento del 25 por ciento, mientras que los Estados Unidos han anunciado un incremento del 20 por ciento. España aportará 7,4 millones de dólares, el triple de su contribución anterior, e Italia ha anunciado que su contribución ascenderá a 51,0 millones de dólares. Por su parte, Irlanda ha prometido aportar casi 7,4 millones, lo que quintuplicará con creces la contribución que realizó a la Sexta Reposición.
Diversos países de la OPEP han incrementado considerablemente sus contribuciones respecto de la reposición anterior. Por ejemplo, la contribución de Qatar ha aumentado de 1,0 millones de dólares a 10,0 millones de dólares y la de la República Bolivariana de Venezuela ha pasado de 5,6 millones de dólares a 15,0 millones. La cuantía de las contribuciones de otros países pertenecientes a la OPEP, como Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Nigeria, será equivalente a la aportada a la Sexta Reposición.
“Los propios países en desarrollo han dado una contundente muestra de su apoyo”, dijo el Sr. Båge. China ha anunciado una contribución de 16,0 millones de dólares, lo que representa un incremento del 50 por ciento respecto de su contribución anterior. La India aportará 17,0 millones y el Pakistán ha prometido 4,0 millones. Egipto, México y la República de Corea han prometido aportar cada uno 3,0 millones de dólares para la Séptima Reposición.
En la actualidad están en marcha 187 programas y proyectos de erradicación de la pobreza rural financiados por el FIDA, por un valor total de 6 200 millones de dólares. El FIDA ha invertido más de 2 900 millones de dólares en iniciativas de este tipo, que han recibido además cofinanciación de los gobiernos, los beneficiarios, los donantes bilaterales y multilaterales y otros asociados. A pleno rendimiento, esos programas habrán ayudado a cerca de 80 millones de mujeres y hombres pobres de las zonas rurales a forjarse una vida mejor para ellos mismos y sus familias. Desde que empezó sus operaciones en 1978, el FIDA ha invertido 9 000 millones de dólares en 705 programas y proyectos que han ayudado a cerca de 300 millones de hombres y mujeres pobres de las zonas rurales a mejorar su vida y la de sus familias. Los gobiernos y otras fuentes de financiación en los países receptores, entre ellos los participantes en los proyectos, han aportado casi 8 800 millones de dólares, y los organismos bilaterales, multilaterales y otros donantes han proporcionado otros 7 000 millones de dólares a título de cofinanciación.