Enabling poor rural people
to overcome poverty



Comunicado N.º: IFAD/40/06

Roma, 9 de noviembre de 2006. Un número superior a 2 000 delegados de más de 100 países tienen previsto reunirse el domingo en Halifax, en la provincia canadiense de Nueva Escocia, para poner en marcha la segunda fase de la Campaña de la Cumbre de Microcrédito, con el propósito de asegurarse que, para finales de 2015, 175 millones de las familias más pobres del mundo tengan la posibilidad de recibir crédito y otros servicios financieros.

 “Servicios financieros básicos, como los de crédito, ahorros y seguros, pueden brindar oportunidades económicas mayores a la población pobre, así como reducir su vulnerabilidad a las crisis externas, como las catástrofes naturales o las fluctuaciones de los precios de mercado”, afirma el Presidente del FIDA, Lennart Båge, quien está previsto que encabece uno de los debates de expertos de la cumbre.

''Esto reviste especial importancia en las zonas rurales del mundo en desarrollo, donde viven 800 millones de personas en condiciones de pobreza extrema'', declara Båge.

Uno de los protagonistas de la campaña es Mohammed Yunus, galardonado con el Premio Nobel de la Paz, quien también estará presente en la cumbre mundial de cuatro días de duración. En su calidad de fundador del Banco Grameen, en Bangladesh, Yunus lleva trabajando desde 1976 en la concesión de créditos de pequeña cuantía a millones de personas pobres.

La microfinanciación ha demostrado ser particularmente eficaz para empoderar a las mujeres pobres, quienes a menudo constituyen la mayoría de los clientes de las actividades de microfinanciación y obtienen las calificaciones crediticias más altas. Según las investigaciones, las mujeres invierten el dinero que consiguen ahorrar en la educación de los hijos y en la salud y la nutrición de las familias.

Es un honor para el FIDA haber sido uno de los primeros organismos de las Naciones Unidas en prestar apoyo a la iniciativa visionaria de Yunus en favor de la población rural pobre. El FIDA facilitó fondos al Banco Grameen durante su etapa inicial, de 1981 a 1985.

El FIDA trabaja con una amplia gama de instituciones y organizaciones, tales como cajas rurales y grupos comunitarios, organizaciones no gubernamentales, cooperativas financieras y bancos oficiales, con el fin de que los servicios de microfinanciación sean más accesibles a los pobres de las zonas rurales. También promueve una gran variedad de servicios y productos financieros, tales como ahorros, seguros, y “remesas” o transferencias de efectivo.

Actualmente, 730 millones de dólares de los Estados Unidos de la cartera de financiación del FIDA se dedican a la financiación rural.

Estas son algunas de las iniciativas del FIDA en la esfera de la financiación rural:

  • Remesas. El FIDA, la Unión Europea y el Grupo Consultivo de Ayuda a la Población Pobre pusieron en marcha recientemente un servicio de financiación sobre remesas por valor de 5 millones de dólares, cuyo objetivo es respaldar enfoques innovadores que faciliten el acceso a las remesas en las zonas rurales y potencien la eficacia de los miles de millones de dólares que cada año los trabajadores migrantes envían a sus hogares.
  • Transparencia y seguimiento de los resultados. El FIDA está tratando de encontrar medios de aumentar la transparencia de los informes sobre resultados que elaboran las instituciones de microfinanciación, especialmente en la esfera de los resultados sociales, de manera que sea posible supervisar si esas instituciones alcanzan los objetivos y ambiciones sociales previstos y de qué manera logran hacerlo.
  • Microseguros. En 2007, el FIDA colaborará con aseguradores privados e instituciones de microfinanciación para diseñar y poner a prueba productos de microseguros que presten mejores servicios a la población rural pobre.

El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas consagrado a erradicar la pobreza y el hambre en las zonas rurales de los países en desarrollo. Por medio de préstamos a bajo interés y donaciones, elabora y financia proyectos que dan a los pobres de las zonas rurales la oportunidad de salir de la pobreza por sí mismos. En la actualidad están en marcha 188 programas y proyectos de erradicación de la pobreza rural financiados por el FIDA, por un valor total de 6 300 millones de dólares. El FIDA ha invertido unos 2 900 millones de dólares en iniciativas de este tipo, que han recibido además cofinanciación de los gobiernos, los beneficiarios, los donantes bilaterales y multilaterales y otros asociados. A pleno rendimiento, esos programas habrán ayudado a cerca de 85 millones de mujeres y hombres pobres de las zonas rurales a forjarse una vida mejor para ellos mismos y sus familias. Desde que empezó sus operaciones en 1978, el FIDA ha invertido 9 200 millones de dólares en 716 programas y proyectos que han ayudado a cerca de 301 millones de hombres y mujeres pobres de las zonas rurales a mejorar su vida y la de sus familias. Los gobiernos y otras fuentes de financiación en los países receptores, entre ellos los beneficiarios de los proyectos, han aportado casi 8 900 millones de dólares, y los organismos bilaterales, multilaterales y otros donantes han proporcionado otros 7 000 millones de dólares a título de cofinanciación.