Comunicado N.º: IFAD/01/07
Túnez y Roma, 10 de enero de 2007. El Banco Africano de Desarrollo (BAfD) y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) están preparados para iniciar este mes una evaluación conjunta independiente con la que se examinarán las políticas y operaciones de desarrollo agrícola y rural del BAfD y el FIDA en África entre 1996 y 2005.
“El FIDA y el BAfD comparten la necesidad de entender mejor qué funciona en la lucha contra la pobreza rural y qué no”, afirmó Lennart Båge, Presidente del FIDA, después que el Consejo Directivo del BAfD y la Junta Ejecutiva del Fondo aprobaron la evaluación en diciembre de 2006.
“Esta evaluación ayudará a ambas instituciones a asimilar este conocimiento, sobre el que podrán basarse posteriormente, y a difundirlo entre otros asociados en actividades de desarrollo rural”, dijo Donald Kaberuka, Presidente del BAfD.
El resultado de la evaluación conjunta será un informe final hacia finales de 2008. Se espera que las conclusiones iniciales estén disponibles ya a finales de 2007. Habrá muchas oportunidades para que los distintos interesados directos, entre ellos los gobiernos africanos y los propios pobres de las zonas rurales, compartan sus reacciones y propuestas sobre la evaluación y obtengan enseñanzas de las conclusiones que se vayan extrayendo.
La evaluación se regirá por las políticas de evaluación del BAfD y del FIDA y compartirá unos mismos marcos, criterios y métodos. Habrá un solo equipo de evaluadores.
Según los presidentes del BAfD y el Fondo, esta evaluación será la primera en su género en ambas instituciones y, de llevarse a cabo con éxito, hará una aportación sustancial a la armonización de la política y los programas de desarrollo agrícola en África y a las prácticas de evaluación.
África es la única región del mundo en donde la productividad agrícola ha disminuido en los últimos 20 años. Aunque hay algunos casos de excelentes resultados, los rendimientos de muchos importantes cultivos alimentarios de África, por ejemplo, el maíz, el mijo, el sorgo, el ñame y el maní, no son hoy superiores a los de 1980. El acceso a los mercados nacionales, regionales y mundiales sigue siendo limitado para la mayoría de los pequeños agricultores de África, sobre todo entre el amplio grupo de las agricultoras africanas.
Asimismo la evaluación permitirá valorar también cómo mejorar la contribución de la agricultura y el desarrollo rural al crecimiento y la reducción de la pobreza, la competitividad internacional de los sectores y el entorno de las políticas, así como las posibilidades de invertir en subsectores vitales, como los recursos hídricos, la infraestructura rural y la microfinanciación.
La evaluación se centrará en los resultados de las operaciones que han apoyado el BAfD y el FIDA, basándose en tres fuentes de información: documentos y bases de datos internos y externos, entrevistas con funcionarios estatales, agricultores, miembros de la comunidad de donantes y otros expertos, y observación directa en por lo menos 10 países prestatarios.
El BAfD y el FIDA firmaron un acuerdo oficial de asociación en 1978 para facilitar iniciativas conjuntas de desarrollo rural. Ambas instituciones han invertido desde entonces en conjunto más de 10 000 millones de dólares estadounidenses en préstamos y donaciones para apoyar el desarrollo agrícola y rural en África. Estas inversiones ascienden a 17 000 millones de dólares si se tienen en cuenta la cofinanciación y las contribuciones de los prestatarios.
El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas consagrado a erradicar la pobreza y el hambre en las zonas rurales de los países en desarrollo. Por medio de préstamos a bajo interés y donaciones, elabora y financia proyectos que dan a los pobres de las zonas rurales la oportunidad de salir de la pobreza por sí mismos. En la actualidad están en marcha 196 programas y proyectos de erradicación de la pobreza rural financiados por el FIDA, por un valor total de 6 600 millones de dólares. El FIDA ha invertido más de 3 100 millones de dólares en iniciativas de este tipo, que han recibido además cofinanciación de los gobiernos, los beneficiarios, los donantes bilaterales y multilaterales y otros asociados. A pleno rendimiento, esos programas habrán ayudado a cerca de 89 millones de mujeres y hombres pobres de las zonas rurales a forjarse una vida mejor para ellos mismos y sus familias. Desde que inició sus actividades en 1978, el FIDA ha invertido 9 500 millones de dólares en 732 proyectos y programas que han contribuido a que más de 300 millones de hombres y mujeres pobres del medio rural alcancen mejores vidas para sí mismos y sus familias.Los gobiernos y otras fuentes de financiación en los países receptores, entre ellos los beneficiarios de los proyectos, han aportado 9 000 millones de dólares, y los organismos bilaterales, multilaterales y otros donantes han proporcionado otros 7 100 millones de dólares a título de cofinanciación.
El Banco Africano de Desarrollo es uno de los cinco bancos multilaterales de desarrollo más importantes del mundo y se dedica a prestar asistencia a sus respectivos países miembros con objeto de que alcancen sus objetivos de desarrollo. En su condición de primera institución financiera de África, el BAfD se ha fijado tres prioridades esenciales: reducir la pobreza, lograr mejores condiciones de vida para los africanos y movilizar recursos a favor del progreso económico y social de los países miembros de la región. Desde su fundación en 1964, el Grupo del BAfD ha dedicado más de 54 000 millones de dólares a proyectos y programas de desarrollo en África.