Comunicado N.º: IFAD/02/2007
Roma, 22 de enero de 2007. Gracias a un proyecto de desarrollo por valor de 22,2 millones de dólares más de 70 000 personas pobres que viven en las zonas rurales de la región oriental de El Salvador podrán desarrollar y transformar pequeñas actividades agrícolas en negocios rurales.
El Proyecto de Desarrollo y Modernización Rural para la Región Oriental será financiado en parte con un préstamo de 15 millones de dólares y una donación de 1 millón de dólares del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola. A este respecto, José Roberto Andino Salazar, embajador de El Salvador en Italia, y Lennart Båge, Presidente del FIDA, firmaron hoy un acuerdo en la Sede del FIDA.
El Gobierno de El Salvador aportará el resto de los fondos necesarios para el proyecto.
Las familias rurales pobres de los departamentos de La Unión, Morazán, San Miguel y Usulatán cultivan habitualmente frutas, hortalizas y frutos secos y crían cerdos, aves de corral y ganado mayor. En su mayoría, estos productos se consumen en los propios hogares.
El proyecto ayudará a estas familias a tener acceso a los servicios financieros rurales que necesitan para transformar sus explotaciones en empresas que generen ingresos. Los participantes en el proyecto serán fundamentalmente pequeños agricultores, pero también se incluirá en él a microempresarios, artesanos y jóvenes.
La asistencia técnica aportará a las organizaciones de agricultores y grupos de interés no oficiales toda una gama de programas de capacitación, entre otras cosas sobre capacidad de liderazgo, competencias profesionales y gestión. Los miembros de estas organizaciones también podrán identificar nuevas oportunidades de desarrollo de negocios y evaluar las posibilidades que ofrecen determinados productos de los sectores agrícola y no agrícola.
Las remesas de los salvadoreños que trabajan en el extranjero son la fuente principal de divisas del país y un importante recurso para los habitantes pobres de las zonas rurales. A través del programa del FIDA y el Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo, se pueden utilizar más productivamente las remesas enviadas a esta región para financiar inversiones como sistemas de riego en pequeña escala, equipo e infraestructura, comprendida la reparación de caminos rurales.
El proyecto tiene también un importante elemento de rehabilitación y ordenación de recursos naturales. La erosión del suelo, la pérdida de la cantidad y la calidad del agua y la desertificación son problemas que tendrán que abordarse mediante planes para aumentar la cubierta vegetal, mejorar la ordenación de los suelos y el agua, fomentar la utilización adecuada de los residuos de las cosechas y conservar la diversidad biológica.
El Salvador es el país más pequeño y más densamente poblado de Centroamérica. También es uno de los países más pobres de la región, pues más de la mitad de la población rural vive en la pobreza.
Desde que comenzó sus operaciones en 1978, el FIDA ha proporcionado financiación para siete proyectos y programas en El Salvador, con préstamos y donaciones que ascienden a 94 millones de dólares en total.
El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas consagrado a erradicar la pobreza y el hambre en las zonas rurales de los países en desarrollo. Por medio de préstamos a bajo interés y donaciones, elabora y financia proyectos que dan a los pobres de las zonas rurales la oportunidad de salir de la pobreza por sí mismos. En la actualidad están en marcha 196 programas y proyectos de erradicación de la pobreza rural financiados por el FIDA, por un valor total de 6 600 millones de dólares. El FIDA ha invertido unos 3 100 millones de dólares en iniciativas de este tipo, que han recibido además cofinanciación de los gobiernos, los beneficiarios, los donantes bilaterales y multilaterales y otros asociados. A pleno rendimiento, esos programas habrán ayudado a cerca de 89 millones de mujeres y hombres pobres de las zonas rurales a forjarse una vida mejor para ellos mismos y sus familias. Desde que inició sus actividades en 1978, el FIDA ha invertido casi 9 500 millones de dólares en 732 proyectos y programas que han contribuido a que cerca de 300 millones de personas pobres del medio rural alcancen mejores vidas para sí mismos y sus familias.Los gobiernos y otras fuentes de financiación en los países receptores, entre ellos los beneficiarios de los proyectos, han aportado casi 9 000 millones de dólares, y los organismos bilaterales, multilaterales y otros donantes han proporcionado otros 7 100 millones de dólares a título de cofinanciación.