Enabling poor rural people
to overcome poverty



Comunicado N.º: IFAD/49/07

Roma, 22 de noviembre de 2007.  Gracias a un proyecto dirigido a desarrollar el potencial de mercado de millones de llamas, alpacas y vicuñas silvestres de Bolivia, las familias pobres de las zonas rurales tendrán la oportunidad de poner en marcha pequeños negocios de productos, por ejemplo, carne, cueros y artesanías en lana, así como relacionados con el ecoturismo.
El Proyecto de Apoyo a la Valorización de la Economía Campesina de Camélidos, cuyo valor asciende a 14,38 millones de dólares de los Estados Unidos, se financiará parcialmente mediante un préstamo del FIDA de 7,2 millones de dólares. El préstamo fue firmado en Roma por el Presidente del FIDA, Lennart Båge, y el Embajador de Bolivia ante la República Italiana, Esteban Elmer Catarina Mamani.

El Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria, financiado por la Comisión Europea, aportará 1,54 millones de dólares al proyecto y el Gobierno de Bolivia proporcionará 2,76 millones de dólares. La financiación restante procederá de otras entidades públicas (220 000 dólares) y de los participantes en el proyecto
(2,62 millones de dólares).

El proyecto tiene por objetivo aumentar los ingresos y mejorar las condiciones de vida de los productores y microempresarios pobres, en particular mujeres y jóvenes, del sector de los camélidos. Se calcula que unas 14 000 familias se beneficiarán de las actividades.

“El proyecto ofrecerá a las personas pobres del medio rural más acceso a los servicios financieros, además de brindarles asistencia técnica, conocimientos e información, de modo que puedan poner en marcha pequeños negocios,” afirmó Roberto Haudry de Soucy, Gerente del Programa en el País del FIDA para Bolivia.

“En Bolivia hay cerca de 3 millones de animales pertenecientes a 53 000 familias campesinas,” continuó. “Este hecho se traduce en oportunidades de mercado concretas para fibras, carne, cueros, artesanías y ecoturismo. El proyecto aprovechará el potencial del sector a fin de crear nuevos mercados y más empleos para la población rural pobre del país.”

La carne deshidratada de camélidos, conocida en Bolivia por el nombre de charque, tiene mucha demanda en los mercados urbanos y en las zonas rurales ya la producen casi 6 000 mujeres. Ahora bien, según Haudry de Soucy, si se prestara asistencia técnica para mejorar el procesamiento, empaquetado, comercialización y acceso a los mercados, la producción podría duplicarse con facilidad, al igual que la producción regional de textiles hechos a mano.

Los participantes en el proyecto serán miembros de hogares pobres que sufren inseguridad alimentaria y no pueden satisfacer sus necesidades básicas y comprenderán a productores pobres de camélidos, campesinos que se encargan de poblaciones silvestres de vicuñas, y artesanos y pequeños comerciantes del ramo. En las zonas lejanas y frágiles del altiplano andino los recursos naturales son escasos y de mala calidad. El deficiente sistema de comunicaciones de la zona exacerba ulteriormente la vulnerabilidad de esas personas.

Bolivia es el país más pobre de América del Sur. Aunque su PIB per cápita creció en los años noventa, no fue suficiente para reducir la pobreza, la desigualdad y la exclusión social, en particular en el medio rural. En esas zonas, el índice de pobreza es casi el doble que en las ciudades, y el de pobreza extrema, casi el triple.

En alrededor de 24 años de actividades en Bolivia, el FIDA ha ejecutado una considerable cartera de proyectos con objeto de reducir la pobreza, financiando 10 proyectos por un monto total de 152 millones de dólares.


El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas consagrado a erradicar la pobreza rural y el hambre en las zonas rurales de los países en desarrollo. Por medio de préstamos con tipos de interés bajos y donaciones, elabora y financia programas y proyectos que dan a los pobres de las zonas rurales la oportunidad de salir de la pobreza por sí mismos. En la actualidad están en marcha 191 programas y proyectos de erradicación de la pobreza rural financiados por el FIDA, por un valor total de 6 600 millones de dólares. El FIDA ha invertido 3 100 millones de dólares en iniciativas de este tipo, que han recibido además cofinanciación de los gobiernos, los participantes en los proyectos, los donantes multilaterales y bilaterales y otros asociados. Esas iniciativas ayudarán a cerca de 82 millones de mujeres y hombres pobres de las zonas rurales a forjarse una vida mejor para ellos mismos y sus familias. Desde que empezó sus operaciones en 1978, el FIDA ha invertido 9 800 millones de dólares en 751 programas y proyectos que han ayudado a más de 310 millones de hombres y mujeres pobres de las zonas rurales. Los gobiernos y otras fuentes de financiación en los países receptores, entre ellos los participantes en los proyectos, han aportado 9 200 millones de dólares, y los organismos multilaterales, bilaterales y otros donantes han proporcionado otros 7 200 millones de dólares a título de cofinanciación.