Comunicado N.º: IFAD/06/07
Roma, 15 de febrero de 2007. El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) incrementará sus programas en el 2007 en más de un 10%, lo anunció ayer su Presidente, Lennart Båge, en la ceremonia inaugural de la 30ª Sesión del Consejo de Gobernadores de la institución, que se celebra en Roma el 14 y 15 de febrero.
La ceremonia fue inaugurada por la Primera Ministra de Mozambique, Luisa Dias Diogo y el Ministro de Economía de Italia, Tommaso Padoa-Schiopa. También intervinieron el Secretario General del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo, Abdul Rahman Bin Hamad Al-Atiyyah, y el Director General del Fondo de Desarrollo Internacional de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP), Suleiman J. Al-Herbish.
Representantes de los 165 países miembros asisten a la reunión del FIDA, un Fondo de desarrollo de las Naciones Unidas que trabaja para erradicar la pobreza y el hambre en las zonas rurales de los países en desarrollo.
Båge manifestó que el incremento del 10% anunciado se realizará cada año por los próximos tres. En el 2009, las inversiones de la institución serán de dos mil millones de dólares en cien programas y proyectos, por una inversión total de aproximadamente cuatro mil millones de dólares.
“De esta manera, podremos alcanzar a unos 50 millones más de personas pobres”, expresó.
Båge hizo un balance de las actividades del Fondo y de sus objetivos y planes futuros para hacer de la agricultura y el desarrollo rural una prioridad en la agenda de desarrollo internacional.
El Presidente de la sesión plenaria leyó el mensaje enviado por el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, en el que destacó la importancia del mandato del FIDA para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Ki-Moon dijo que “los proyectos apoyados por el FIDA no sólo contribuyen a reducir la pobreza en las áreas rurales sino que aportan enseñazas esenciales para todos los que trabajamos por reducir el hambre y la pobreza en el mundo”.
Por su parte, la Primera Ministra de la República de Mozambique, Luisa Dias Diogo, dijo que el FIDA y el Banco Africano —dos de las principales agencias financieras multilaterales en África— han jugado un papel fundamental en los programas de desarrollo rural en Mozambique.
Mil cien millones de personas en todo el mundo viven en absoluta pobreza, tres cuartas parte de los cuales —uno 800 millones— viven en zonas rurales de los países en desarrollo. Los Objetivos de Desarrollo del Milenio, adoptados hace siete años, acordaron reducir a la mitad el número de personas pobres en el planeta.
Båge reconoció que este objetivo sólo se está consiguiendo en algunas regiones y expresó que el FIDA está haciendo todo lo posible para lograrlo en las zonas rurales.
Por su parte, el Director General de la FAO, Jacques Diouf, a través de un mensaje leído por el Subdirector General de la Organización, Tesfai Tecle, destacó la importancia de incrementar los recursos destinados a la agricultura, en particular en África.
El Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), James T. Morris, representado por Sheila Sisulu, Subdirectora de la Organización, expuso los compromisos del Programa para seguir trabajando en estrecha colaboración con el FIDA. En la actualidad, recordó, el PMA y el FIDA trabajan juntos en nueve países en la protección del medioambiente y el desarrollo de la agricultura.
El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas consagrado a erradicar la pobreza y el hambre en las zonas rurales de los países en desarrollo. Por medio de préstamos a bajo interés y donaciones, elabora y financia proyectos que dan a los pobres de las zonas rurales la oportunidad de salir de la pobreza por sí mismos. En la actualidad están en marcha 185 programas y proyectos de erradicación de la pobreza rural financiados por el FIDA, por un valor total de 6 600 millones de dólares. El FIDA ha invertido unos 3 100 millones de dólares en iniciativas de este tipo, que han recibido además cofinanciación de los gobiernos, los beneficiarios, los donantes bilaterales y multilaterales y otros asociados. A pleno rendimiento, esos programas habrán ayudado a cerca de 89 millones de mujeres y hombres pobres de las zonas rurales a forjarse una vida mejor para ellos mismos y sus familias. Desde que inició sus actividades en 1978, el FIDA ha invertido casi 9 500 millones de dólares en 732 proyectos y programas que han contribuido a que cerca de 300 millones de personas pobres del medio rural alcancen mejores vidas para sí mismos y sus familias.Los gobiernos y otras fuentes de financiación en los países receptores, entre ellos los beneficiarios de los proyectos, han aportado casi 9 000 millones de dólares, y los organismos bilaterales, multilaterales y otros donantes han proporcionado otros 7 100 millones de dólares a título de cofinanciación.