Comunicado N.º: IFAD/09/07
Roma, 14 febrero 2007 - La devastación provocada en Asia por el tsunami en el 2004 y los dos años de trabajos de reconstrucción son el tema de una exposición presentada en el Consejo de Gobernadores del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), que se celebra en Roma el 14 y 15 de febrero.
El Embajador de Indonesia en Italia, Susanto Sutoyo, dijo que la asistencia de la comunidad internacional ayudó a su país a “que la vida volviera a la normalidad”, pero advirtió que la tragedia se puede repetir.
“Debemos permanecer vigilantes y aprender de esa lección”, manifestó.
“El Tsunami robó a estas poblaciones sus bienes y sus familias, pero no el alma”, dijo el Presidente del FIDA, Lennart Bage. Destacó la manera en la cual los diversos países de la región han podido trabajar juntos para reconstruir su vida, ayudando incluso a sus vecinos.
Aproximadamente 57.000 casas, 1.000 escuelas y 330 centros asistenciales se reconstruyeron en Indonesia, como también nuevos caminos, embarcaciones de pesca y protecciones de las costas, incluidas barreras en el mar y diques.
La exposición refleja las historias personales y los objetos de los niños que sobrevivieron al tsunami, incluso a través de videos de los trabajos de reconstrucción.
El terrible maremoto registrado en el Océano Indico y las siguientes oleadas de marea, causaron la muerte de más de 200.000 personas en India, Indonesia, Malasia, Maldivas, Myanmar, Somalia, Sri Lanka y Tailandia.
Más de 167.000 personas fueron declaradas muertas o desaparecidas en Indonesia y cerca de medio millón de personas se quedaron sin casa. La provincia de Aceh sufrió los mayores daños: cerca del 40% de sus habitantes sufrió pérdidas considerables.
La exposición ha sido organizada por el Gobierno de Indonesia, como muestra de aprecio por la asistencia y la cooperación dada a su país por las tres agencias de la ONU con sede en Roma, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Programa Mundial de la Alimentación (PAM) y el FIDA.
El Consejo de Gobernadores es el máximo órgano de decisión del FIDA. Su reunión anual sirve para discutir el presupuesto y las políticas de lucha global para la erradicación de la pobreza rural. Delegados de los 165 países miembros del FIDA, incluidos ministros de hacienda, de la agricultura y del desarrollo rural, participan en este encuentro.
El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas consagrado a erradicar la pobreza y el hambre en las zonas rurales de los países en desarrollo. Por medio de préstamos a bajo interés y donaciones, elabora y financia proyectos que dan a los pobres de las zonas rurales la oportunidad de salir de la pobreza por sí mismos. En la actualidad están en marcha 185 programas y proyectos de erradicación de la pobreza rural financiados por el FIDA, por un valor total de 6 600 millones de dólares. El FIDA ha invertido unos 3 100 millones de dólares en iniciativas de este tipo, que han recibido además cofinanciación de los gobiernos, los beneficiarios, los donantes bilaterales y multilaterales y otros asociados. A pleno rendimiento, esos programas habrán ayudado a cerca de 89 millones de mujeres y hombres pobres de las zonas rurales a forjarse una vida mejor para ellos mismos y sus familias. Desde que inició sus actividades en 1978, el FIDA ha invertido casi 9 500 millones de dólares en 732 proyectos y programas que han contribuido a que cerca de 300 millones de personas pobres del medio rural alcancen mejores vidas para sí mismos y sus familias.Los gobiernos y otras fuentes de financiación en los países receptores, entre ellos los beneficiarios de los proyectos, han aportado casi 9 000 millones de dólares, y los organismos bilaterales, multilaterales y otros donantes han proporcionado otros 7 100 millones de dólares a título de cofinanciación.