Enabling poor rural people
to overcome poverty



Comunicado IFAD/16/08

30th anniversaryRoma, Febrero 14, 2008 – El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) terminó su Consejo de Gobernadores de dos días con un amplio acuerdo sobre la urgencia de invertir más en la agricultura para afrontar el aumento de los precios de los alimentos y el cambio climático.

Los delegados de los 164 países miembros del FIDA acordaron por unanimidad aceptar el ingreso de la República de las Bahamas.  El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas y una institución financiera internacional.

El Consejo inauguró el 30 aniversario del FIDA y el comienzo del proceso de consultas para la octava reposición de los recursos del Fondo.

“Hemos delegado en parte de los miembros del Fondo la tarea de examinar si sus recursos son adecuados para responder a las necesidades de los pobres rurales”, dijo Jörg Frieden, Vicepresidente del Consejo en su discurso de clausura “ Es una tarea ardua y deseo a los miembros de la Consulta mucho éxito”.

La octava reposición de recursos del FIDA llega en un momento en que los precios de los alimentos suben y se teme que muchos pobres rurales en los países en desarrollo no podrán comer.

“En el pasado hemos visto aumentos de precios, pero nunca tan grandes de tantos alimentos al mismo tiempo”, dijo Suleiman Al-Herbish, Director General del Fondo OPEP en una mesa redonda sobre precios de alimentos celebrada durante la reunión.

“Históricamente, los pequeños productores se han mostrado resistentes al aumento de precios de los alimentos básicos y su potencial para aumentar la producción es notable”, concluyeron los miembros de la mesa. La clave reside en asegurarse de que sean ellos los que se beneficien del aumento de precios.

Reducir los costes del transporte, crear redes de seguridad para los que compran más alimentos de los que producen e impulsar la productividad a través de la investigación y del microcrédito, son medidas que urge tomar, recomendó la mesa.

Según la FAO, los países pobres este año podrían tener que pagar un tercio más por la importación de cereales, especialmente los países del Africa. Durante los pasados 12 meses, los precios del trigo han aumentado un 83 por ciento.

Los factores que han propiciado este aumento de precios son el alza de la demanda global, el bajo nivel de reservas de grano, el rápido aumento de los biocombustibles y el cambio climático.

Los participantes en la mesa sobre el cambio climático instaron al FIDA para que sea la voz de los campesinos pobres en los debates internacionales sobre el tema y a que aumente la transferencia de conocimientos a los campesinos pobres del mundo en desarrollo.

Para ayudar a los pobres rurales a adaptarse a los cambios climáticos, afirmó  Al-Herbish, la agenda de la investigación internacional debe modificarse durante la reunión del Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional, que es una alianza de 15 centros de investigación agrícola de alto nivel.

La mesa redonda sobre biocombustibles urgió a la comunidad internacional para que considere establecer un mecanismo que regule y controle el uso de los biocombustibles y su impacto social y a través de las fronteras.

Existe preocupación sobre la tala de bosques para dar lugar a plantaciones y a que los agricultores cultiven biocombustibles que son más lucrativos. Ello sería dañino para el clima, la seguridad alimentaria y la tenencia de la tierra de los pobres rurales. Sin embargo, si se manejan bien los biocombustibles, tienen potencial para ayudar al desarrollo rural

“La seguridad alimentaria siempre tiene que ser la prioridad fundamental”, afirmó el eminente especialista en recursos genéticos de la India MS Swaminathan.

Durante la conferencia de prensa, el Presidente del FIDA, Lennart Båge, afirmó que una mayor inversión en agricultura no sólo mejoraría la seguridad alimentaria global sino que también sería una solución a otros males sociales.

“Los principales donantes todavía no se han dado cuenta de que la causa de muchos males sociales, tales como el desempleo juvenil, la emigración,  el hacinamiento y la pobreza urbana, derivan de la falta de inversión en las zonas rurales”, afirmó Båge.

“El problema es que a menudo se cree que la agricultura es antigua y que solamente la ciudad es moderna.  Los alimentos son siempre cruciales. Son absolutamente necesarios y ahora con las subidas de precios, los alimentos son algo que produce grandes beneficios”.

“Existe una razón económica y una razón de desarrollo para invertir en agricultura y esto no está bastante reconocido.”

Afirmó que la clave reside en que los gobiernos donantes realicen inversiones agrícolas para ayudar a los más pobres del mundo, cuya gran mayoría vive en zones rurales.  Solamente un tres por ciento de la ayuda internacional está dirigida a la agricultura.

Båge dijo que el FIDA hará todo lo posible para ayudar a los pobres rurales a organizarse colectivamente.  Puso el ejemplo de una campesina que conoció en un viaje que hizo a Vietnam el pasado mes.  “Los precios de los insumos, semillas y ferlitizantes han subido, los precios en el mercado han subido, pero el mayorista que le compra sus productos todavía le pagaba lo mismo, por tanto, ella sufre una doble presión económica y no se beneficia de la subida de precios del mercado.”

“Si son pobres y están solos, los campesinos no pueden ejercer ninguna influencia, pero si se unen pueden ser fuertes.”

El Consejo del FIDA también acordó fortalecer la consulta de este organismo de las Naciones Unidas y apoyar a las organizaciones de pequeños productores.  Se realizó la reunion biannual del Foro Campesino donde delegados de más de 70 organizaciones campesinas globales, regionales y multinacionales debatieron sobre políticas con el FIDA.  


El FIDA se instituyó hace 30 años con la finalidad de combatir la pobreza rural, una de las consecuencias fundamentales de los episodios de sequía y hambruna que se sucedieron a principios de los años setenta. Desde 1978, el FIDA ha invertido más de 10 000 millones de dólares estadounidenses en préstamos a bajo interés y donaciones que han ayudado a más de 300 millones de mujeres y hombres muy pobres de las zonas rurales a incrementar sus ingresos y sustentar a sus familias.

El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas, que representa una asociación mundial entre los países miembros de la OCDE, la OPEP y otros países en desarrollo. En la actualidad el FIDA presta apoyo a más de 200 programas y proyectos en 84 países en desarrollo