Enabling poor rural people
to overcome poverty



Comunicado de prensa n.º: IFAD/25/08

El Presidente del FIDA insta a la acción inmediata a fin de asegurar unos rendimientos elevados de las próximas cosechas

Roma, 25 de abril de 2008. El FIDA otorga 200 millones de dólares estadounidenses a fin de ayudar a los agricultores pobres a prepararse para la próxima temporada agrícola.

Lennart Båge, Presidente del FIDA, posteriormente a la reunión de la Junta Ejecutiva de dicha organización, explicó cómo podrían utilizarse los 200 millones de dólares procedentes de los fondos del FIDA para contribuir a incrementar la producción agrícola en la próxima temporada y, de este modo, hacer frente a las necesidades inmediatas de los agricultores rurales pobres y el resto del mundo.

“Cientos de millones de personas pobres padecen hambre y malnutrición a causa del alza de los precios de los alimentos. Los precios disparados de la energía y los fertilizantes ponen en peligro la capacidad de los 450 millones de pequeños agricultores del mundo para afrontar esta situación incrementando los cultivos alimentarios”, afirmó el Presidente Båge. “Los agricultores pobres no obtienen beneficios del aumento de los precios de los alimentos porque no pueden pagar por los fertilizantes o las semillas que necesitan para plantar los cultivos de la próxima cosecha”.

“Los agricultores pobres del medio rural son fundamentales para cualquier solución a la actual crisis alimentaria mundial y a los problemas a largo plazo del hambre y la pobreza”.

Båge señaló la necesidad de que la comunidad internacional haga un esfuerzo concertado, global y coordinado, sin el cual millones de personas pobres se verían ante la perspectiva de volver a caer en la mayor miseria.

“Hace falta un enfoque basado en tres elementos: ante todo, la ayuda alimentaria de urgencia, a fin de proveer de alimentos ahora mismo a quienes pasan hambre; en segundo lugar, apoyo inmediato a corto plazo para que los pequeños agricultores tengan la posibilidad de plantar los cultivos de la próxima temporada, y en tercer lugar, inversiones a más largo plazo en la agricultura, con objeto de garantizar la seguridad alimentaria, la nutrición y el desarrollo rural y eliminar las causas fundamentales del hambre.”

“Por demasiado tiempo el mundo ha invertido menos de lo debido en el desarrollo agrícola y rural. Ha llegado el momento de corregir esta situación”, afirmó Båge.

El FIDA realiza actividades en la mayoría de de los 37 países que según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) hoy día figuran entre los más afectados por los elevados precios de los alimentos. El FIDA colabora con la FAO, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y otros asociados, así como con los gobiernos de los países pertinentes, con objeto de asegurar medidas efectivas y eficaces ante la crisis alimentaria mundial.


Notas para la redacción

  • El “triple flagelo” de la pobreza, la subida rápida de los precios y el cambio climático amenaza las vidas de los 720 millones de personas extremadamente pobres que viven en las zonas rurales y cuyos medios de vida dependen de la agricultura. Se trata fundamentalmente de habitantes de Asia meridional y África subsahariana, y entre los grupos más vulnerables figuran las mujeres y los pueblos indígenas.
  • De acuerdo con el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias, el 85 por ciento de las explotaciones agrícolas del mundo (es decir, 451 millones de fincas) mide menos de dos hectáreas y su tamaño medio es cada vez más reducido. Muchos pequeños agricultores y la mayor parte de los trabajadores sin tierras son compradores netos de alimentos.
  • Se ha comprobado que la agricultura es el instrumento adecuado para sacar a mujeres y hombres de la pobreza. En el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2007 se indicó que el crecimiento en la agricultura era cuatro veces más eficaz para reducir la pobreza que el generado en otros sectores de la economía. A pesar de ello, este sector sigue recibiendo poco apoyo. El volumen de asistencia oficial para el desarrollo (AOD) destinado a la agricultura bajó de 8 000 millones de dólares en 1984 a unos 3 000 millones de dólares en 2006, fecha en que ascendía a menos del 3 por ciento de la AOD total.
  • El FIDA es una institución financiera internacional y también una organización especializada de las Naciones Unidas, además de ser la única organización de este tipo que se dedica exclusivamente a la agricultura y la reducción de la pobreza rural en los países en desarrollo. Su meta es conseguir el empoderamiento de las mujeres y los hombres pobres de las zonas rurales para que mejore su seguridad alimentaria y aumenten sus ingresos. El programa de préstamos y donaciones del FIDA ha ido aumentando a un ritmo del 10 por ciento anual desde 2003, y en 2007 su cuantía ascendió a 600 millones de dólares. El FIDA proporcionará un monto total de 2 000 millones de dólares en el período comprendido entre 2007 y 2009.
  • Las actividades del FIDA se centran principalmente en la agricultura y en ayudar a las mujeres y los hombres muy pobres, comprendidos los que viven en zonas remotas y marginadas, a incrementar la producción de alimentos y obtener ingresos sostenibles, sobre todo mediante la ordenación de las tierras y el agua; tecnologías agrícolas y servicios de producción mejorados; el acceso a los mercados; los servicios financieros rurales; el empleo no agrícola, y los procesos de planificación y programación locales.
  • Los Estados Miembros del FIDA han comenzado las consultas sobre los fondos que se aportarán en el período de la Octava Reposición (2010-2012). Esta semana, durante el primer período de sesiones sustantivo de la Consulta sobre la Octava Reposición de los Recursos del FIDA, el Reino de Arabia Saudita, uno de los Estados Miembros fundadores, anunció una contribución de 50 millones de dólares. Este monto representa un aumento quintuplicado de la contribución a la Reposición anterior, y ayudará a que el FIDA siga ampliando su apoyo a los proyectos de agricultura y desarrollo rural, especialmente en África subsahariana.

El FIDA se instituyó hace 30 años con la finalidad de combatir la pobreza rural, una de las consecuencias fundamentales de los episodios de sequía y hambruna que se sucedieron a principios de los años setenta. Desde 1978, el FIDA ha invertido más de 10 000 millones de dólares estadounidenses en préstamos a bajo interés y donaciones que han ayudado a más de 300 millones de mujeres y hombres muy pobres de las zonas rurales a incrementar sus ingresos y sustentar a sus familias.
El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas, que representa una asociación mundial entre los países miembros de la OCDE, la OPEP y otros países en desarrollo. En la actualidad el FIDA presta apoyo a más de 200 programas y proyectos en 84 países en desarrollo.