Comunicado No.: IFAD/42/08
La Junta Ejecutiva del FIDA clausura su reunión en Roma
Roma, 15 de septiembre de 2008. La Junta Ejecutiva del FIDA aprobó préstamos por más de 177,41 millones de dólares de los Estados Unidos y donaciones por 60,235 millones de dólares destinados a 12 programas y proyectos, mediante los cuales se mejorarán las vidas de las poblaciones rurales pobres de los países en desarrollo.
La Junta, en su 94o período de sesiones celebrado el 10 y 11 de septiembre en Roma, aprobó una suma adicional de 5,01 millones de dólares a título de donaciones a fin de prestar apoyo a actividades de investigación y desarrollo agrícolas.
África occidental y central recibirá préstamos por un monto de 28,39 millones y donaciones por valor de 9,07 millones
En la República del Camerún, se otorgarán un préstamo de 13,5 millones de dólares y una donación de 0,2 millones de dólares destinados a los pequeños agricultores, la mayoría de los cuales carecen de acceso a los servicios financieros y, por ende, de la posibilidad de efectuar inversiones útiles para sostener sus actividades. Mediante el proyecto se ayudará a incrementar los ingresos de los pequeños agricultores, especialmente de las mujeres y hombres jóvenes, gracias a la expansión de la red de instituciones de microfinanciación. El aumento de las inversiones contribuirá a diversificar las actividades generadoras de ingresos, ya que se crearán más oportunidades de empleo rural y aumentará la seguridad alimentaria. Las mujeres podrán mejorar su situación porque participarán en la gestión de las instituciones de microfinanciación. En el marco del proyecto se utilizarán tecnologías modernas a fin de poner los servicios financieros a disposición de la población rural pobre, y se concederá a los grupos‑objetivo un mayor número de préstamos a medio y largo plazo.
En la República del Congo se llevará a cabo un proyecto focalizado en 250 aldeas, que beneficiará a unos 20 000 hogares. Se le prestará apoyo mediante una donación de 8,6 millones de dólares. El rendimiento actual en la región abarcada es muy bajo debido a la mala calidad de las semillas y los efectos de la enfermedad del mosaico en la yuca. Mediante el proyecto se ayudará a los grupos de interés económico de los agricultores a producir, multiplicar y diseminar material de siembra y semillas de yuca mejorados y libres de la enfermedad del mosaico. Se ofrecerá capacitación a fin de que los pequeños agricultores cuenten con los conocimientos técnicos necesarios para aplicar mejores prácticas de cultivo. Asimismo, se financiará la rehabilitación de los caminos rurales para facilitar un mayor acceso a las cuencas de producción. Mediante la integración de los ex combatientes a los sistemas agrícolas y de producción de alimentos se respaldará el primer pilar relativo al fomento de la paz en la región.
Se concederán a la República del Senegal un préstamo de 14,89 millones de dólares y una donación de 0,27 millones de dólares a fin de prestar apoyo al desarrollo de cadenas de valor agrícolas y, de este modo, ayudar a hacer frente a la pobreza rural en la zona de la cuenca del maní. La depresión generalizada de los mercados mundiales del maní, la continua degradación de las tierras y el cambio climático han ocasionado un deterioro económico constante en la zona. Aunque se están abriendo nuevos mercados, la mayoría de los pequeños productores no tienen la capacidad para ingresar a ellos. Mediante el proyecto se asistirá a los pequeños productores promoviendo contratos de producción y compra entre sus organizaciones y los operadores del mercado. Se fortalecerán las organizaciones de productores para permitir a sus integrantes participar en mayor medida en los procesos de adopción de decisiones en los ámbitos regional y nacional. Con ello se logrará un mayor acceso a los mercados y una distribución más equitativa de los beneficios a lo largo de una cadena de valor determinada. Se mejorarán las condiciones de comercialización para obtener un mayor superávit y mejores relaciones de intercambio para los pequeños productores, así como un uso más sostenible de los recursos naturales.
África oriental y meridional recibirá préstamos por valor de 49,8 millones de dólares y donaciones por un monto de 20,97 millones
En la República de Madagascar se respaldará el Proyecto de Apoyo a las Organizaciones Profesionales de Agricultores y los Servicios Agrícolas mediante un préstamo de 18,7 millones de dólares y una donación de 515 000 dólares, gracias a lo cual se ayudará a las familias rurales pobres, especialmente los pequeños agricultores con poca o ninguna tierra y los hogares que sufran déficit nutricional. El 85 por ciento de la población vive en zonas rurales y las reformas efectuadas recientemente han surtido sus efectos en la reducción de la pobreza. En el marco del proyecto se estimulará la producción ayudando a los agricultores a incorporarse en las asociaciones que los agrupan y los centros de servicios agrícolas con miras a recibir servicios mejores. Ello redundará en el incremento de la producción agrícola y de los ingresos de las familias rurales. Las organizaciones de agricultores estarán mejor integradas en el entorno económico y serán capaces de movilizar a los proveedores para que presten los servicios necesarios. Se utilizarán fondos de desarrollo agrícola regional para ampliar el acceso de la población rural pobre a los servicios financieros.
En las provincias septentrionales de la República de Mozambique, unos 20 000 agricultores, 375 pequeños comerciantes y 200 000 agricultores y no agricultores se beneficiarán de un nuevo programa de siete años de duración. Aprovechando los buenos resultados conseguidos con proyectos anteriores, mediante este programa, que se respaldará con un préstamo de 31,1 millones de dólares, se mejorarán los medios de vida de los hogares rurales pobres, para lo cual se procurará que los pequeños productores aumenten los ingresos agrícolas mediante la comercialización más rentable de los excedentes. La región posee enormes posibilidades inexploradas de desarrollar un sector agrícola de orientación comercial y centrado en el mercado. Se respaldará a las organizaciones de agricultores y los pequeños comerciantes mediante el fomento de la capacidad, en particular a través de capacitación empresarial básica y asesoramiento directo. Se efectuarán inversiones en carreteras secundarias y en la construcción de mercados provinciales y de distrito. Asimismo se promoverán las asociaciones entre los pequeños productores y la agroindustria mediante el establecimiento de disposiciones que benefician a ambas partes. El programa dará la posibilidad de aumentar el acceso a los servicios financieros y de mercado, así como la transparencia del mercado.
Se prestará apoyo a un nuevo proyecto en la República de Rwanda mediante una donación de 20,45 millones de dólares —y, cuando se disponga de los recursos necesarios, por medio de una segunda donación de 6,32 millones— con objeto de ayudar a los pequeños productores en el distrito de Kirehe, en el sudeste de Rwanda. La reducción de la pobreza depende de las actividades de intensificación puesto que en esa zona hay pocas perspectivas de expansión agrícola. En el marco del proyecto se ayudará a los agricultores a superar la inseguridad alimentaria y la escasez de ingresos mediante la promoción de la intensificación de los sistemas agrícolas orientada al mercado. Se detendrá la degradación de la tierra y se restaurará la fertilidad del suelo. Asimismo se construirán instalaciones de riego, lo que reducirá la dependencia de las lluvias, que son irregulares, y ofrecerá a los agricultores la posibilidad de pasar a otros cultivos de mayor valor. El acceso físico limitado es uno de los principales obstáculos para el fomento del comercio en la zona. Por esta razón se procederá a acondicionar y mantener los caminos secundarios. Se fomentarán las instituciones locales, dotándolas de los instrumentos necesarios para sostener el incremento de una agricultura rentable de pequeñas explotaciones.
Se concederán préstamos por valor de 21,9 millones de dólares y donaciones por valor de 14,43 millones de dólares a la región del Cercano Oriente y África del Norte y la región de Europa central y oriental y los Estados de reciente independencia
Gracias a un préstamo de 9,2 millones de dólares y una donación de 0,40 millones se ayudará a los hogares más pobres e indigentes en la parte septentrional de Albania, que es la más desfavorecida del país. Mediante esta inversión se respaldará un nuevo programa denominado Programa de Vinculación de las Zonas Montañosas con los Mercados, que sacará partido de las enseñanzas extraídas de otras estrategias de reducción de la pobreza que resultaron satisfactorias en las zonas montañosas. La prioridad fundamental del programa es aumentar los ingresos en efectivo derivados de la agricultura y mejorar las oportunidades de encontrar trabajo asalariado y empleo autónomo en microempresas y medianas y pequeñas empresas no agrícolas. En el marco del programa se ampliará el acceso a los servicios financieros, se favorecerán las inversiones en infraestructura en pequeña escala útil para el comercio y se introducirán tecnologías innovadoras a nivel tanto agrícola como empresarial.
En Moldova, se invertirán un préstamo de 12,70 millones de dólares y una donación complementaria de 0,53 millones en el Programa de Servicios Financieros y Comercialización en las Zonas Rurales. El programa creará oportunidades de empleo y generación de ingresos en actividades agrícolas y no agrícolas en favor de la población rural pobre, relacionadas con el fomento de la cadena de valor de productos hortícolas en el país. Esto se logrará mediante la prestación de servicios financieros rurales bien focalizados, el desarrollo de infraestructura comercial en el medio rural y el fomento de los conocimientos y las competencias técnicas necesarias para participar de manera más provechosa en los mercados nacionales e internacionales. Si bien el programa será de alcance nacional, las inversiones pertinentes se destinarán a las zonas rurales con mayor concentración de personas pobres. Las mujeres y los jóvenes se beneficiarán por igual del programa.
En el Sudán, mediante un proyecto financiado con una donación de 13,5 millones de dólares, se aumentará la seguridad alimentaria y los ingresos en seis condados de los estados de Ecuatoria Central, Ecuatoria Oriental y Jonglei, mediante el mejoramiento de la productividad y comercialización agrícolas. La pobreza rural en el Sudán meridional está relacionada con la prolongada situación de conflicto, el desplazamiento de la población, la deficiente cobertura de servicios, la inaccesibilidad, la poca disponibilidad de mano de obra y la escasa productividad. La agricultura es el principal motor del desarrollo económico y rural. Mediante el proyecto se prestará apoyo a actividades productivas, como la agricultura, el pastoreo y la pesca, con especial atención a los hogares rurales, sobre todo los que están encabezados por mujeres y los hogares de refugiados. Asimismo se financiará la rehabilitación de infraestructura como el abastecimiento de agua potable, reparaciones de caminos secundarios rurales y la infraestructura de mercado. Gracias al proyecto se fortalecerá la capacidad de gestión y la responsabilización a nivel de condado y se fomentará la capacidad para resolver conflictos relacionados con los recursos.
La región de Asia y el Pacífico recibirá préstamos por valor de 68,13 millones de dólares y donaciones por valor de 9,4 millones
En Indonesia, se concederán un préstamo de 68,13 millones de dólares y una donación de 0,4 millones para financiar un programa nacional dirigido a reducir la pobreza y mejorar la gobernanza local en las zonas rurales del país. Atendiendo la solicitud del Gobierno y en asociación con otros organismos externos de desarrollo, el FIDA brindará su apoyo al Programa Nacional para el Empoderamiento Comunitario en las Zonas Rurales, que abarcará todos los subdistritos rurales del país durante el período comprendido entre 2009 y 2015. El FIDA prestará apoyo selectivo también al desarrollo agrícola de Papua y Papua Occidental, cuya población está formada mayoritariamente por poblaciones indígenas y étnicas, y donde se registran los índices de pobreza rural más altos del país.
En la República Kirguisa se financiará, mediante una donación de 9,0 millones de dólares, un proyecto de alcance nacional focalizado en 475 comunidades rurales, cuyo objetivo es mejorar el entorno institucional y las infraestructuras con que cuentan los agricultores y pastores, poniendo el acento específicamente en el sector ganadero. Más concretamente, se aumentará la productividad de los agricultores, en particular los que se dedican a la ganadería, y se reducirán las enfermedades animales que tengan repercusiones en la salud pública (como la brucelosis). Durante los cinco años del proyecto, se prestará asistencia a la elaboración y adopción de un marco jurídico e institucional adecuado para regular la ordenación y aprovechamiento de los pastizales. También se apoyará la formulación y puesta en práctica de un sistema de servicios de asesoramiento rural orientado al mercado. Asimismo, se facilitará asistencia técnica para la implantación de un marco jurídico y reglamentario apropiado para la prestación de servicios veterinarios. El FIDA financiará el proyecto en colaboración con el Banco Mundial y la Agencia Suiza para el Desarrollo Internacional.
Se destinarán préstamos por valor de 12,0 millones de dólares y donaciones por un monto de 0,6 millones a la región de América Latina y el Caribe
Mediante un préstamo de 9,19 millones de dólares se respaldará un programa en Costa Rica focalizado en regiones que se caracterizan por la fragilidad medioambiental y los elevados índices de pobreza rural. Los beneficiarios directos serán unas 25 400 personas que comprenden a pequeños productores, pescadores de subsistencia, comunidades indígenas y jóvenes desempleados. Se potenciarán las actividades generadoras de ingresos de estos grupos mediante un acceso más amplio a mercados competitivos. En el marco del programa se crearán empresas locales y se establecerán agroindustrias de carácter sostenible. Se prestará apoyo a las prioridades del Gobierno en materia de reducción de la pobreza mediante la creación de mercados locales de servicios técnicos y financieros así como de un instituto nacional de desarrollo rural. Se dedicará especial atención a los grupos vulnerables (mujeres, comunidades indígenas y jóvenes) procurando que aumenten sus oportunidades de empleo e ingresos.
En Honduras y Nicaragua, el FIDA aportará fondos adicionales para los proyectos en curso con objeto de aumentar la seguridad alimentaria y garantizar la participación de los pequeños productores en una respuesta sostenible a la actual crisis alimentaria. El Proyecto para Incrementar la Competitividad Económica Rural en Yoro, en la zona central de Honduras, recibirá un monto adicional de 2,27 millones de dólares a fin de ayudar a otras 1 700 familias a incrementar la producción cerealera y ampliar su acceso a semillas, fertilizantes y asistencia técnica. El Proyecto de Apoyo para la Integración de los Pequeños Productores en las Cadenas de Valor y para el Acceso a los Mercados, en Nicaragua, recibirá un préstamo de 0,6 millones de dólares y una donación de igual cuantía. Gracias a esta financiación suplementaria, otros 1 200 pequeños agricultores tendrán la posibilidad de aumentar su capacidad de producción e ingresos.
La Junta Ejecutiva aprobó una donación con arreglo a la modalidad de donaciones a nivel mundial y regional a un centro internacional que recibe apoyo del GCIAI, por la suma de 1,2 millones de dólares:
La Junta Ejecutiva aprobó tres donaciones con arreglo a la modalidad de donaciones a nivel mundial y regional a centros y organizaciones internacionales que no reciben apoyo del GCIAI, por la suma total de 3,13 millones de dólares:
La Junta Ejecutiva aprobó también una donación (con arreglo a la modalidad de donaciones por países) a la Organización de Mujeres de Uganda en favor de los Huérfanos (UWESO) por un monto de 680 000 dólares:
El FIDA se instituyó hace 30 años con la finalidad de combatir la pobreza rural, una de las consecuencias fundamentales de los episodios de sequía y hambruna que se sucedieron a principios de los años setenta. Desde 1978, el FIDA ha invertido más de 10 000 millones de dólares estadounidenses en préstamos a bajo interés y donaciones que han ayudado a unos 400 millones de mujeres y hombres muy pobres de las zonas rurales a incrementar sus ingresos y sustentar a sus familias. El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas, que representa una asociación mundial entre los países miembros de la OCDE, la OPEP y otros países en desarrollo. En la actualidad el FIDA presta apoyo a más de 200 programas y proyectos en 85 países en desarrollo y un territorio.