Enabling poor rural people
to overcome poverty



Comunicado de prensa No.: IFAD/60/08

Roma, 19 de diciembre de 2008. A pesar de la crisis financiera, que acapara los titulares de primera plana en todo el mundo, la comunidad internacional ha confirmado hoy su respaldo a un programa trienal de 3 000 millones de dólares estadounidenses del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA). Aunado a la cofinanciación que aportarán los numerosos asociados del FIDA, ello supone una suma de 7 500 millones de dólares destinados a la agricultura, la reducción de la pobreza y la seguridad alimentaria en favor de las poblaciones rurales más vulnerables del mundo.

En el marco de este paquete de financiación, los Estados Miembros del FIDA que se reunieron aquí para celebrar las consultas sobre la Octava Reposición de los recursos del Fondo, convinieron en un objetivo de 1 200 millones de dólares en concepto de nuevas contribuciones, a fin de ayudar a la población rural pobre, que ya está sufriendo las consecuencias de la reciente volatilidad de los precios de los alimentos y combustibles.

Los nuevos fondos acordados por los Estados Miembros llegan inmediatamente después de los renovados compromisos expresados en Doha (Qatar) durante la reciente Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo, y representan no sólo un incremento sin precedentes del 67% respecto de la última reposición del FIDA, sino también la reposición más cuantiosa en la historia de la organización. Ello tuvo inicio bajo el impulso del anuncio de un aumento quintuplicado hecho en abril por el Reino de la Arabia Saudita, al que se sucedieron otros anuncios de países industrializados, miembros de la OPEP y otros países en desarrollo.

“El considerable incremento de las contribuciones de los miembros del FIDA, sobre todo si se consideran las dificultades financieras del período actual, es la expresión extraordinaria de la voluntad política de prestar apoyo a la población rural pobre”, dijo el Presidente del FIDA Lennart Båge.

“Es asimismo un voto de confianza en las reformas que hemos emprendido a fin de infundir nuevo vigor al FIDA de modo que pueda ayudar más a las personas pobres y producir un mayor impacto en sus vidas”, añadió el Presidente Båge.

Gracias a los nuevos recursos, se calcula que el FIDA podrá beneficiar a unos 60 millones de mujeres y hombres pobres de las zonas rurales, mediante la creación y el respaldo de oportunidades económicas.

El 75% de las personas más pobres del mundo —cerca de 1 000 millones de mujeres, hombres y niños— vive en zonas rurales y sus medios de vida dependen de la agricultura y las actividades conexas. En los dos últimos decenios, las inversiones destinadas al sector agrícola en los países en desarrollo han ido disminuyendo de manera constante.

“La agricultura debe ser parte central de los planes de desarrollo si queremos mantenernos en el buen camino hacia la consecución de los objetivos de desarrollo del Milenio”, señaló el Presidente Båge.

La financiación del FIDA se determina cada tres años, cuando los Estados Miembros reponen los recursos del Fondo, se consultan con su personal directivo y establecen la orientación de la organización en materia de políticas.


El FIDA se instituyó hace 30 años con la finalidad de combatir la pobreza rural, una de las consecuencias fundamentales de los episodios de sequía y hambruna que se sucedieron a principios de los años setenta. Desde 1978, el FIDA ha invertido más de 10 600 millones de dólares estadounidenses en préstamos a bajo interés y donaciones que han ayudado a unos 350 millones de mujeres y hombres muy pobres de las zonas rurales a incrementar sus ingresos y sustentar a sus familias. El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas, que representa una asociación mundial entre los países miembros de la OCDE, la OPEP y otros países en desarrollo. En la actualidad el FIDA presta apoyo a cerca de 250 programas y proyectos en 87 países en desarrollo y un territorio.