Enabling poor rural people
to overcome poverty



Roma, 10 de marzo: Incluso antes del repunte de los precios de los alimentos y los huracanes del año pasado, Haití ya era uno de los países más pobres del mundo, en el que más de la mitad de la población rural vivía con menos de 1 dólar estadounidense al día.

Haití importa más del 50 por ciento de los alimentos que consume, por lo que fue particularmente vulnerable al aumento repentino de los precios de los alimentos que tuvo lugar en 2008 y que sembró el hambre generalizada, provocando disturbios por los precios de los alimentos y agitación política.

Entre agosto y septiembre de 2008, cuatro huracanes azotaron el país, cobrándose vidas, destrozando los cultivos y dejando aisladas a muchas personas en zonas rurales remotas muy castigadas.

En 2008, el FIDA complementó el apoyo financiero que llevaba prestando a Haití desde hacía tres decenios, para apoyar medidas a largo y medio plazo en el país, con una respuesta urgente: proporcionó 10 millones de dólares para reactivar la producción agrícola antes de la nueva temporada de siembra. Más de 240 000 pequeños agricultores recibieron un paquete de semillas de hortalizas y cereales, yuca, batata y plantas de banano, distribuido por el organismo hermano del FIDA, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Esas semillas ahora están dando fruto, y los productos agrícolas se venderán en los mercados locales, con lo que mejorará la seguridad alimentaría de las comunidades de Haití.

Matthew Wyatt, Presidente Adjunto del FIDA, está de visita en Haiti esta semana (10-14 de marzo), donde tendría que reunirse con el Primer Ministro, Michele Pierre-Louis, así como con los donantes y asociados de las Naciones Unidas, y lanzar la última intervención del FIDA en Haití: un proyecto para desarrollar el riego en pequeña escala.

En un momento en el que impulsar la producción agrícola local es una prioridad fundamental del Gobierno, con los 27 millones de dólares del proyecto se pretende aprovechar uno de los factores clave para mejorar la producción agrícola en Haití: el riego. La rehabilitación de sistemas de riego en pequeña escala y el apoyo conexo para aumentar la producción beneficiará a 18 000 familias en zonas remotas pobres de dos de los departamentos más pobres de Haití. El proyecto se centrará en prestar apoyo para mejorar la gestión del agua a nivel comunitario y gubernamental. En 2009, el FIDA dedicará otros 5,66 millones de dólares al proyecto para aumentar su alcance y resultados.

Durante su estancia en la región, Wyatt también viajará a Nicaragua, para reunirse con altos funcionarios del Gobierno en la capital, Managua, y visitar los proyectos que reciben apoyo del FIDA en la vasta y árida región central, donde vive la mayoría de los pobres del país.

Los recursos naturales del país son limitados, la tierra ha estado expuesta a la explotación excesiva y el agua es escasa. Sin embargo, cuatro de cada cinco personas dependen de la agricultura para sobrevivir, lo cual provoca una grande presión sobre el frágil medio ambiente. Los habitantes de las zonas rurales son vulnerables a las variaciones del mercado y las condiciones climáticas, ya que dependen de unos pocos cultivos, y su acceso a los mercados y las cadenas de valor debe mejorar.


NOTAS PARA LOS EDITORES

  • En los 30 años que el FIDA lleva trabajando con la población rural pobre de Haití ha financiado siete proyectos con préstamos aprobados por un total de 84,3 millones de dólares y ha proporcionado apoyo en forma de donación a organizaciones locales por un monto total de 2,2 millones de dólares.
  • Según la FAO (“Perspectivas de cosechas y situación alimentaría”, febrero 2009), a pesar de las buenas cosechas de maíz y fríjol durante la temporada de invierno en Haití y la disminución gradual de los precios de los principales alimentos básicos, la Coordinación Nacional de la Seguridad Alimentaría (CNSA) estima que unos 3,3 millones de personas, alrededor de un tercio de la población total, sigue estando en situación de inseguridad alimentaría

El FIDA se instituyó hace 30 años con la finalidad de combatir la pobreza rural, una de las consecuencias fundamentales de los episodios de sequía y hambruna que se sucedieron a principios de los años setenta. Desde 1978, el FIDA ha invertido más de 10 600 millones de dólares estadounidenses en préstamos a bajo interés y donaciones que han ayudado a unos 350 millones de mujeres y hombres muy pobres de las zonas rurales a incrementar sus ingresos y sustentar a sus familias. El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas, que representa una asociación mundial entre los países miembros de la OCDE, la OPEP y otros países en desarrollo. En la actualidad el FIDA presta apoyo a casi 250 programas y proyectos en 87 países en desarrollo y un territorio.

Comunicado de prensa : IFAD/15/09