Enabling poor rural people
to overcome poverty



Investigadores se reúnen para discutir resultados de estudios llevados a cabo en 11 países de la región para determinar el impacto de la crisis financiera en las poblaciones rurales pobres

Roma, 23 de abril, 2009 – Expertos e investigadores en temas de desarrollo se han dado cita en el seminario internacional sobre los impactos de la crisis financiera mundial en las comunidades pobres de América Latina, que se llevará a cabo en la sede del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) en Roma, el 23 y 4 de abril.

El seminario llamado “De la crisis financiera a la crisis social rural: Opciones de respuesta para el FIDA en América Latina”, fue inaugurado por Kanayo F. Nwanze, Presidente del FIDA. El Ministro de Desarrollo Agrario de Brasil, Guilherme Cassel, fue uno de los que se dirigió a la audiencia.

Como participantes del seminario figuran representantes de otras agencias de las Naciones Unidas, la Fundación Ford, la Unidad Regional de Asistencia Técnica para América Central (RUTA), y el Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (Rimisp). Se analizarán los últimos resultados sobre el impacto de la crisis financiera en 11 países de América Latina con más altos índices de pobreza, como son Bolivia, Colombia, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Paraguay y Perú, así como también Brasil y México que son países con el mayor número total de pobres en la región.

Cuando la crisis financiera despegó, América Latina experimentaba los más altos índices de crecimiento económico en los últimos 30 años a la vez que lograba cumplir objetivos importantes para la reducción de la pobreza.

Estos países latinoamericanos están sintiendo ya los efectos de la crisis al advertir una reducción de los ingresos económicos debido a la caída del empleo (como resultado del decrecimiento tanto en demanda como en inversión), una baja en las remesas de los migrantes y una reducción en los ingresos fiscales.

En cuanto al empleo, los hogares rurales más dependientes del ingreso laboral y de la relación con los mercados urbanos, tienen más probabilidades de caer en situación de pobreza.

Muchos países en la región han experimentado una caída en el flujo de remesas provenientes del extranjero. La reducción de éstas ha sido mayor en países de Centroamérica (El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Nicaragua) y en la República Dominicana, donde uno de cinco hogares –a nivel nacional y rural- recibe remesas que representan un cuarto del ingreso total de dichos hogares.

“En la actual crisis económica, los migrantes están regresando a sus villas rurales en países en desarrollo, debido a que han perdido sus trabajos tanto en la ciudad como en el extranjero. Esta re-migración significa más bocas que alimentar pero con menos alimentos y menos dinero disponibles”, dijo el Presidente del FIDA, Kanayo F. Nwanze.

Otro impacto negativo de la crisis financiera mundial es la reducción de la demanda internacional por productos agrícolas, mineros e industriales (especialmente textiles), lo que ha provocado la disminución del índice de empleos. En este contexto, la agricultura se podría convertir en una importante red de protección para los más afectados. 

“La agricultura debería ser el respaldo del desarrollo económico de cualquier país”, añadió Nwanze, pues es “la clave de la seguridad alimentaria y un motor fundamental del crecimiento económico y de la generación de la riqueza”.

Algunos países han establecido políticas de mitigación para la crisis. Sin embargo, dichas políticas se han limitado a la creación de empleos temporales o a subsidiar parcialmente los costos de producción. Si bien existe una urgencia para resolver los impactos de la crisis a corto plazo, América Latina debe concentrar sus esfuerzos en crear oportunidades que complementen las medidas de corto plazo con acciones de mediano y largo plazo. Estas acciones deben estar encaminadas al mejoramiento de mecanismos de protección de los hogares rurales y al establecimiento de estrategias más amplias de desarrollo rural.  


Notas para el editor

Remesas

La caída de remesas implican:

  • Una reducción en ingreso para los hogares rurales minifundistas, entre un 12 y 25 por ciento (El Salvador - 12.5%, Honduras-12.5%, Guatemala – 15%, México – 21%, Nicaragua – 20%, República Dominicana – 26%).
  • Una disminución en ingreso para los hogares rurales minifundistas más vulnerables en un 10 por ciento, en países de Centroamérica.

El rango de disminución de remesas fluctúa entre 10 – 30 por ciento: (República Dominicana – 10%, Honduras – 11%, Guatemala y México - 11.9%, Paraguay - 12.5%, El Salvador – 15%, Bolivia – 30%).

Empleo

  • El empleo urbano y rural se verán afectados tanto en términos cuantitativos como cualitativos debido a la caída de la demanda internacional de productos agrícolas, mineros e industriales.
  • Menos de 15 por ciento de los hogares rurales minifundistas en Bolivia, Colombia, Guatemala, Paraguay y Perú depende del empleo asalariado. Mientras tanto, en Brasil, República Dominicana, El Salvador, Honduras, México y Nicaragua estos indicadores están entre el 25 y el 48 por ciento.

Políticas sociales y sectoriales

  • En las zonas rurales de América Latina existe un alto porcentaje de población pobre (52.1%) y población en extrema pobreza (28.1%).
  • En 10 de los 11 países analizados, la pobreza rural representa más del 40% de la pobreza total (excepto en Paraguay).
  • Los programas de ayuda social y los esquemas de beneficio financiero dirigidos alivian pero no resuelven las condiciones socioeconómicas de los pobres.
  • En Brasil, Guatemala y Perú, los hogares rurales minifundistas de origen indígena tienen más probabilidades de caer en la pobreza.
  • En la mayoría de los países estudiados -a excepción de Paraguay- el número de transferencias públicas o privadas no demuestra un vínculo directo con los esfuerzos de reducción de la pobreza.

El seminario internacional “De la crisis financiera a la crisis social rural: Opciones de respuesta para el FIDA en América Latina" y los correspondientes estudios de investigación realizados sobre el impacto de la crisis en la población rural pobre de América Latina, son una iniciativa conjunta de la División de América Latina y el Caribe del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y del programa Dinámicas Territoriales Rurales de Rimisp - Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural.

El proyecto de investigación fue dirigido por Carolina Trivelli, del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), con sede en Lima, una organización socia de Rimisp y su programa Dinámicas Territoriales Rurales. Investigadores independientes de cada uno de estos 11 países en conjunto resumieron la crisis y la pobreza rural en una serie de estudios de caso. Los autores de los documentos de investigación son: Luis Baudoin (Bolivia), Juan José Perfetti del Corral (Fedesarrollo, Colombia), Tomás Rosada y Lucilla Bruni (Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales IDIES - Universidad Rafael Landívar, Guatemala), Manuel Villa y Horacio Lovo (Red Desarrollo Sostenible RDS, Honduras), Carlos Chiapa (Colegio de México, México), Eduardo Baumeister  y J . Rocha (Centro de Estudios para la Participación Democrática y el Desarrollo, Nicaragua), Julio Ramírez y Cynthia González (Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya, Paraguay), Johanna Yancari (Instituto Estudios Peruanos IEP, Perú), Pedro Juan del Rosario, Julio Morrobel y César Martínez (Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales - IDIAF, República Dominicana), Manuel Delgado y Melisa Salgado (Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, El Salvador), Antonio Marcio Buainain y Henrique Dantas Neder (Instituto de Economía, Uiversidade Esatdual de Campinas – Unicamp; y Departamento de Economía, Universidade Federal de Uberlândia - UFU, Brasil).


Comunicado de Prensa No.: IFAD/21/09