Enabling poor rural people
to overcome poverty



Comunicado de prensa No.: IFAD/05/09

Los 164 Estados Miembros se reunirán en Roma el 18 y 19 de febrero: el programa incluye la elección del nuevo Presidente

Roma, 12 de febrero de 2009. En una coyuntura caracterizada por la volatilidad de los precios de los alimentos y el empeoramiento de la recesión mundial, los 164 Estados Miembros del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) se reunirán la próxima semana en Roma en ocasión del período de sesiones del Consejo de Gobernadores.

El encuentro, de carácter anual, contará con declaraciones de apertura del Ministro de Economía y Finanzas de Italia, Giulio Tremonti, y el Ministro de Planificación, Presupuesto y Gestión del Brasil, Paulo Bernardo Silva. Uno de los elementos más destacados de la reunión será la organización de mesas redondas en torno a cuestiones como la volatilidad de los precios, el cambio climático y el acceso a la tierra. Asimismo, el Consejo de Gobernadores procederá a la elección del nuevo Presidente del FIDA.

El Consejo de Gobernadores, que es el máximo órgano decisorio del FIDA, tomará nota de lo hecho por los Estados Miembros para abordar el triple flagelo de la crisis alimentaria, financiera y de los combustibles, y examinará la manera de lograr que las personas más vulnerables —la población rural pobre de los países en desarrollo— no estén condenadas a una pobreza aún mayor.

A pesar de los esfuerzos desplegados en 2008 por impulsar la producción agrícola ante el alza de los precios de los productos básicos, el aumento de los rendimientos se ha producido en su mayor parte en los países desarrollados, mientras que en los países en desarrollo su nivel global ha sido inferior al uno por ciento.

En la Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria para Todos, celebrada en Madrid el mes pasado, se analizaron los efectos de las fluctuaciones de los precios en las poblaciones vulnerables y se examinaron los progresos hechos desde la cumbre mundial sobre la alimentación que había tenido lugar en junio de 2008 en Roma. El señor Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas, elogió las medidas adoptadas por la comunidad internacional ante la crisis de los precios de los alimentos, pero advirtió que debía hacerse más para impedir que un número aún mayor de personas padeciera hambre a causa de la actual crisis financiera.

El FIDA viene sosteniendo desde hace mucho que es preciso fomentar las inversiones en la esfera agrícola —que han disminuido por varios decenios— a fin de contribuir a la seguridad alimentaria en el mundo y evitar nuevas crisis alimentarias.

El período de sesiones del Consejo de Gobernadores se celebra inmediatamente después del vigoroso respaldo ofrecido por los Estados Miembros al FIDA en diciembre de 2008, que se ha plasmado en la reposición de recursos más cuantiosa del Fondo, correspondiente a un incremento del 67 por ciento respecto de la reposición anterior. En consecuencia, en los próximos cuatro años el FIDA aportará financiación por unos 3 700 millones de dólares estadounidenses para programas y proyectos agrícolas en países en desarrollo, cuyo costo total, incluida la cofinanciación de otros asociados, ascenderá a cerca de 8 500 millones de dólares.

En las tres mesas redondas programadas para la primera tarde del período de sesiones participarán expertos internacionales, quienes compartirán sus conocimientos y analizarán los retos que se plantean a los pequeños agricultores, a saber:

  • imprevisibilidad de los mercados y alta volatilidad de los precios
  • demanda creciente de tierra y consiguientes riesgos y oportunidades para los pequeños agricultores
  • necesidad de investigaciones e innovaciones ante la rapidez del cambio climático.

Los delegados del 32º período de sesiones del Consejo de Gobernadores elegirán el sucesor del señor Lennart Båge, quien está por concluir su segundo y último mandato de cuatro años como Presidente del FIDA.

El nuevo Presidente se nombrará tras haber sido elegido por el Consejo de Gobernadores por un mandato de cuatro años, renovable por un mandato más.

El Presidente del FIDA tiene el mismo rango que los demás jefes electos de otros organismos especializados importantes de las Naciones Unidas, es Miembro de la Junta de los jefes ejecutivos del sistema de las Naciones Unidas para la coordinación, que está presidida por el Secretario General de las Naciones Unidas, y ofrece orientaciones para llevar adelante una labor coordinada en el seno del sistema de las Naciones Unidas en su conjunto.

Notas para la redacción

Información sobre las mesas redondas

Tema: “La agricultura en pequeñas explotaciones y la seguridad alimentaria en el siglo XXI
Hora: 15.30 - 17.30, 18 de febrero
Lugar: Palazzo dei Congressi, Piazzale Kennedy, EUR, Roma

Mesa redonda I. Volatilidad de los precios de los alimentos: cómo ayudar a los pequeños agricultores a gestionar el riesgo y la incertidumbre

Mesa redonda II. Aumento creciente de la demanda de tierras: riesgos y oportunidades para los pequeños agricultores

Mesa redonda III. Investigación e innovación en favor de los pequeños agricultores en el contexto del cambio climático 

Información sobre las actividades del FIDA en 2008

En 2008, se concedieron 602,2 millones de dólares en concepto de nuevos préstamos y donaciones del FIDA a 32 países en desarrollo para iniciativas de desarrollo agrícola y rural.

Durante el mismo año, el FIDA siguió buscando soluciones innovadoras para la pobreza rural, y con este fin promovió las asociaciones público-privadas, fomentó las organizaciones campesinas, ayudó a crear empresas no agrícolas, veló por el intercambio de tecnologías y conocimientos y contribuyó a un mayor acceso de los agricultores pobres a los servicios financieros.

A finales de 2008, la financiación del FIDA abarcaba 202 programas y proyectos en vigor en 81 países y un territorio, por una inversión total de 3 400 millones de dólares.

África occidental y central

Ante la fluctuación de los precios de los alimentos que se registró en 2008, el FIDA trabajó en países como Benin, Côte d'Ivoire, Ghana y el Níger a fin de aumentar la seguridad alimentaria, reasignando fondos no utilizados para intervenciones de apoyo a programas nacionales que facilitan el acceso a los insumos necesarios para la temporada agrícola actual y futura. Además, la organización siguió adelante con los programas a largo plazo dirigidos a incrementar la productividad de los pequeños agricultores.

A finales de año, la cartera regional del FIDA constaba de 46 programas y proyectos en 20 países, por un valor de inversión total de 587,4 millones de dólares.

África oriental y meridional

En 2008, el FIDA siguió reorientando sus programas en los países así como los nuevos proyectos que apoya en la región con objeto de focalizarlos cada vez más en la agricultura y en el aumento de la productividad agrícola, incluidos el desarrollo y la difusión de tecnologías. El mejoramiento de la fertilidad del suelo y de la ordenación de los recursos hídricos son asimismo elementos fundamentales de los programas que respaldan los esfuerzos gubernamentales por impulsar la productividad agrícola. El desarrollo de las cadenas de valor es otro aspecto que cobra cada vez más importancia en la cartera de proyectos de inversión del FIDA en la región.

A finales del año, el FIDA financiaba 43 actividades en 15 países, por un monto total de 719,4 millones.

Asia y el Pacífico

El FIDA diseñó varios proyectos para prestar apoyo a la microfinanciación y el acceso a los servicios financieros en favor de la población rural pobre a través de la financiación de actividades de capacitación y apoyo técnico y la elaboración de proyectos de crédito innovadores. Asimismo, el FIDA trabajó muy de cerca con unos 1 400 grupos de ordenación de los recursos naturales y con instituciones clave de investigación agrícola. Entre las actividades emprendidas figuran programas de rehabilitación de terrenos infestados por la maleza en Laos, cultivo intercalado de arroz y leguminosas en Nepal y fomento de empresas privadas productoras de semillas, a fin de suministrar semillas mejoradas a los pequeños agricultores en los estados de Gujarat y Maharashtra, en la India.

En 2008 se pusieron en marcha otros nueve proyectos y programas, lo que eleva a 48 el número total de operaciones en curso, distribuidas en 14 países. El valor de las inversiones del FIDA en la región asciende a 1 036,5 millones de dólares.

América Latina y el Caribe

El alza de los precios de los alimentos repercutió en toda la región; en particular, siete países de América Latina y el Caribe experimentaron una inflación de dos dígitos en los precios de los alimentos. El FIDA procuró limitar el impacto de este hecho en la población rural pobre adoptando iniciativas continuas y haciendo hincapié en la innovación, la gestión de los conocimientos y la ampliación de la escala de proyectos que habían resultado satisfactorios. Asimismo, financió proyectos relacionados con las remesas en ocho países latinoamericanos.

En Haití, donde el alza de los precios de los alimentos provocó motines y la aparición del hambre, el FIDA aportó 10 millones de dólares para contribuir a que arrancara la producción agrícola mediante el suministro de insumos para la nueva temporada agrícola, a raíz de los estragos ocasionados por las tormentas tropicales.

A finales de 2008, la cartera en curso del FIDA ascendía a un monto total de 519,2 millones, con los que se prestaba apoyo a 30 iniciativas en 17 países.

Cercano Oriente y África del Norte y Europa central y oriental y Estados de reciente independencia

A pesar de la crisis financiera, la región del Cercano Oriente y África del Norte mantuvo un firme crecimiento económico, si bien en el primer semestre de 2008 el alza de los precios de los alimentos hizo sentir particularmente sus efectos, si se considera que numerosas economías del mundo árabe dependen en gran medida de la importación de alimentos. En Egipto y Siria, a fin de tratar de resolver el problema del desempleo juvenil en las zonas rurales, se establecieron centros de fomento de empresas rurales.

En buena parte de Europa central y oriental y en los Estados de reciente independencia, el FIDA siguió focalizándose especialmente en el apoyo a cadenas de suministro sostenibles desde el punto de vista financiero.

En las dos regiones, la cartera en curso del FIDA ascendió globalmente a 522,5 millones de dólares destinados a 35 proyectos y programas en 16 países y territorios.


El FIDA se instituyó hace 30 años con la finalidad de combatir la pobreza rural, una de las consecuencias fundamentales de los episodios de sequía y hambruna que se sucedieron a principios de los años setenta. Desde 1978, el FIDA ha invertido más de 10 600 millones de dólares estadounidenses en préstamos a bajo interés y donaciones que han ayudado a unos 350 millones de mujeres y hombres muy pobres de las zonas rurales a incrementar sus ingresos y sustentar a sus familias. El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas, que representa una asociación mundial entre los países miembros de la OCDE, la OPEP y otros países en desarrollo. En la actualidad el FIDA presta apoyo a cerca de 250 programas y proyectos en 87 países en desarrollo y un territorio.