Enabling poor rural people
to overcome poverty



Comunicado de prensa No.: IFAD/07/09

En tiempos económicos difíciles, el FIDA es un aliado crucial para los pequeños agricultores, afirma el Secretario General de la ONU

Roma, 18 Febrero 2009 - La 32ª período de sesiones del Consejo de Gobernadores del FIDA inició hoy con un llamamiento en favor de una mayor inversión en el sector agrícola como respuesta a la crisis económica y como impulso al crecimiento económico en los países más pobres del mundo.

El Secretario General de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, pidió mayores esfuerzos para ayudar a las poblaciones más vulnerables en los países en desarrollo.

“Debemos también contribuir a la seguridad alimentaria y nutricional global, creando una mayor resistencia a las crisis y a los desafíos, incluyendo el cambio climático, que pone en peligro los avances en el desarrollo tan difícilmente conseguidos” afirmó.

“Durante estos tiempos difíciles, los países miembros del FIDA han respondido a las reformas llevadas a cabo por el Fondo y han reconocido el papel crucial que éste juega, acordando la mayor reposición de fondos de toda la historia del FIDA”, añadió.

El Secretario General de la ONU señaló que en estos tiempos de crisis económica, el FIDA se mantiene como “un aliado crucial de los pequeños agricultores en el mundo”.

El Consejo de Gobernadores, máximo órgano decisorio del FIDA, reúne a los representantes de los 165 estados miembros.

En la sesión inaugural, Paulo Bernardo Silva, Ministro de Planificación, Presupuesto y Administración de Brasil, señaló que la lucha contra la pobreza se debe poner en el primer lugar de la agenda internacional.

“Las decisiones que tomen los gobiernos,  por la dimensiones improcedentes de la crisis económica, deben ser estructurales, que provoquen cambios en profundidad”, dijo.

“Es vital que los seres humanos, al igual que la producción y el crecimiento económico, estén en el centro de las políticas económicas, afirmó.

Nicola Cosentino, Subsecretario del ministerio italiano de Economía y Hacienda, dijo que el año pasado, la crisis alimentaria dejó en evidencia que el tema de la seguridad alimentaria es uno de los temas más sensibles para la gente.

“En los momentos de dificultad, la solidaridad hacia los más pobres se debe incrementar  y nosotros estamos hoy aquí para reiterar nuestro compromiso y subrayar nuestra responsabilidad”, expresó.

“La seguridad alimentaria se debe asegurar con medidas que puedan garantizar la eliminación de la malnutrición y para lograr este objetivo, es necesario aumentar la productividad del sector agrícola”, manifestó Cosentino.

Dirigiéndose a la última sesión del Consejo de Gobernadores de su presidencia, el Presidente del FIDA, Lennart Bage, subrayó la necesidad de asumir un nuevo compromiso con la agricultura, cuya inversión ha declinado de manera sistemática a los largo de las últimas dos décadas.

Señaló que la volatilidad de los precios de los alimentos presenta un desafío permanente para los sectores de la población más vulnerables.  “No se pueden descartar nuevas subidas de precios”, añadió.

“Las reservas de alimentos siguen siendo peligrosamente bajas”, dijo, “y los suministros a largo plazo no van al mismo ritmo que la demanda”.

Mientras que en el año 2030 se espera que la demanda mundial de alimentos crezca en un 50%, la productividad agrícola –que aumentó en un 4-5% en la década de los 70 y principios de los 80- en la actualidad se ha desplomado a un 1-2%.

“Si se impulsa la producción de los pequeños agricultores durante los próximos dos o tres años, mediante el suministro de insumos y otras inversiones, podemos lograr la estabilidad social y económica y contribuir a restablecer la senda del crecimiento económico que se ve ahora amenazada por el rápido empeoramiento de la crisis global”, afirmó.

En un mensaje, el Director-General de la FAO, Jacques Diouf, formuló un llamamiento en favor de un “nuevo orden alimentario mundial”.

“Es necesario un acuerdo global fuerte para para llevar adelante junto a gobiernos, instituciones multilaterales y regionales, el sector privado, la sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales para actuar de manera coherente y de colaboración”, dijo Diouf.

La Directora Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Josette Sheeran, advirtió que la crisis alimentaria del año pasado está muy lejos de haberse concluido.

“Las causas, como el aumento de los precios, el cambio climático, la falta de inversiones en la agricultura y la producción de carburantes, continuarán”, expresó.

Al rendir un homenaje al presidente saliente del FIDA, Sheeran dijo que Bage “ha dado una acción coherente respecto de las cuestiones alimentarias, basada en las estrategias de los países”.

El Consejo de Gobernadores también elegirá al nuevo Presidente de este organismo. Bage completó dos mandatos de cuatro años.

Expertos internacionales aportarán sus conocimientos al Consejo de Gobernadores, donde se celebrarán tres debates (Mesas Redondas) sobre seguridad alimentaria y volatilidad de precios, acceso a la tierra, e investigación e innovación, como herramientas para apoyar a los pequeños productores a contrastar el cambio climático.


El FIDA se instituyó hace 30 años con la finalidad de combatir la pobreza rural, una de las consecuencias fundamentales de los episodios de sequía y hambruna que se sucedieron a principios de los años setenta. Desde 1978, el FIDA ha invertido más de 10 600 millones de dólares estadounidenses en préstamos a bajo interés y donaciones que han ayudado a unos 350 millones de mujeres y hombres muy pobres de las zonas rurales a incrementar sus ingresos y sustentar a sus familias. El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas, que representa una asociación mundial entre los países miembros de la OCDE, la OPEP y otros países en desarrollo. En la actualidad el FIDA presta apoyo a cerca de 250 programas y proyectos en 87 países en desarrollo y un territorio.