Enabling poor rural people
to overcome poverty



Nwanze pronuncia su primer discurso al Consejo de Gobernadores como Presidente del FIDA

Roma, a 17 de febrero de 2010 – En su primer discurso frente al Consejo de Gobernadores como Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, Kanayo F. Nwanze dijo que la agricultura tiene que ser aceptada como un negocio, sin importar su tamaño.

Con la población mundial pronosticada a alcanzar 9.1 mil millones en el 2050, “¿quién alimentará al mundo si no apoyamos un cambio radical en nuestro enfoque que haga de la agricultura un negocio rentable y atractivo?” Nwanze le preguntó a los delegados de 165 Países Miembros durante la 33ª sesión del Consejo de Gobernadores de la agencia de la ONU dedicada a erradicar la pobreza rural.  

Para crear una economía rural próspera y reducir la pobreza se debe establecer un ambiente económico apropiado. “Este cambio requiere que pongamos nuestra energía en los granjeros y empresarios jóvenes, y en las mujeres que trabajan en la agricultura, los mercados y servicios,” dijo Nwanze.

Más del 60 por ciento de las personas que viven en las áreas rurales de los países en desarrollo tienen de 15 a 25 años de edad, con la mitad de ellos siendo mujeres jóvenes y niñas.  

Es de gran importancia alentar a los jóvenes afectados para que desarrollen su espíritu empresarial y las habilidades necesarias para convertirse en los líderes empresariales del futuro. “Nuestra visión debe tener como objetivo el hacer que la agricultura rinda ganancias para que los jóvenes en las áreas rurales no dejen de trabajar en sus campos, y para que las mujeres campesinas, en particular, ganen un salario decente para mantenerse a sí mismas y a sus familias,” Nwanze agregó.

La importancia de las mujeres, quienes cultivan más de la mitad de los productos agrícolas en el mundo, no puede ser exagerada. El FIDA ha reconocido por largo tiempo que no se lograra un progreso considerable en la reducción de la pobreza a menos que se invierta más en la mujer.

Nwanze desafió a los líderes de los países en desarrollo, especialmente a los de África, para que se comprometan más en el aspecto financiero y se involucren políticamente al más alto nivel, y convocó a los líderes de la OPEP para que intensifiquen su participación en los esfuerzos para construir un sistema de seguridad alimentaria global.

Desde que tomo su puesto, Nwanze ha supervisado un crecimiento del 19 por ciento con respecto al año anterior en el programa de trabajo del FIDA durante el 2009. Este crecimiento aumentó los recursos invertidos en las comunidades rurales pobres.  Con un aumento del 67 por ciento en recursos aprobados por los Paises Miembros del FIDA para el Octavo Reabastecimiento (2010-12), Nwanze, quien ha encabezado la expansión del FIDA en los países en los que trabaja, dijo que el Fondo apoyará a más personas y reforzará su colaboración con un aumento en su presencia geográfica. El Presidente agradeció al Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas por el acuerdo que facilitó la apertura y administración de las oficinas de FIDA en más países.

Además, Nwanze dijo que la presencia de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) y el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) durante la sesión de apertura del Consejo de Gobernadores demuestra los fuertes lazos que existen entre estas agencias con sede en Roma.  

Nwanze elogió a los gobiernos de Brasil, Haití y los E.E.U.U. por convocar una reunión en la que la FAO, el FIDA y el WFP lanzaron un grupo de trabajo para  ofrecer ayuda conjunta a Haití debido al terremoto que sufrió el país en enero. El Presidente estableció las acciones que el FIDA ha puesto en marcha para apoyar a las áreas rurales de Haití. Estas acciones incluyen un enfoque en la producción alimentaria y actividades para generar ingresos y empleos. Además, Nwanze agregó que hay un evento planeado durante la sesión del Consejo de Gobernadores con el objetivo de explorar las diferentes opciones disponibles para manejar la deuda de Haití con IFAD.   


Press release No.: IFAD/10/2010

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) trabaja con la población rural pobre para que pueda cultivar y vender más alimentos, aumentar sus ingresos y determinar la orientación de sus propias vidas. Desde 1978, el FIDA ha invertido más de 11 000 millones de dólares estadounidenses en donaciones y préstamos a bajo interés en los países en desarrollo, con lo cual ha empoderado a unos 350 millones de personas para que salgan de la pobreza. El FIDA es una institución financiera internacional y una organización especializada de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura. Se trata de una asociación de 165 miembros única en su género, integrada por países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), otros países en desarrollo y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).