Nwanze hace hincapié en las necesidades inmediatas de las zonas rurales de Haití
Roma, 26 de enero de 2010. El Foro Económico Mundial que se celebrará esta semana en la ciudad suiza de Davos congregará a líderes empresariales, gubernamentales y del sector privado, quienes deberán abordar desafíos trascendentales, entre ellos la seguridad alimentaria mundial y la pobreza. El Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Kanayo F. Nwanze, hablará en las mesas de debate sobre la fuerza y el potencial de 500 millones de pequeñas explotaciones agrícolas. Es la primera vez que se invita al Foro de Davos a esta organización de las Naciones Unidas consagrada a luchar contra la pobreza rural. Está previsto que Nwanze intervenga en las sesiones clave del Foro.
Este año, el tema de la reunión es “Improve the State of the World: Rethink, Redesign, Rebuild” (Mejorar el estado del mundo: repensar, rediseñar, reconstruir).
Antes de marcharse a Davos, Nwanze preguntó si alguna vez los pequeños agricultores pobres de África, Asia y América Latina habían tenido la oportunidad de hacer valer sus opiniones ante los dirigentes de las más grandes empresas agroindustriales del mundo. Añadió que cada día más se reconoce que los pequeños agricultores y las comunidades rurales son parte de la solución de los problemas de la seguridad alimentaria y la pobreza. La experiencia del FIDA indica que el sector agrícola, cuando es saludable, es un factor multiplicador en las economías locales, y con el tiempo genera mayores ingresos y favorece el acceso a mercados más vibrantes, en los que los pequeños agricultores pueden comprar y vender productos.
Nwanze destacó: “En Davos, me propongo demostrar a los líderes empresariales que la vinculación de los pequeños agricultores al sector privado es fundamental si se quiere fomentar la economía de los países en desarrollo. De hecho, el papel del sector privado es cada vez más decisivo para impulsar el crecimi ento económico en el mundo en desarrollo. El FIDA seguirá siendo portavoz de los pequeños agricultores porque ellos son imprescindibles en la transformación del sistema agrícola y la generación del crecimiento económico”.
Según Nwanze, “la agricultura, independientemente del tamaño de la finca, genera posibilidades empresariales. Cada empresario, trátese de un pequeño agricultor o de un productor comercial en gran escala, necesita o desea ganar dinero. Y nosotros tenemos la responsabilidad de transformar la agricultura de pequeñas explotaciones en pequeñas empresas”.
“El desarrollo del sector agrícola requiere inversiones a largo plazo, lo que debe realizarse a través de toda la cadena de valor agrícola, es decir, desde el productor hasta el consumidor. Esto supone aportar la infraestructura necesaria, como carreteras, insumos, vínculos con el mercado e información, así como el fortalecimiento de la capacidad”, concluyó Nwanze.
A raíz del terremoto que sacudió recientemente a Haití, las necesidades inmediatas y a largo plazo del país serán uno de los asuntos prioritarios de la agenda de Davos. Los habitantes de las ciudades, que fueron las zonas más devastadas por la catástrofe, escarban en busca de alimentos, y también han empezado a migrar hacia el medio rural, contrariamente a lo que sucedía anteriormente. Este hecho somete la economía rural a una presión creciente y perjudica aún más las zonas cuyos recursos son de por sí exiguos. El FIDA está desarrollando rápidamente un programa en estrecha colaboración con la FAO, cuyo objetivo es reconstruir y restablecer las actividades productivas y económicas en el ámbito rural.
En Davos, Nwanze participará en una serie de actos y sesiones que girarán en torno a temas como la seguridad alimentaria, el aprovechamiento de la tierra, los seguros contra riesgos climáticos basados en índices, y el desarrollo económico y rural.
Comunicado de prensa no:IFAD/02/2010
El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) trabaja con la población rural pobre para que pueda cultivar y vender más alimentos, aumentar sus ingresos y determinar la orientación de sus propias vidas. Desde 1978, el FIDA ha invertido más de 11 000 millones de dólares estadounidenses en donaciones y préstamos a bajo interés en los países en desarrollo, con lo cual ha empoderado a unos 350 millones de personas para que salgan de la pobreza. El FIDA es una institución financiera internacional y una organización especializada de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura. Se trata de una asociación de 165 miembros única en su género, integrada por países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), otros países en desarrollo y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).