Enabling poor rural people
to overcome poverty



Más de US$48 millones en nueva financiación señala el compromiso a soluciones duraderas para los países vecinos

Roma 28 de Julio de 2010­ – Mientras que las dos naciones que comparten la Isla La Española – República Dominicana y Haití – tienen idiomas, historias, culturas y situaciones económicas diferentes, sus futuros permanecen inextricablemente entrelazados.

En su esfuerzo por proporcionar soluciones a largo plazo para la reducción de la pobreza en ambos países, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) recientemente anunció una serie de subsidios y préstamos nuevos que buscan crear empleos y consolidar la seguridad alimentaria en Haití, y proveer de mecanismos a largo plazo para el desarrollo rural en la República Dominicana.

“No se pueden proporcionar soluciones duraderas para Haití sin responder a las necesidades de su vecino con un enfoque comprensivo,” afirmó el Presidente del FIDA, Kanayo F. Nwanze.

Nwanze visitará la República Dominicana y Haití la semana próxima para evaluar los desafíos a los que se enfrenta la gente del campo en las dos naciones. En la República Dominicana, Nwanze se reunirá con el Presidente Leonel Fernández Reyna y otras personas claves para los proyectos del FIDA, incluyendo los representantes de la organización de producción de café orgánico, FEDCARES, para trazar un plan sobre la nueva financiación del Fondo y para discutir las tendencias actuales en la creciente industria agropecuaria nacional.

De allí, Nwanze viajará a Haití donde se reunirá con el Primer Ministro Jean-Max Bellerive, el Ministro de Agricultura Joanas Gué y Ronald Baudin, Ministro de Economía y Finanzas. Nwanze también visitará un proyecto del FIDA dedicado a maximizar las cosechas y evaluará el impacto que el terremoto de enero en Port-au-Prince ha tenido en la población rural del país.

Nuevos fondos para la República Dominicana

Aunque el FIDA ha financiado proyectos en la República Dominicana durante los últimos 30 años, esta nueva ronda de préstamos señala un compromiso y cooperación renovado entre el país caribeño y la agencia de las Naciones Unidas dedicada a erradicar la pobreza rural. Los préstamos nuevos, que suman aproximadamente US$28 millones, serán utilizados en el Proyecto para las Organizaciones Económicas de la Zona Fronteriza y el Proyecto de Desarrollo Económico en el Centro y Este.

  • “Durante la última década, la República Dominicana ha surgido como uno de los mayores exportadores de productos orgánicos y de comercio justo. Pero aun así, la gente del campo permanece en la pobreza,” dijo Josefina Stubbs, Directora de la División de América Latina y El Caribe del FIDA. “Con esto en mente, hemos desarrollado el proyecto fronterizo, que no solamente pretende darle a los campesinos mayor acceso a los mercados especializados, sino también proporcionarles la capacitación y herramientas necesarias para cultivar mejores cosechas básicas como el fríjol, arroz y maíz para obtener su seguridad alimentaria.”
  • El proyecto será implementado en 11 provincias en el área occidental fronteriza con Haití. Ahí, pequeños campesinos pobres están cultivando café y bananas orgánicas de alta calidad, pero les faltan los recursos para traer eficazmente sus productos al mercado.
  • El proyecto para el centro y este del país se complementará al proyecto fronterizo y cubrirá los otros rincones del país. El proyecto tiene como objetivo trabajar en cooperación con el sector privado para mejorar el acceso sostenible de los pequeños campesinos al mercado doméstico e internacional.

Continúa el esfuerzo en Haití

Al otro lado de la frontera, en Haití, el FIDA está enfocado en crear una estrategia a largo plazo para el campo Haitiano. El Fondo está revisando su estrategia para los próximos cinco años y alineándola con los planes del gobierno haitiano. El plan del FIDA incluye programas que mejorarán el acceso a créditos, mercados, herramientas y capacitación. En su reunión de abril de 2010, la Junta Ejecutiva del FIDA aprobó un paquete para aliviar la deuda haitiana. Este paquete establece los parámetros para el perdón permanente de la deuda de Haití a la organización.

Antes del terremoto, IFAD tenía tres proyectos activos en Haití, sumando un total de $50 millones, y era el segundo financista más grande en el sector agrícola y rural. La organización recientemente asignó $18 millones adicionales para un proyecto actualmente en diseño, además de $2.5 millones para un proyecto de creación laboral e irrigación.  

“Reaccionamos en forma rápida al desastre con un programa de alivio de la deuda y con nuestro proyecto de riego y creación de empleo recientemente aprobado, pero la escala de este desastre requiere un plan que vaya más allá y que no solamente satisfaga las necesidades inmediatas del país – comida, agua, sanidad – sino también  lleve a un Haití mejor en cinco, 10, 20 años,” afirmó Nwanze. “Yo imagino un país en donde los campesinos puedan enviar a sus niños a la escuela y tener acceso a técnicas de cosecha avanzadas que aseguren comida en la mesa cuando los niños regresen a casa, un lugar donde los campesinos puedan transformar sus operaciones en verdaderos negocios, un lugar donde el hambre y la inseguridad sean cosas del pasado.”


Comunicado de Prensa No.: IFAD/48/2010

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) trabaja con la población rural pobre para que pueda cultivar y vender más alimentos, aumentar sus ingresos y determinar la orientación de sus propias vidas. Desde 1978, el FIDA ha invertido más de 12 000 millones de dólares estadounidenses en donaciones y préstamos a bajo interés en los países en desarrollo, con lo cual ha empoderado a más de 350 millones de personas para que salgan de la pobreza. El FIDA es una institución financiera internacional y una organización especializada de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura. Se trata de una asociación de 165 miembros, única en su género, integrada por países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), otros países en desarrollo y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).