Enabling poor rural people
to overcome poverty



Presidente del FIDA llama a un desarrollo más ecológico

Adaptándose al cambio climático en América CentralGuatemala, 5 de agosto de 2010­ – La vida y sustento de uno de cada cuatro habitantes de América Central – alrededor de unas 10 millones de personas – están siendo afectados negativamente por el cambio climático, según reportes del Sistema de Integración Centroamericano (SICA).

Con el fin de ayudar a los campesinos pobres a adaptarse a estos nuevos desafíos medioambientales – muchos estudios indican que han aumentado los huracanes, sequías e incluso las enfermedades como malaria en esta zona debido al cambio climático – el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) está financiando varios proyectos en el istmo diseñados a cambiar la manera en que la gente local cosecha, utiliza los bosques y hasta cómo piensa sobre el medio ambiente.

“La adaptación al cambio climático – y la mitigación de los gases que contribuyen al efecto invernadero – está convirtiéndose rápidamente en una prioridad nacional para Guatemala y los otros países de América Central”, dijo el Presidente del FIDA, Kanayo F. Nwanze. El Presidente de esta agencia de las Naciones Unidades dedicada a combatir la pobreza rural se encuentra actualmente visitando Guatemala para evaluar las necesidades regionales y buscar mejores maneras de financiar programas ecológicos.

En América Central, uno de los depósitos más grandes de biodiversidad en el mundo, adaptarse al cambio climático no solo es una imperativa medioambiental, sino también una imperativa económica. Los recursos naturales – como la tierra laborable, los bosques y el agua – escasean en este istmo densamente poblado. Los economistas señalan que algunos países centroamericanos podrían sufrir una caída de hasta el 10 por ciento del PIB como resultado del cambio climático. 

“Los campesinos pobres son los más vulnerables a los efectos del cambio climático. Muchos viven en sistemas ecológicos frágiles y dependen de la agricultura, ganadería, pesca y silvicultura para sobrevivir”, dijo la Directora de la División de América Latina y el Caribe del FIDA, Josefina Stubbs. “Estamos trabajando duro en toda América Latina para ayudar a los pequeños campesinos a adaptarse a los desafíos medioambientales. En México, junto con el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés), estamos financiando un proyecto para crear nuevos sistemas de silvicultura sostenible y para el secuestro de carbón, al mismo tiempo que introducimos programas que ayudarán a los campesinos locales a aumentar sus ingresos”.

Proyectos ecológicos en Guatemala
Cofinanciado por el FIDA, el Programa de Desarrollo Rural de las Verapaces (PRODEVER) ha abordado los desafíos medioambientales mediante la mejora de prácticas de conservación de tierra en las plantaciones locales de café, cacao, mandarina y cardamomo. También, ha donado unas 3700 estufas energéticamente eficientes a campesinos en la región y ha plantado 50 hectáreas de bosques de rápido crecimiento para utilizar como combustible.

“Cerca de la mitad de la leña cosechada cada año es utilizada para cocinar o la calefacción”, afirmó Stubbs. “Al plantar árboles específicamente destinados al combustible, PRODEVER busca mitigar la huella ecológica de sus proyectos”.

Otro proyecto financiado por el FIDA, el Programa Nacional de Desarrollo Rural – Primera Fase: Región Occidental (FIDA Occidente), también ha tomado pasos importantes para adaptarse al cambio climático.

“Cada proyecto de inversión aprobado por el programa toma en cuenta la mitigación del impacto al medio ambiente”, dijo José Antonio Fion Morales de FIDA Occidente. “Proyectos de manejo de los recursos naturales, especialmente los de riego, incluyen un componente de capacitación diseñado a educar a los beneficiarios sobre la conservación de recursos como el agua y los bosques”.

Uno de estos proyectos es la asociación de productores AGRISEM, que ahora requiere que sus miembros cumplan con las reglas internaciones del uso de pesticidas. La asociación también está montando proyectos para utilizar compostas con lombrices como fertilizante, distribuir plantas a los pequeños campesinos para reforestar sus tierras, y cosechar bosques energéticos destinados al combustible. 

“Mientras que muchos países en desarrollo como Guatemala contribuyen muy poco a los gases que causan el efecto invernadero, se están convirtiendo rápidamente en parte de la solución”, indicó Stubbs. “Programas como PRODEVER y FIDA Occidente son prueba de que los campesinos desempeñarán un papel esencial en nuestro esfuerzo para proteger a la Madre Tierra”.

Comunicado de Prensa No.: IFAD/50/2010


El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) trabaja con la población rural pobre para que pueda cultivar y vender más alimentos, aumentar sus ingresos y determinar la orientación de sus propias vidas. Desde 1978, el FIDA ha invertido más de 12 000 millones de dólares estadounidenses en donaciones y préstamos a bajo interés en los países en desarrollo, con lo cual ha empoderado a más de 350 millones de personas para que salgan de la pobreza. El FIDA es una institución financiera internacional y una organización especializada de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura. Se trata de una asociación de 165 miembros, única en su género, integrada por países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), otros países en desarrollo y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).