Roma, 6 de diciembre de 2010 – A pesar de las mejoras registradas durante los últimos 10 años, que han permitido a más de 350 millones de campesinos salir de la pobreza extrema, a nivel mundial la pobreza sigue siendo un fenómeno de gran magnitud y predominantemente rural, ya que según el informe que hoy ha publicado el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) el 70% de los 1 400 millones de personas extremadamente pobres del mundo en desarrollo viven en las zonas rurales.
En el Informe sobre la pobreza rural 2011 del FIDA se afirma que durante el último decenio el índice general de pobreza extrema en las zonas rurales de los países en desarrollo, es decir, el porcentaje de personas que viven con menos de 1,25 USD al día, se ha reducido del 48% al 34%. Buena parte de la reducción se debe a las mejoras espectaculares registradas en Asia Oriental, particularmente en China.
En el informe se señala un aumento alarmante del número de personas extremadamente pobres en las zonas rurales del África Subsahariana, aunque en realidad el porcentaje de personas que viven con menos del equivalente de 1,25 USD al día, calculado en un 62%, se haya reducido desde que el FIDA publicó en 2001 su último Informe sobre la pobreza rural. En el informe también se señala la persistencia de la pobreza rural en el subcontinente de Asia meridional, donde vive la mitad de la población rural extremadamente pobre del mundo, cifrada en 1 000 millones de personas.
ISegún el informe, la creciente inestabilidad de los precios de los alimentos, la imprevisibilidad y los efectos del cambio climático y diversas limitaciones en materia de recursos naturales complicarán todavía más los esfuerzos por reducir la pobreza rural.
No obstante, en el informe también se pone de relieve que las profundas transformaciones que están experimentando los mercados agrícolas generan oportunidades nuevas y prometedoras para que los pequeños agricultores del mundo en desarrollo intensifiquen considerablemente su productividad, lo cual es imprescindible para garantizar alimentos suficientes para una población mundial cada vez más urbanizada, que se estima que en 2050 habrá llegado a por lo menos 9 000 millones de personas.
Así pues, en el informe se afirma que “sigue habiendo una necesidad urgente de... invertir más y mejor en la agricultura y en las zonas rurales” con arreglo a un nuevo enfoque para la agricultura de pequeñas explotaciones que esté orientado al mercado y, al mismo tiempo, sea sostenible.
“En el informe queda claro que ha llegado el momento de mirar a los pequeños agricultores pobres y a los empresarios rurales de una forma completamente nueva, no como sujetos para la beneficencia sino como personas cuya capacidad de innovación, dinamismo y trabajo duro aportarán prosperidad a sus
comunidades y harán aumentar la seguridad alimentaria mundial durante los próximos decenios,” dijo Kanayo F. Nwanze, Presidente del FIDA.
“Tenemos que centrarnos en crear un entorno propicio para que los hombres y mujeres de las zonas rurales puedan superar los riesgos y desafíos a que se enfrentan mientras se esfuerzan por lograr que sus explotaciones agrícolas y empresas de otro tipo den buenos resultados,” declaró.
Mejoras importantes en muchas esferas
Además de la reducción general de la pobreza extrema en las zonas rurales de los países en desarrollo, en el Informe sobre la pobreza rural 2011 se señalan otras mejoras importantes, principalmente:
Problemas por resolver
A pesar de estas mejoras, en el informe queda claro que la pobreza rural sigue siendo un fenómeno de gran magnitud en buena parte del mundo en desarrollo y que es particularmente grave en África Subsahariana y Asia Meridional:
En el informe las consecuencias del cambio climático, que harán que en muchos lugares la producción agrícola sea más difícil, se citan como factores que complicarán los desafíos que supone resolver la pobreza rural en esas regiones y a nivel mundial.
En él también se señala la función fundamental de las agricultoras, que producen la mayor parte de los alimentos que se consumen a nivel local en las zonas rurales, y la necesidad de solucionar el poco acceso que tienen a la tenencia de la tierra, el crédito, el equipo y las oportunidades de mercado.
Además, en el informe se afirma que “una inversión escasa en la agricultura, una infraestructura rural poco sólida, servicios financieros y de apoyo a la producción insuficientes y una base de recursos naturales cada vez más deteriorada”, particularmente por lo que se refiere a la tierra y el agua y a la creciente competencia en el aprovechamiento de esos recursos, están creando un entorno en el que participar en los mercados agrícolas es demasiado arriesgado y poco rentable para buena parte de los pequeños agricultores del mundo en desarrollo.
Oportunidades para acelerar el progreso
A pesar de todo, en el informe también se indica que las grandes transformaciones que están experimentando los mercados agrícolas, así como las oportunidades que están surgiendo en la economía rural no agrícola, generan nuevas esperanzas de que puedan realizarse progresos importantes en la lucha contra la pobreza rural. Entre ellas figuran el crecimiento rápido de los centros urbanos y el consiguiente aumento de la demanda de alimentos de más valor, así como el hecho de que los mercados agrícolas están creciendo y cada vez están mejor organizados para atender esa demanda.
“El mundo en que viven los habitantes de las zonas rurales está transformándose con rapidez, y esto presenta diversas nuevas oportunidades,” dijo Ed Heinemann, del FIDA, que dirigió el equipo que redactó el informe. “Para que esas personas puedan abordar los problemas a que se enfrentan y sacar el mayor provecho de las oportunidades que se presenten, los gobiernos y los donantes que colaboran con ellos tienen que hacer mucho más para prestar apoyo a las zonas rurales, invertir en ellas, mejorar su infraestructura y gobernanza y hacer que sean un lugar mejor para vivir y hacer negocios.”
Heinemann también dijo que en toda estrategia de reducción de la pobreza rural es esencial saber cómo ayudar a la población rural pobre a evitar y gestionar los riesgos a que se enfrenta, desde los riesgos de siempre relacionados con la mala salud y los desastres naturales hasta los nuevos desafíos relativos a la degradación de los recursos naturales, los efectos del cambio climático, la creciente inseguridad en cuanto al acceso a la tierra y la mayor inestabilidad de los precios de los alimentos.
“Las conmociones en los precios de los alimentos que tuvieron lugar hace pocos años fueron una señal de aviso de que con el crecimiento de la población mundial y la migración de más personas hacia las ciudades, unos precios de los alimentos más elevados e inciertos podrían convertirse en algo habitual,” dijo Nwanze. “No obstante, esto también significa que la agricultura de pequeñas explotaciones, si resulta productiva, tiene una orientación comercial y está bien conectada con los mercados modernos, puede ser para la población rural del mundo en desarrollo un modo de salir de la pobreza al mismo tiempo que esas personas van convirtiéndose en parte de la solución de los problemas mundiales en materia de seguridad alimentaria.”
El Informe sobre la pobreza rural 2011 ha podido realizarse gracias a financiación de los Gobiernos de Italia, los Países Bajos, Suecia y Suiza, y al Centro Árabe para el Estudio de las Zonas y las Tierras Áridas.
Si desea obtener más información sobre el Informe sobre la pobreza rural 2011, acceder a vídeos, series de fotografías y declaraciones, o descargar un ejemplar del informe, visite el sitio web RPR2011.
Descargue el vídeo de prensa sobre el RPR2011 y las fotografías sobre el RPR2011 en el Banco de imágenes del FIDA.
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El día 6 de diciembre de 9:30 a 11:30, hora del meridiano de Greenwich (GMT), el equipo de información social del FIDA informará en directo desde Chatham House en Londres sobre la presentación del Informe sobre la pobreza rural.
El día 17 de diciembre de 9:00 a 11:00, hora del meridiano de Greenwich (GMT), el equipo de información social del FIDA informará en directo desde el Foro de debate que se celebrará en Roma.
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Los días 9 y 10 de diciembre de 9:00 a 10:00 y de 14:00 a 15:00, hora del meridiano de Greenwich (GMT), los principales autores dirigirán dos sesiones de charla en Facebook y en Twitter. Les rogamos que nos envíen sus preguntas a través de dichos canales.
Comunicado de prensa nº: IFAD/77/2010
El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) trabaja con la población rural pobre para que esas personas puedan cultivar y vender más alimentos, incrementar sus ingresos y decidir en qué dirección orientarán propia vida. Desde 1978, el FIDA ha invertido en los países en desarrollo más de 12.000 millones de USD en forma de donaciones y préstamos a bajo interés, empoderando así a más de 360 millones de personas para salir de la pobreza. El FIDA es una institución financiera internacional y un organismo especializado de las Naciones Unidas con sede en Roma, el centro de las Naciones Unidas para cuestiones de alimentación y agricultura. Es una asociación única en su género, integrada por 165 miembros procedentes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), otros países en desarrollo y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).