Enabling poor rural people
to overcome poverty



Aumentar gradualmente la tecnología ecointeligente en la agricultura es el camino

Se realiza en Roma la 35a cumbre del FIDA con el aporte de Bill Gates

Roma, 20 de febrero de 2012 – El cambio climático y su repercusión en la agricultura es el tema central de la 35a reunión anual que se realiza el 22 y 23 de febrero en Roma y que reúne al Consejo de Gobernadores del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).

Entre los invitados de honor estarán el primer ministro de Italia, Mario Monti; el presidente de la República de Ruanda, Paul Kagame; y el vicepresidente de la República de Liberia, Joseph Boakai.

El momento más esperado de la cumbre será la presentación de Bill Gates, fundador de la Fundación Bill & Melinda Gates, quien compartirá sus ideas sobre cómo mejorar la sostenibilidad de la producción agrícola para reducir la pobreza en los países en vía de desarrollo. Gates también exhortará tanto a los gobiernos nacionales como a los líderes de la comunidad internacional para que adopten un nuevo enfoque que apoye a los pequeños agricultores.

Los representantes de los 167 países miembros, entre los cuales figuran diversos líderes de naciones en vía de desarrollo, jefes de estado y de gobierno, se reúnen en un momento crítico: un millón de niños se encuentran en peligro de muerte por desnutrición en la región africana del Sahel.

Así el Sahel se presenta como un caso simbólico para todos los países, incluso de Latinoamérica,  sobre cómo los cambios climáticos y la no intervención adecuada están afectando la agricultura.

“La situación que encontramos en el Sahel es resultado, al menos en parte, de décadas de fracasos para invertir en la agricultura con la construcción de sistemas de resistencia a las sequías y los desastres naturales”, declaró el presidente del FIDA, Kanayo F. Nwanze.  “Es necesario, por lo tanto, que el trabajo y financiamiento aumenten para asegurar a largo plazo estos sistemas, incluso después que esta emergencia haya terminado y la atención se centre en otra región del mundo”.

En diciembre de 2011 los estados miembros dieron empuje a la agricultura sostenible poniendo a disposición nuevos financiamientos por 1.500 millones de dólares.

La finalidad de los fondos fue asegurarle al FIDA los recursos necesarios para desarrollar su tarea específica en beneficio de las poblaciones pobres del mundo. El FIDA pudo así realizar una labor modelo entre los países del partenariato global que cuenta entre sus miembros la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCSE) y la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Además porque los países en vía de desarrollo juegan un rol activo en la dirección del Fondo.

Los líderes invitados al Consejo de Gobernadores recordarán a los donadores y a los gobiernos que para enfrentar los cambios climáticos y el rápido crecimiento de la población mundial es necesario un sector agrícola fuerte.

Entre los exponentes de la 35a sesión del Consejo de Gobernadores, estarán académicos, científicos y autoridades políticas del calibre de Lindiwe Majele Sibanda, administrador delegado de FANRPAN, la red de análisis de políticas agrícolas, alimentarias y de recursos naturales, además del  ministro de agricultura de la República Federal de Nigeria, Akinwunmi Ayo Adesina.

Tanto estos como otros exponentes profundizarán sobre cuáles son las mejores modalidades para coordinar un plan de acción global y nacional de manera que se logre fortalecer un acercamiento sostenible hacia los agricultores y pequeños propietarios agrícolas, y así millones de personas se puedan beneficiar no sólo hoy pero también en el futuro.

“Cuando se habla de seguridad alimentaria global y nutrición, el aumento de la producción es solamente una parte del problema”, -añadió Nwanze. “El tema completo incluye la pobreza, elemento fundamental de la inseguridad alimentaria y de la malnutrición”.

La agenda de cambios y reformas del FIDA ubica mejor a la organización para  satisfacer las necesidades de las comunidades rurales, de manera eficiente y a gran escala. El número de proyectos financiados por el FIDA ha estado creciendo. Nuevos programas y proyectos se han iniciado, y los buenos resultados han aumentado proporcionalmente.

Al final del 2011 el FIDA financiaba 240 programas y proyectos en curso con una inversión de unos 4.600 millones de dólares en 94 países y un territorio.

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola está aumentando sus esfuerzos de manera proporcional para relacionar mejor el desarrollo de las tecnologías ecoclimáticas con  una agricultura sostenible en más de 40 países.

Por ejemplo, las iniciativas promovidas por el FIDA en Perú - pero también en China, Etiopía y en otras regiones del mundo -, muestran que los pequeños propietarios agrícolas logran aumentar la productividad y ganancia. Lo más posible, estos agricultores emplean técnicas naturales, para evitar que los tratamientos puedan dañar el ambiente.

En Burkina Faso, el FIDA ha realizado programas de ayuda a los agricultores para que desarrollen su capacidad de adaptarse a los cambios climáticos. En Niger, también ha impulsado técnicas que refuerzan la regeneración natural del ambiente. Entre ellas se encuentran las técnicas de conservación del suelo, de recursos hídricos y para reverdecer, gestionadas por los mismos agricultores.

Notas para los periodistas

Ejemplos del trabajo del FIDA en 2011

En Ghana, la segunda fase del proyecto financiado por el FIDA de apoyo a las empresas rurales ha creado 66 centros de asesoramiento. Gracias a los mismos unas 100 mil personas fueron capacitadas con competencias de tipo comercial, de negocios, gestión y mercadotecnia, superando la meta inicial de 70 mil personas. Además unas 25 mil pequeñas empresas rurales tuvieron la posibilidad de acceder a operaciones comerciales de amplia envergadura.

  • Una iniciativa apoyada por el FIDA para potenciar las empresas agrícolas en Bosnia Herzegovina permitió dar préstamos a 39 pequeñas y medianas empresas agrícolas por un total de 1,5 millones de dólares. El promedio de los préstamos es de 36.800 dólares y se financian inversiones de producción, transformación y comercialización.
  • En Burundi, Ruanda y Tanzania fueron puestos en marcha los proyectos “pass on” en los cuales los agricultores reciben un animal, vaca, oveja o cabra, para que en el momento debido entreguen las crías a otros agricultores vecinos de su zona. En 2011 unos 22 mil animales fueron distribuidos en la región.
  • En Túnez, un programa financiado por el FIDA promueve nuevas oportunidades de rédito en trabajo agrícola de pequeña escala y en los sectores relacionados, como los productos artesanales y servicios. Hasta ahora el programa ha creado más de 1.200 puestos de trabajo fijos, que emplean un 17 por ciento de mujeres, y unos 1.400 puestos de trabajo de temporada, que dan ocupación en un 40 por ciento a mujeres.
  • Reforzar las estructuras y la construcción de vías para mejorar el acceso a los mercados son los componentes clave para 14 programas apoyados por el FIDA, en seis países asiáticos: Bangladesh, Bután, Indonesia, República Democrática de Laos, Sri Lanka y Vietnam. En los últimos años más de 700 kilómetros de pista fueron construidos, incluidos más de 200 kilómetros en Indonesia.
  • A través de un concurso para entregar financiamientos para proyectos, un programa apoyado por el FIDA en Bolivia, ha ayudado a plantar más de ocho millones de árboles y a construir más de 800 mil hectáreas de terrazas, iniciativa que contribuyó a reducir la erosión y efectos de desertificación.

El presidente del FIDA ha llamado a los políticos a dar atención a las necesidades de los pequeños agricultores de las poblaciones rurales pobres durante todo 2011:

  • En Cape Town, Sudáfrica, antes del Foro Económico Mundial fue presentada la publicación más importante del FIDA, el Informe sobre la Pobreza Rural 2011. En tal ocasión el presidente Kanayo Nwanze presentó a los exponentes de la comunidad internacional las conclusiones de la relación, que subrayan cómo el sector de la agricultura es fundamental para incrementar el crecimiento económico y el desarrollo rural en el continente africano.
  • Durante la presentación de la iniciativa “Diáspora Investment in Agriculture” en Washington D.C. realizada el año pasado, ante la secretaria de estado Hillary Clinton, el presidente del FIDA explicó que es necesario exortar a las poblaciones emigrantes a invertir en oportunidades que aumenten la seguridad alimentaria para generarles nuevas ocasiones de ganancia y favorecer el crecimiento ocupacional en las áreas rurales, cuando tales poblaciones decidan regresar a su país de origen.

Durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Cambios Climáticos que se realizó en Durban, Sudáfrica, el presidente Nwanze se dirigió a los científicos e investigadores internacionales indicando cómo la agricultura inteligente delante de los cambios climáticos está indisolublemente relacionada con la seguridad alimentaria y puede por lo tanto aumentar la producción de alimentos.


Aviso para los medios de comunicación n.º: IFAD/07/2012

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) trabaja junto con las personas pobres de zonas rurales a fin de darles la oportunidad de cultivar y vender más alimentos, aumentar sus ingresos y determinar la orientación de sus propias vidas. Desde 1978, el FIDA ha invertido aproximadamente 13.700 millones de dólares estadounidenses en donaciones y préstamos a bajo interés dirigidos a países en desarrollo, lo cual ha permitido que unos 405 millones de personas salieran de la pobreza, y con ello ha contribuido a crear unas comunidades rurales pujantes. El FIDA es una institución financiera internacional y una organización especializada de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura. Se trata de una asociación de 167 miembros, única en su género, integrada por países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), otros países en desarrollo y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).