Esta nota se refiere a FCR3: Alineación de las características del diseño con los objetivos estratégicos, las enseñanzas extraídas, los análisis y el marco de resultados del FIDA
Versión 2007
Cuestiones esenciales
Las inversiones del FIDA en la infraestructura y gestión del agua para la agricultura deben complementar o fortalecer los sistemas de subsistencia y de supervivencia de la población rural pobre. Basándose en la cultura, conocimientos e instituciones locales y promoviendo la participación colectiva en los grupos-objetivo, las inversiones deben profundizar la comprensión sociocultural y ampliar los conocimientos especializados del FIDA en el aprovechamiento del agua para la agricultura. En las inversiones deben abordarse las siguientes cuestiones esenciales:
- El aprovechamiento del agua para la agricultura en los proyectos de desarrollo rural debe ser compatible con la base de recursos físicos y complementarse con las actividades en las fases iniciales y avanzadas del proceso de producción o complementarlas. Se han de tener en cuenta las demandas para usos distintos, especialmente de agua potable para uso doméstico y para el ganado. En los planes de desarrollo deben abordarse las cuestiones planteadas por la eficiencia del uso del agua (de lluvia) o de las prácticas de riego. En las propuestas relativas al agua para la agricultura que se formulen para una zona determinada deben equipararse las actividades a medio y largo plazo, las actividades de las fases iniciales y avanzadas del proceso productivo y las actividades agrícolas y no agrícolas.
- El grupo-objetivo debe participar activamente lo antes posible en todas las fases de las actividades de aprovechamiento del agua para la agricultura, desde el diseño hasta la rehabilitación y construcción, pasando por el funcionamiento y mantenimiento. La participación debe incluir también las decisiones de modificar el uso del agua para la agricultura como consecuencia de factores externos tales como sequías, inundaciones o los procesos de urbanización. Es preciso aprovechar las enseñanzas que puedan extraerse de todas las experiencias de adaptaciones satisfactorias de los usuarios a sistemas administrados por organismos oficiales.
- Debe asegurarse a los hombres y mujeres pobres de las zonas rurales un acceso equitativo, fiable y continuado a la tierra y el agua, y su utilización y control, y también la distribución equitativa de los beneficios del uso del agua.
- Es preciso tener debidamente en cuenta las leyes y reglamentos locales y consuetudinarios para la asignación de recursos y la recuperación de los costos, y también a las instituciones y organizaciones locales de las que depende la adopción de decisiones en lo que respecta al agua para la agricultura.
- Debe promoverse la creación de capacidad para el uso continuado del agua para la agricultura mediante el apoyo a las estructuras institucionales locales (estructuras tradicionales, comités comunitarios, asociaciones de usuarios del agua, juntas municipales del agua, entidades de desarrollo de las cuencas hidrográficas, etc.) en una medida adecuada a la escala de las inversiones del FIDA.
- El marco normativo e institucional de administración del agua que se aplique al agua para la agricultura debe prever y hacer hincapié en un equilibrio apropiado entre ambos sexos; la participación de los pobres en la formulación, realización, gestión y renovación de la infraestructura de riego y de la restante infraestructura necesaria para el uso del agua para la agricultura; la descentralización en el uso de estas aguas; el usufructo equitativo y los derechos de usuarios vinculados con medios accesibles y respetados de observancia y de solución de conflictos; la existencia de estructuras de reclamación y apelación aplicadas de manera sistemática; la implantación de sistemas públicos (municipales/descentralizados) de información, comunicación y alerta temprana; y la realización de inversiones públicas transparentes y participativas basadas en índices de pobreza social o mecanismos similares.
Tareas fundamentales relacionadas con el diseño y examen
La labor de los equipos de diseño debe abarcar muchos de los siguientes puntos o salvedades, y a menudo la mayor parte de ellos:
- Todas las propuestas deben tener en cuenta las prescripciones normativas y legislativas que afectan al uso del agua.
- No suponer que el agua para la agricultura se refiere únicamente al riego; considerar otros usos rurales, estableciendo, por tanto, hipótesis más precisas sobre el volumen y sostenibilidad del suministro de agua disponible.
- Tener en cuenta, en la debida medida, las deficiencias, mala gestión, conflictos de interés o mentalidad negativa de los organismos públicos de gestión del agua, las limitaciones de algunos agentes del sector privado y la renuencia de los proveedores/contratistas del sector privado a realizar operaciones con algunos organismos públicos de gestión del agua.
- No subestimar la capacidad o voluntad de los organismos públicos para modificar su enfoque del aprovechamiento del agua para la agricultura. Combinada con una legislación o reglamentación del agua inapropiada y con una mala gestión, esta inercia institucional puede poner en peligro planes de los proyectos encaminados a mejorar el acceso de los pobres al agua para la agricultura y su control de este recurso. Puede ser necesario financiar medidas correctivas.
- Conceder la máxima atención a los derechos de acceso o usufructo de los beneficiarios pobres a la tierra, así como al agua, en las propuestas sobre el aprovechamiento del agua para la agricultura. Cuando las propuestas van acompañadas de hipótesis poco realistas sobre el desarrollo agrícola (véase la Nota de aprendizaje - 3.1 Cambio de tecnología para el desarrollo de los medios de vida) y de una consideración insuficiente de otros factores externos (como los daños que puede causar el ganado trashumante o la expansión excesiva de la urbanización), no resultan plausibles.
- Especificar los medios para superar los numerosos obstáculos a la participación de los beneficiarios en las actividades de planificación, construcción, y funcionamiento y mantenimiento.
- Los equipos de diseño deben resistirse a la tendencia a hacer un diseño excesivamente complejo o a fijar un costo excesivo para los trabajos relacionados con el agua para la agricultura en relación con las necesidades y capacidades de los pequeños productores, o a subestimar el tiempo de construcción y puesta en servicio.
- Estudiar con los beneficiarios y otras partes interesadas alternativas a las hipótesis del diseño, u opciones de reserva para el caso en que haya desviaciones de las expectativas.
- Acordar con los beneficiarios planes bien definidos y realistas para el traspaso de las actividades de funcionamiento y mantenimiento; establecer con claridad las funciones de las donaciones y subvenciones respecto de las expectativas y la viabilidad de la recuperación de los costos.
- Especificar los vínculos con cuestiones más generales en la gestión del agua (usos aguas arriba y aguas abajo, urbanos y rurales).
- Hacer referencia en el diseño a los sistemas de previsión de catástrofes (tormentas, inundaciones y sequías).
- Resumir las conclusiones sobre la capacidad institucional, la participación de los interesados y las propuestas en materia de SyE en los expedientes principales.
