Esta nota se refiere a FCR3: Alineación de las características del diseño con los objetivos estratégicos, las enseñanzas extraídas, los análisis y el marco de resultados del FIDA
Versión 2007
Cuestiones esenciales
Las microempresas y pequeñas empresas permiten a la población rural pobre ―incluso a algunas de las capas más marginadas y vulnerables como las mujeres, los jóvenes y las personas carentes de tierra del mundo rural― diversificar sus ingresos, generar nuevas fuentes de crecimiento económico y crear empleo adicional (incluido el autoempleo) en las zonas rurales. Esas mismas capas de la población pueden recibir ayuda mediante el apoyo a las microempresas y pequeñas empresas prestado a través de los pequeños empresarios locales, cuya expansión comercial puede crear nuevos empleos para la población rural pobre. Las cuestiones esenciales que constituyen la justificación de las inversiones y su diseño en el desarrollo de las microempresas y las pequeñas empresas son las siguientes:
- El entorno normativo e institucional. El marco jurídico nacional, las prácticas empresariales, políticas gubernamentales como las desgravaciones fiscales o las donaciones de capital inicial a las microempresas y las pequeñas empresas, los procedimientos burocráticos y administrativos, etc., pueden servir para fomentar u obstaculizar el desarrollo de la microempresa y la pequeña empresa.
- La existencia de servicios financieros locales y su fortaleza. Los bancos comerciales, las instituciones de microfinanciación, las empresas de microarrendamiento, etc., y también los proveedores de servicios no financieros como el asesoramiento empresarial, deben ser adecuados para respaldar el crecimiento de las microempresas y las pequeñas empresas.
- Las oportunidades de desarrollar una actividad empresarial y la evolución de la demanda en la zona del proyecto. Deben existir oportunidades para la creación de empresas relacionadas con la agricultura (elaboración de productos agrícolas, venta de insumos, comercio de alimentos) y con actividades no agrícolas (ebanistería, metalistería, transporte, tiendas, artesanía y otras actividades) junto con el compromiso del gobierno hacia una clientela identificada. Tienen que existir indicaciones generales de que el rendimiento financiero de las microempresas y pequeñas empresas es atractivo para esa clientela.
- Los mecanismos institucionales para el fomento de las microempresas y pequeñas empresas. Es preciso identificar las necesidades de ayuda de los posibles propietarios de microempresas y pequeñas empresas. Probablemente, será necesario disponer de servicios de desarrollo empresarial como la capacitación de emprendedores, el asesoramiento en materia de gestión y planificación y un sistema más adecuado de información sobre el mercado y el acceso al mismo. También se requerirá asistencia para presentar solicitudes de préstamos y asesoramiento sobre la forma de relacionarse con los organismos de financiación.
- Puede resultar necesario establecer unidades de microempresas y pequeñas empresas si los mecanismos institucionales son inadecuados. Tales unidades pueden incorporar también a equipos de asesores de empresas rurales para fortalecer los lazos entre las microempresas y pequeñas empresas, los productores u organizaciones de productores, otros intermediarios del mercado como comerciantes, elaboradores o transportistas y las empresas rurales o urbanas.
- Necesidades y limitaciones conexas en materia de infraestructura. Tal vez sea necesario encontrar los medios de afrontar limitaciones no comerciales que obstaculizan el crecimiento de las microempresas y pequeñas empresas como la deficiente calidad de los caminos rurales necesarios para vincular a esas empresas con los mercados, el suministro inadecuado de agua y electricidad y las redes de comunicación ineficaces.
Tareas fundamentales relacionadas con el diseño y examen
La evaluación de las dificultades y oportunidades para fomentar las microempresas y pequeñas empresas, y seguidamente la planificación y aplicación de las medidas necesarias para abordarlos ha de hacerse, en la medida de lo posible, de manera participativa con la población de que se trate. Ésta y otras partes interesadas locales son, por lo general, quienes mejor conocen qué tipos de empresas son atractivas y los precios vigentes de los insumos y productos. A continuación se enumeran las principales tareas que hay que llevar a cabo a estos efectos:
- Elaborar planes e iniciar o reforzar los medios para superar los obstáculos que puedan plantear las políticas en vigor relativas a las microempresas y las pequeñas empresas o el marco operativo de la actividad empresarial, elementos tales como las leyes y reglamentos comerciales, los requisitos administrativos y de capital, los servicios de crédito, la condición jurídica, etc. Cuando se considere que las cuestiones normativas, jurídicas o reglamentarias exigen la atención del gobierno, proponer soluciones y fijar un calendario y las responsabilidades correspondientes en las actuaciones.
- Evaluar la demanda, el mercado y la rentabilidad de los productos o servicios de las microempresas y pequeñas empresas en la zona del proyecto (precios, demanda del mercado, dificultades de comercialización, etc.).
- Elaborar modelos empresariales sencillos para ilustrar la posible rentabilidad y viabilidad financiera (generación de flujo de efectivo) de las inversiones tipo en microempresas y pequeñas empresas; cuantificar las posibilidades de creación de empleo en el grupo-objetivo; determinar las condiciones adecuadas para los préstamos y los períodos de gracia, y considerar la necesidad de utilizar instrumentos financieros complementarios para las pequeñas empresas (por ejemplo, un fondo rotatorio de puesta en marcha).
- Basándose en las dificultades y oportunidades que se hayan identificado, elaborar distintas estrategias para prestar asistencia a diferentes categorías de empresas y clientes (por ejemplo, microempresas o pequeñas empresas; gestión a cargo de hombres o a cargo de mujeres).
- Evaluar, y reforzar en la medida necesaria las capacidades institucionales para prestar apoyo especializado a la labor de puesta en marcha de microempresas y pequeñas empresas o a los empresarios rurales existentes a nivel nacional, regional o local. El número de asesores de empresas rurales dependerá del tamaño o importancia de la zona que se debe abarcar y de la accesibilidad de la clientela a la que debe prestarse el servicio. El grado de apoyo a la formulación debe corresponderse con el de la innovación en el diseño.
- Poner en marcha una estrategia institucional que, en su momento, pondrá fin a la presencia de proveedores de servicios financiados por el proyecto en la zona de ejecución de éste, mediante la selección, contratación y capacitación de los asesores de empresa necesarios. Deberán formar parte de esta estrategia los medios para mantener la competencia técnica en el apoyo a los titulares de las microempresas y pequeñas empresas una vez haya concluido el proyecto.
- Calcular el volumen material y los costos del apoyo a las microempresas y pequeñas empresas que se propone.
- Ocuparse de que se incluyan indicadores de SyE pertinentes, evaluaciones institucionales y responsabilidades, etc., en los expedientes principales.
