Esta nota se refiere a FCR3: Alineación de las características del diseño con los objetivos estratégicos, las enseñanzas extraídas, los análisis y el marco de resultados del FIDA
Versión 2007
Cuestiones esenciales
La existencia de mercados accesibles, transparentes y rentables es necesaria para aumentar los ingresos y mejorar los medios de vida de la población rural pobre. En los países en desarrollo, los mercados agrícolas raramente cubren estas necesidades. La participación directa del Estado en la comercialización pocas veces ha mejorado la situación y ha resultado costosa, impulsando cambios en los sistemas de comercialización, desde los sistemas paraestatales hasta el sector privado. Sin embargo, el sector privado ha respondido con lentitud y se mantiene el reto de ofrecer precios estables y rentables a los pequeños productores. Aunque el consenso sigue siendo favorable a una mayor intervención del sector privado en la comercialización, no se han resuelto los problemas básicos.
- Las políticas gubernamentales se guían en ocasiones por la necesidad de mantener bajos los precios en las zonas urbanas. Las políticas relativas a la ayuda alimentaria, las importaciones de alimentos subvencionados o el comercio exponen también a los pequeños productores agrícolas a una competencia desleal y debilitan los mercados locales, en detrimento suyo. No se ha resuelto todavía el problema de dar a los pequeños productores la posibilidad de desarrollar su actividad en condiciones de igualdad.
- A pesar de que el sector privado ha asumido una función más importante en la comercialización, no existe un consenso amplio sobre el papel que corresponde al gobierno y al sector privado en la cuestión de ofrecer precios rentables a los pequeños agricultores. El poder adquisitivo real de los productores rurales ha disminuido como consecuencia de la supresión de las subvenciones y de la disminución de los precios al productor de los cultivos alimentarios y de los productos básicos, ya sea por el aumento de la eficiencia técnica de la producción o por la competencia descontrolada de productos subvencionados procedentes de países desarrollados. Las instituciones y el marco de comercialización no son todavía adecuados en la mayoría de los países para resolver esta cuestión.
- Acceso insuficiente a los mercados. La falta de competencia entre los comerciantes en las zonas rurales favorece las prácticas comerciales monopolistas en detrimento de la población pobre y de los pequeños productores. El desarrollo de microempresas y pequeñas y medianas empresas para facilitar el acceso de la población pobre a los mercados y aumentar la competencia en las zonas rurales tropieza también con otras dificultades, como la falta de financiación o la disponibilidad insuficiente de servicios de fomento de la actividad empresarial para facilitar y orientar el desarrollo de este tipo de empresas. Además, esos servicios son difíciles de mantener en las zonas rurales y sigue siendo dudoso que la población pobre tenga capacidad para pagar por ellos.
- Mala estructuración de las asociaciones de agricultores o de otras formas similares de organizaciones colectivas que puedan ocuparse de la relación con los comerciantes o asumir la labor de comercialización. Este tipo de instituciones o bien no existen o, cuando existen, están lastradas por a) la falta de calidad y la inexperiencia en la gestión; b) la escasa capitalización de la base financiera; c) el acceso limitado al capital, y d) la escasa remuneración del personal. Estas deficiencias les incapacitan para competir en el mercado libre y para adaptarse a los cambios que puedan producirse en el entorno de comercialización.
- Exigencia muy estricta de calidad que incrementa los costos para los pequeños productores sin reportarles una remuneración adicional. Esta exigencia la imponen los compradores del sector privado y con frecuencia se refuerza con una mayor regulación de la inocuidad, el origen y la comercialización de los alimentos.
- Costos elevados de transacción que afectan a la viabilidad de las cadenas de suministro. El acceso físico restringido y las limitaciones de los servicios de transporte y de la infraestructura de mercado en muchas zonas rurales, unidos a una producción escasa, a menudo dispersa, aumentan los ya de por sí elevados costos de recogida y transporte, especialmente en las zonas remotas. En esas zonas, las cadenas de suministro son largas, con numerosos intermediarios, lo cual limita inevitablemente las sumas que pueden pagarse a los pequeños productores.
- El poder limitado de negociación de los productores y la falta de crédito para la comercialización obliga muchas veces a los pequeños agricultores a vender sus productos inmediatamente después de la cosecha cuando los precios son bajos. Esto, unido a una información desigual sobre el mercado y los precios también impide que los pequeños agricultores obtengan precios rentables por su producción.
El apoyo a los proyectos o programas puede dividirse en cuatro categorías principales: ajuste de las políticas, creación de capacidad, infraestructura y diagnóstico de las cadenas de valor.
- Política. Los ajustes de las políticas, los marcos reglamentarios y los incentivos son condiciones previas para que los mercados sean más eficientes, pero para hacer avances concretos puede ser necesario establecer alianzas con otros donantes similares y debates con el gobierno. El progreso puede ser lento. Los responsables del diseño deben determinar qué es lo que se puede conseguir y trabajar dentro de ese marco. La financiación puede abarcar:
- .actividades de capacitación y estudios para reformar la comercialización a fin de que los productos de los pequeños agricultores puedan competir en igualdad de condiciones;
- estudios estratégicos para defender los mercados y los márgenes de beneficio de los productores y comerciantes nacionales frente a la “revolución del supermercado” y la globalización o frente a las exportaciones subvencionadas de los países desarrollados; y
- .un diálogo que lleve a conseguir un acuerdo sobre las futuras funciones revisadas de los sectores público y privado en la comercialización rural.
- .actividades de capacitación y estudios para reformar la comercialización a fin de que los productos de los pequeños agricultores puedan competir en igualdad de condiciones;
- Creación de capacidad y aportación de financiación. Para facilitar la introducción de los cambios normativos y de reglamentación acordados y propiciar una mayor participación de los pequeños productores y los grupos desfavorecidos en los mercados rurales, tal vez sea necesario considerar las siguientes medidas:
- Creación, capacitación y respaldo de las asociaciones de productores y de las microempresas y pequeñas y medianas empresas para reforzar el poder de negociación de los pequeños productores agrícolas.
- Promoción de las microempresas y de las pequeñas y medianas empresas para facilitar el acceso a los mercados.
- Creación de capacidad para la prestación de servicios de fomento de la actividad empresarial.
- Medidas (incluso incentivos fiscales o subvenciones temporales si se considera procedente) para promover el crecimiento y diversidad del comercio de insumos y productos agrícolas y garantizar la equidad social y de género en el reparto de los beneficios.
- Innovación técnica en relación con los productos agrícolas y la elaboración; estudios de mercado y promoción de nuevos productos.
- Inversiones en la recogida y difusión de información sobre el mercado utilizando los medios de comunicación, fax, teléfono y sistemas de acceso por ordenador en tiempo real.
- Aportación de financiación para la comercialización y la elaboración.
h. Cuando proceda, estrategias de distribución en las fases iniciales y penetración en el mercado.
- Creación, capacitación y respaldo de las asociaciones de productores y de las microempresas y pequeñas y medianas empresas para reforzar el poder de negociación de los pequeños productores agrícolas.
- Infrastructura. Los componentes materiales de gran envergadura como los caminos rurales de acceso, los servicios de transporte y la infraestructura de mercado serán probablemente las partidas de costo más importantes en los proyectos de comercialización. Sin embargo, existe el riesgo de que se conviertan en “elefantes blancos” si no se aseguran las políticas, los incentivos y el desarrollo de los recursos humanos necesarios para su utilización efectiva.
- Diagnóstico de la cadena de valor. Las propuestas de comercialización basadas en intervenciones en la cadena de valor deben incluir una perspectiva general de los principales agentes e instituciones del mercado; prácticas comerciales; precios, estructura, tendencias y movimientos de los precios; costos de comercialización, y un análisis de las fortalezas, debilidades, limitaciones y oportunidades locales. En los presupuestos de inversión deben incluirse también las actividades de seguimiento y evaluación, exámenes periódicos y mecanismos para realizar ajustes sobre la marcha durante la ejecución.
