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El FIDA dedica inicialmente USD 100 millones a la reconstrucción de comunidades devastadas por el tsunami
Roma, 12 de enero de 2005. El FIDA se ha comprometido a movilizar inicialmente USD 100 millones en nuevos recursos para los países damnificados por el tsunami. En su condición de organismo de las Naciones Unidas dedicado a erradicar la pobreza en las zonas rurales, el FIDA ayudará a las personas damnificadas por la catástrofe a reconstruir sus comunidades y sus medios de vida. No se trata únicamente de ayudarles a recuperarse, sino también de aumentar su capacidad de hacer frente a catástrofes naturales en el futuro, dándoles la oportunidad de salir de la abrumadora pobreza que las hace tan vulnerables.
La pobreza disminuye la capacidad de protegerse frente a la naturaleza
“No se puede prever un terremoto”, dijo Lennart Båge, Presidente del FIDA. “No se puede prever un tsunami, pero sí se puede minimizar sus consecuencias. Vemos que, en los países ricos, los terremotos provocan menos bajas entre la población. Hay huracanes enormes que golpean Florida y allí existe un sistema para hacerles frente. En el Japón se producen terremotos y tsunamis enormes y las víctimas son muchísimas menos. Así pues, a fin de cuentas, existe un nexo muy firme entre la pobreza y la capacidad para protegerse de la naturaleza, y ésta es una importante enseñanza”.
Cuando suceden catástrofes naturales, las personas más pobres son las más vulnerables a ellas, quienes peor lo pasan y menos capacidad tienen de hacer frente. A causa de la pobreza viven en zonas propensas a catástrofes. Viven en viviendas frágiles que las fuerzas naturales destruyen fácilmente. No tienen un seguro que les pague las barcas, las redes, las simientes y otros activos que han perdido y que necesitan para ganarse la vida. No tienen ahorros para obtener alimentos y viviendas de emergencia. La situación es aún peor porque muchas comunidades rurales pobres carecen de agua potable, servicios de atención de salud o sistemas de comunicación. Si no se produce una intervención rápida de asistencia de emergencia seguida por un apoyo a largo plazo a la reconstrucción, las pérdidas de vida y los padecimientos humanos de esas comunidades seguirán aumentando.
Un revés para el desarrollo
El tsunami no sólo mató a decenas de miles de pescadores, campesinos y otros habitantes pobres de las zonas rurales, sino que además destruyó los medios de vida de otros tantos millones de personas, anulando los avances que habían alcanzado gracias a un duro trabajo y arrojándolos a la pobreza extrema.
“Es probable que países como Indonesia y Sri Lanka, que han invertido en el desarrollo rural, registren importantes retrocesos en sus recientes avances para acabar con la pobreza”, dice James Carruthers, Presidente Adjunto del FIDA. “Estos y otros países necesitarán una asistencia a más largo plazo y el alivio de su deuda para superar estos reveses y volver al camino que conduce a la erradicación de la pobreza.”
La intervención inmediata del FIDA
Poco después de que ocurriese la catástrofe, el FIDA empezó a colaborar con las comunidades, los gobiernos, las organizaciones de las Naciones Unidas y otros asociados en la evaluación de las necesidades de apoyo y la puesta en marcha de los programas y los recursos necesarios para ayudar a las comunidades una vez que los periodistas hayan vuelto a sus países y haya quedado atrás la fase de emergencia. Hoy día, el FIDA participa en evaluaciones conjuntas de necesidades en Indonesia, Sri Lanka y otros países junto con el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo y otros asociados. También está operando en la India, Maldivas y Somalia.
El compromiso inicial del FIDA de movilizar USD 100 millones en nuevos recursos se canalizará a través de proyectos y programas nuevos y ya existentes y por conducto de nuevas donaciones de ámbito regional, nacional y comunitario.
En Tamil Nadu, el FIDA y el Gobierno de la India están estudiando la ampliación de proyectos existentes para ayudar a pescadores, campesinos y microempresarios a reconstruir sus medios de sustento y atender las necesidades especiales de las mujeres y los huérfanos que no tienen medios de vida.
El FIDA y el Gobierno de Indonesia están ampliando las iniciativas de microfinanciación del Proyecto de Generación de Ingresos para Agricultores Marginales y Campesinos sin Tierra para ayudar a microempresarios y comunidades a adquirir los activos que necesitan para vivir. También están colaborando en la concepción y financiación de nuevas iniciativas para las zonas costeras damnificadas.
En Sri Lanka, el FIDA y el Gobierno están ampliando un proyecto para atender las necesidades de los pescadores y concibiendo nuevas iniciativas para ayudarles a reconstruir sus medios de sustento.
Además de esos proyectos y programas, el FIDA atenderá las solicitudes de alivio de la deuda de Indonesia, Maldivas y Sri Lanka.
El nuevo mecanismo del FIDA para la erradicación de la pobreza a largo plazo en las regiones damnificadas por el tsunami
El FIDA está estableciendo un mecanismo especial de movilización de recursos para atender las necesidades a largo plazo de las comunidades damnificadas. El nivel de la financiación se basará en las conclusiones de las evaluaciones conjuntas de necesidades, consultas con los países y procesos de planificación participativos en las comunidades.
“Los pescadores y pequeños campesinos de las zonas damnificadas por el tsunami tienen una capacidad y una determinación increíbles para hacer frente a las consecuencias negativas del tsunami”, dijo B å ge. “Creo que la asistencia para el desarrollo no debe limitarse a prestar ayuda inmediata, sino centrarse en reconstruir sus competencias y activos con miras al futuro, a fin de que sean menos vulnerables y más resistentes a las catástrofes naturales y de origen humano.”
La mayoría de los 1 200 millones de personas extremadamente pobres del mundo vive en zonas rurales
El FIDA es un organismo especializado de las Naciones Unidas consagrado a erradicar la pobreza rural en los países en desarrollo. El 75% de las personas más pobres del mundo —900 millones: mujeres, niños y hombres— viven en zonas rurales y su sustento depende de la agricultura y otras actividades conexas. Mediante préstamos a bajo interés y donaciones, el FIDA colabora con los gobiernos para concebir y financiar programas y proyectos gracias a los cuales los pobres puedan salir por sí mismos de la pobreza.
Hay en curso más de 200 programas y proyectos de erradicación de la pobreza rural financiados por el FIDA, por un total de USD 6 500 millones. El FIDA ha invertido unos USD 3 000 millones en estas iniciativas. La cofinanciación ha corrido a cargo de gobiernos, beneficiarios, donantes multilaterales y bilaterales y otros asociados. A pleno rendimiento, esos programas ayudarán a más de 100 millones de mujeres y hombres pobres de zonas rurales a mejorar sus vidas y las de sus familias. Desde que empezó sus operaciones en 1978, el FIDA ha invertido USD 8 500 millones en 677 proyectos y programas que han ayudado a más de 250 millones de hombres y mujeres pobres de zonas rurales a mejorar sus vidas y las de sus familias.
Para más información, sírvase dirigirse a:
Sandra McGuire
FIDA, Directora de la División de Información y Comunicaciones
Tel: (+ 39) 06 5459-2659
(+ 39) 3351347944
s.mcguire@ifad.org
Thomas Elhaut
FIDA, Director de la División de Asia y el Pacífico
Tel: (+ 39) 06 5459-2491
t.elhaut@ifad.org
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